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Para jóvenes lectores
Mucho antes de que hubiera libros, e incluso antes de que la gente de la India escribiera, los poetas creaban cantos para alabar a sus dioses. Los mejores se reunieron en una gran colección llamada Rigveda. Su nombre significa algo parecido a «conocimiento de los versos de alabanza». Es una de las colecciones de poemas más antiguas del mundo que todavía se recitan.
Lo sorprendente es que, durante más de dos mil años, nadie necesitó escribir el Rigveda. Los maestros se lo enseñaban de memoria a sus alumnos, y estos hacían lo mismo con los suyos. Practicaban las palabras en distintos órdenes y siguiendo patrones, para no perder ni un sonido. Era como un juego del «teléfono descompuesto» en el que nadie se equivocaba.
Los cantos hablan de muchos dioses. Agni es el dios del fuego y lleva las ofrendas al cielo con su humo. Indra es un fuerte dios guerrero que lucha contra una serpiente gigante que retiene los ríos y libera sus aguas. Ushas es la diosa del amanecer. Soma es a la vez una bebida sagrada y un dios.
Algunos cantos hacen grandes preguntas que las personas todavía se plantean. Uno muy conocido pregunta cómo empezó el mundo y termina diciendo que quizá ni siquiera el dios más alto lo sabe.
El Rigveda sigue vivo. Los sacerdotes de la India recitan sus versos en bodas, funerales y oraciones diarias. Muchos hindúes también recitan cada mañana uno de sus versos, el mantra Gáyatri.
De un vistazo
- Fecha
- Compuesto aproximadamente entre 1500 y 1000 a. C. (la mayoría de los himnos probablemente en la segunda mitad del segundo milenio a. C.); reunido en su forma actual más tarde
- Región
- Noroeste de Asia meridional, especialmente la región del Indo y sus afluentes (el Punyab), con algunos vínculos con el actual Afganistán
- Lengua
- Sánscrito védico, la forma más antigua del sánscrito de la que se conservan testimonios, con acento tonal
- Estructura
- 10 libros (maṇḍalas), 1028 himnos (sūktas) y unos 10 550 versos (ṛc)
- Deidades principales
- Indra (aproximadamente una cuarta parte de los himnos), Agni, Soma, los Aśvins, Varuṇa, Mitra, Uṣas y otras
- Transmisión
- Recitación oral en escuelas (śākhās); la recensión Śākala se conserva íntegra. Los manuscritos más antiguos conocidos datan aproximadamente del siglo XI d. C.
- Reconocimiento
- Canto védico: patrimonio cultural inmaterial de la UNESCO (proclamado en 2003 e inscrito en 2008); manuscritos del Rigveda en Pune: Registro de la Memoria del Mundo de la UNESCO (2007)
- Importancia
- Texto fundamental de las tradiciones védica e hindú y fuente clave para el estudio de la lengua y la religión indoeuropeas
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¿Qué es el Rigveda?
El Rigveda es el más antiguo de los cuatro Vedas, los textos más sagrados de la tradición hindú. Los otros son el Samaveda (melodías para cantar), el Yajurveda (fórmulas para los actos rituales) y el Atharvaveda (conjuros, fórmulas mágicas e himnos). Su nombre combina ṛc, «verso de alabanza», y veda, «conocimiento». Es una colección de poemas, no un relato único ni un libro de normas.
Los poemas se llaman sūktas, himnos «bien expresados». Fueron compuestos por poetas videntes llamados ṛṣis, de quienes se creía que los habían «visto» o recibido mediante una visión inspirada. Según la tradición, el Veda es śruti, «lo que fue oído»: no se considera una obra compuesta por autores humanos en el sentido habitual y, por ello, goza de la máxima autoridad.
Los himnos alaban a los dioses, les piden ayuda y acompañan rituales en los que se vertían ofrendas en un fuego sagrado. Piden ganado, hijos, una vida larga, victorias y lluvia; celebran el amanecer y los ríos; narran hazañas divinas; y algunos reflexionan sobre el origen del universo, la naturaleza del habla y el destino de los muertos.
Los estudiosos valoran el Rigveda porque se cuenta entre los textos conservados más antiguos en una lengua indoeuropea y porque se acerca en antigüedad y lengua a las partes más antiguas del Avesta iraní. Para los hindúes es la raíz de una tradición religiosa viva.
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Cómo está organizada la colección
El Rigveda se divide en diez libros llamados maṇḍalas («círculos»). Los libros 2 a 7 se conocen como «libros familiares»: cada uno fue transmitido por una familia de poetas, como los Viśvāmitras (libro 3), los Vāmadevas (libro 4), los Atris (libro 5), los Bharadvājas (libro 6) y los Vasiṣṭhas (libro 7). Por lo general se consideran el núcleo más antiguo de la colección.
Dentro de los libros familiares, los himnos siguen un orden claro: primero los dedicados a Agni, después los dedicados a Indra y luego los dedicados a otros dioses. En cada grupo van de los más largos a los más cortos. Esta organización muestra que la colección fue ordenada con cuidado.
El libro 9 está dedicado por completo a Soma y reúne himnos que se cantaban mientras se exprimía y purificaba su jugo. Los libros 1 y 10 suelen considerarse añadidos posteriores. El libro 10 contiene, en particular, muchos de los himnos más famosos y filosóficos, además de himnos nupciales y funerarios y el lamento de un jugador.
Los himnos emplean varias métricas basadas en el número de sílabas por verso. Las más comunes son la triṣṭubh (cuatro versos de once sílabas), la gāyatrī (tres versos de ocho sílabas) y la jagatī (cuatro versos de doce sílabas). En la versión Śākala, la colección completa contiene 1028 himnos, incluidos once himnos «suplementarios» (vālakhilya) situados en el libro 8.
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Dioses del fuego, la tormenta, el amanecer y el orden
El primer verso del Rigveda alaba a Agni, el fuego: «Invoco a Agni, situado al frente, dios del sacrificio». Agni es tanto el fuego físico del altar como un dios. Es el mensajero entre los seres humanos y los dioses: lleva las ofrendas hacia arriba con su humo y está presente en el hogar de cada familia.
Indra, rey de los dioses, recibe más himnos que cualquier otra deidad: cerca de una cuarta parte de la colección. Es un guerrero que bebe soma para ganar fuerza y que, armado con el rayo (vajra), mata a la serpiente Vṛtra, que había retenido las aguas. Al vencerla, Indra libera los ríos y hace posible la vida. También ayuda a quienes lo veneran en las batallas y en las incursiones para obtener ganado.
Soma es a la vez una planta, la bebida que se extraía de ella y un dios. No se sabe qué planta era; se han propuesto desde la efedra hasta ciertos hongos. Otros dioses importantes son Varuṇa y Mitra, guardianes del ṛta, el orden cósmico y moral; Uṣas, el amanecer, alabada en algunos de los himnos más bellos; Sūrya, el sol; Rudra, un dios peligroso vinculado con la curación y los lugares salvajes; los jinetes gemelos llamados Aśvins; y Viṣṇu, que da tres grandes pasos a través del universo. Algunos de estos dioses, como Viṣṇu y Rudra (más tarde Śiva), adquirieron mucha más importancia en el hinduismo posterior.
La religión del Rigveda no tenía templos ni imágenes. El culto se celebraba alrededor de fuegos preparados para cada ritual. Allí los sacerdotes recitaban himnos y vertían ofrendas de mantequilla clarificada, grano y soma. Invitaban a los dioses a venir y sentarse sobre la hierba sagrada extendida para ellos.
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El mundo del Rigveda
El Rigveda no describe directamente su propia época ni su lugar de origen, pero contiene muchas pistas. Su geografía se centra en los ríos del noroeste: el Sindhu (Indo) y sus afluentes en el Punyab, y el Sarasvatī, alabado como el río más grande. Un himno del libro 10 (10.75) enumera ríos desde el Ganges, al este, hasta los afluentes occidentales del Indo. Algunos ríos mencionados en himnos más antiguos podrían haber estado en el actual Afganistán.
Los pueblos de los himnos se llamaban a sí mismos Ārya. Se organizaban en tribus (como los Bharatas y los Pūrus) dirigidas por jefes, y vivían principalmente del pastoreo de ganado, aunque también practicaban algo de agricultura. El ganado era la principal forma de riqueza. Los caballos y los carros ligeros con ruedas de radios eran apreciados para las carreras y la guerra. No había ciudades; los asentamientos probablemente eran semimóviles.
Los conflictos aparecen con frecuencia en los himnos: entre las propias tribus Ārya y con pueblos llamados Dāsa o Dasyu, descritos como enemigos que no practicaban los ritos adecuados. La identidad de estos pueblos es objeto de debate. El libro 7 describe la «batalla de los Diez Reyes», en la que el rey Sudās de los Bharatas, ayudado por Indra, derrotó a una coalición de tribus junto al río Paruṣṇī (el Ravi). El nombre de los Bharatas resuena en Bhārata, uno de los nombres sánscritos de la India, aunque la tradición posterior atribuye ese nombre a un rey legendario llamado Bharata.
Existían divisiones sociales, especialmente entre sacerdotes, jefes guerreros y gente común, pero el sistema plenamente desarrollado de cuatro clases (varṇa) solo aparece en un himno tardío, tratado más adelante. Algunas mujeres figuran como poetas de unos pocos himnos y como participantes en los rituales. El himno nupcial (10.85) ofrece una imagen de las costumbres matrimoniales.
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Grandes preguntas: los himnos filosóficos
Algunos de los himnos más influyentes, en su mayoría del libro 10, reflexionan sobre el origen y la naturaleza del universo. El Nāsadīya Sūkta (10.129), llamado a menudo Himno de la Creación, comienza así: «Entonces no había ni inexistencia ni existencia». Imagina un tiempo anterior a la luz y la oscuridad, cuando «aquel Uno» respiraba sin aliento y surgió el deseo como primera semilla de la mente. Termina con una duda: quizá quien contempla la creación desde el cielo más alto sabe cómo surgió, «o quizá no lo sabe».
El Puruṣa Sūkta (10.90) describe a los dioses sacrificando a un hombre cósmico, Puruṣa, y creando el mundo a partir de su cuerpo. De su boca salió el Brāhmaṇa (sacerdote); de sus brazos, el Rājanya (guerrero); de sus muslos, el Vaiśya (miembro de la clase común); y de sus pies, el Śūdra (sirviente). Es la primera formulación de los cuatro varṇas. Como parece ser uno de los himnos más tardíos, muchos estudiosos consideran que refleja una etapa posterior de la sociedad. Su papel en la justificación de la jerarquía de castas lo ha convertido en tema de debate en la India actual.
Otros himnos exploran el habla (Vāc) como poder divino (10.125), al dios desconocido que creó todo (10.121, que pregunta repetidamente «¿A qué dios ofreceremos?») y el viaje funerario de los muertos al mundo de los antepasados gobernado por Yama (10.14). El famoso mantra Gáyatri (3.62.10), una oración al dios solar Savitṛ para que inspire nuestros pensamientos, pertenece al libro 3.
Estos himnos muestran que las preguntas y la reflexión formaban parte de la religión védica desde sus comienzos. Los pensadores posteriores, especialmente en las Upaniṣads, desarrollaron sus ideas sobre el Uno, el yo y el origen del mundo en parte mediante el diálogo con ellos.
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La memoria como técnica: cómo sobrevivió el texto
El Rigveda se compuso y transmitió oralmente. Incluso después de que la escritura se difundiera en la India a partir del siglo III a. C., la tradición sostenía que el Veda debía aprenderse de viva voz de un maestro y no de un libro. Los manuscritos conservados más antiguos datan aproximadamente del siglo XI d. C., unos dos mil años después de la composición de los himnos.
Para proteger el texto, los recitadores desarrollaron un notable conjunto de técnicas. Además del texto continuo (saṃhitāpāṭha), en el que los sonidos se unen según las reglas fonéticas del sánscrito, los alumnos aprendían el texto palabra por palabra (padapāṭha), atribuido al gramático Śākalya, en el que cada palabra aparece separada. Otros patrones más complejos (vikṛtis) repiten palabras en secuencias fijas, como ab, ba, ab, bc, cb, bc en el jaṭāpāṭha, o en combinaciones aún más elaboradas en el ghanapāṭha. Un error en una versión quedaría al descubierto al compararla con las demás.
La recitación conserva también los acentos tonales del sánscrito védico, señalados con movimientos de las manos, que desaparecieron hace mucho de la lengua corriente. Los lingüistas consideran que el resultado es una de las transmisiones más precisas de cualquier texto antiguo, casi como una grabación sonora del segundo milenio a. C.
En torno a este esfuerzo surgieron disciplinas auxiliares especializadas: fonética (śikṣā), métrica, gramática y etimología. La antigua ciencia gramatical de la India, que culminó con Pāṇini, se desarrolló en parte por la necesidad de analizar y preservar los textos védicos. En 2003, la UNESCO proclamó la Tradición del Canto Védico Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, aunque señaló que solo sobreviven unas pocas de las numerosas ramas históricas de recitación.
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El Rigveda en la tradición posterior
Los himnos pasaron a formar parte de un extenso conjunto de literatura védica posterior. Los Brāhmaṇas vinculados al Rigveda (el Aitareya y el Kauṣītaki) explican los usos rituales y los significados de los himnos; los Āraṇyakas y las Upaniṣads vinculados a ellos, como la Aitareya Upaniṣad, se orientan hacia la reflexión filosófica. Así, el Rigveda se sitúa al comienzo de una tradición continua que conduce a la filosofía hindú clásica.
En el hinduismo posterior, los dioses del Rigveda se transformaron en parte. Indra pasó a ser un rey celestial de menor importancia, mientras que Viṣṇu y Śiva (identificado con Rudra) se convirtieron en deidades supremas. Sin embargo, la autoridad del Veda siguió siendo central: las escuelas ortodoxas de filosofía india se definen por aceptarla, mientras que el budismo y el jainismo la rechazaron.
Los comentaristas trataron de explicar una lengua cada vez más arcaica. El Nirukta de Yāska, una obra temprana de etimología, analiza palabras védicas difíciles. El comentario más famoso es el de Sāyaṇa, erudito de la corte del Imperio de Vijayanagara en el siglo XIV, cuyas explicaciones influyeron tanto en lectores indios como europeos.
Hoy se recitan versos del Rigveda en bodas, iniciaciones, funerales y actos cotidianos de culto hindú. Millones de personas recitan el mantra Gáyatri. El Rigveda también se ha convertido en un símbolo del patrimonio cultural de la India y, en tiempos modernos, en tema de intensos debates públicos sobre la historia y la identidad.
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Manuscritos, ediciones y traducciones
Los manuscritos más antiguos del Rigveda que se conocen proceden de Nepal y datan aproximadamente del siglo XI d. C. Se conservan manuscritos en numerosas escrituras, entre ellas devanagari, śāradā, grantha y malayalam, lo que refleja la difusión del conocimiento védico por Asia meridional. Una colección de manuscritos del Rigveda conservada en el Instituto de Investigación Oriental Bhandarkar de Pune fue inscrita en el Registro de la Memoria del Mundo de la UNESCO en 2007.
Los estudiosos europeos se interesaron por los Vedas a finales del siglo XVIII y durante el XIX, cuando se reconoció el parentesco del sánscrito con el griego, el latín y otras lenguas europeas. Friedrich Max Müller publicó la primera edición impresa del Rigveda con el comentario de Sāyaṇa entre 1849 y 1875, y Theodor Aufrecht publicó una edición del texto en las décadas de 1860 y 1870.
Después aparecieron muchas traducciones. La traducción completa al alemán de Karl Friedrich Geldner (publicada íntegramente en 1951) y los estudios en francés de Louis Renou fueron aportaciones importantes. En inglés, la traducción completa de Stephanie W. Jamison y Joel P. Brereton (2014) es hoy la versión académica de referencia; traducciones anteriores, como la de Ralph Griffith (1889–1892), están ampliamente disponibles, pero han quedado anticuadas.
Traducir el Rigveda sigue siendo difícil. Su lengua es arcaica y muy poética, llena de enigmas, juegos de palabras y alusiones cuyo significado ya resultaba poco claro a los comentaristas antiguos. Los estudiosos discrepan sobre muchas palabras y pasajes, y toda traducción refleja decisiones entre la exactitud literal y el sentido poético.
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Debates sobre la datación, la geografía y los orígenes de los indoarios
Ningún himno lleva fecha, así que los estudiosos recurren a pruebas indirectas. Desde el punto de vista lingüístico, el sánscrito védico es muy cercano al avéstico antiguo, lengua de los textos zoroástricos más antiguos. Un tratado del siglo XIV a. C. entre el rey hitita y el reino de Mitanni, en el norte de Siria, invoca a los dioses Mitra, Varuṇa, Indra y los Nāsatyas, y los textos de Mitanni sobre el adiestramiento de caballos emplean numerales indoarios. Esto muestra que para entonces existían en Oriente Próximo hablantes de lenguas indoarias y sus dioses. El Rigveda menciona el bronce o el cobre (ayas), pero no claramente el hierro, que aparece en textos védicos posteriores. Por razones como estas, la mayoría de los estudiosos sitúan el grueso de los himnos en la segunda mitad del segundo milenio a. C.
La postura académica predominante, basada en la lingüística comparada y, cada vez más, en estudios de ADN antiguo, sostiene que grupos procedentes de Asia Central llevaron las lenguas indoarias a Asia meridional durante el segundo milenio a. C., después del declive de las ciudades harappanas (del Indo), y se mezclaron con las poblaciones existentes. Probablemente fue un proceso gradual de migración e interacción cultural, en lugar de una sola invasión; se ha abandonado la antigua idea de una violenta «invasión aria» que destruyó las ciudades del Indo.
Una postura minoritaria, denominada a menudo teoría de los «arios autóctonos» o «salida de la India», sostiene que la cultura védica se originó en Asia meridional y que podría ser idéntica a la civilización del Indo o anterior a ella. Cuenta con poco apoyo entre los especialistas en lingüística, arqueología y genética, pero ocupa un lugar destacado en el debate público en la India. La identificación del río Sarasvatī forma parte de este debate: algunos lo identifican con el sistema Ghaggar-Hakra, hoy en gran parte seco, en el noroeste de la India; otros, con el Helmand (Haraxvaitī), en Afganistán. También podría referirse a distintos ríos en distintas épocas.
La relación entre el Rigveda y la civilización del Indo tampoco está resuelta. Los himnos no mencionan ciudades, escritura ni sellos, lo que sugiere una sociedad diferente. Sin embargo, la escritura del Indo no ha sido descifrada y algunos elementos de la cultura india posterior podrían proceder de tradiciones harappanas.
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Cómo interpretar los himnos: métodos y preguntas
Desde hace mucho tiempo existen desacuerdos sobre cómo interpretar el Rigveda. El enfoque tradicional indio, representado por Sāyaṇa, lee los himnos a la luz de la práctica ritual y la teología posterior. Los estudiosos europeos del siglo XIX solían leerlos como poesía de la naturaleza, entendiendo a los dioses como fuerzas naturales personificadas, o los utilizaban para reconstruir una mitología indoeuropea. La investigación actual destaca la estrecha relación de los himnos con la ejecución de los rituales, su elaborada poesía y las relaciones sociales que reflejan, como el intercambio entre poeta, mecenas y dios.
El método comparativo es especialmente importante. Muchos términos e ideas del Rigveda tienen equivalentes emparentados en el Avesta y otras tradiciones indoeuropeas: Mitra corresponde al Mithra avéstico; soma, al haoma avéstico; ṛta, al aša avéstico; y la fórmula poética «fama imperecedera» (śravas akṣitam) tiene un paralelo cercano en el griego homérico. Estas correspondencias permiten a los lingüistas reconstruir aspectos del lenguaje poético protoindoiranio e incluso del protoindoeuropeo.
La cronología interna es otro campo activo de estudio. Los investigadores utilizan rasgos lingüísticos, la métrica, la disposición de los libros y las referencias a personas y lugares para distinguir los estratos más antiguos de los más recientes. Los libros familiares son, por lo general, más antiguos, mientras que el libro 10 y partes del libro 1 son posteriores, aunque puede haber excepciones entre los himnos individuales.
Por último, los estudiosos reflexionan sobre la naturaleza oral del texto. El Rigveda fue un «canon» oral fijado con una precisión extraordinaria, pero sus primeros intérpretes también eran poetas creativos que competían en destreza verbal. Sigue debatiéndose cómo se compuso, reunió y fijó la colección, quizá bajo el patrocinio del temprano reino de Kuru hacia 1200–1000 a. C., como han propuesto algunos investigadores.
Ideas clave
- Śruti
- «Lo que fue oído»: el Veda como conocimiento revelado a videntes inspirados, dotado de la máxima autoridad en la tradición hindú.
- Yajña (sacrificio)
- Ritual del fuego en el que se vierten ofrendas en las llamas y se recitan himnos para invitar y agradar a los dioses.
- Ṛta
- Orden cósmico, ritual y moral que mantiene en funcionamiento el universo y que protegen especialmente Varuṇa y Mitra.
- Transmisión oral
- Los himnos se conservaron mediante técnicas de memorización y recitación durante más de dos mil años antes de ponerse por escrito.
- Himnos especulativos
- Himnos tardíos como los Nāsadīya y Puruṣa Sūktas preguntan cómo comenzó el mundo y sientan las bases de la filosofía posterior.
- Destreza poética
- Los poetas védicos valoraban los enigmas, los juegos de palabras y las expresiones nuevas como ofrendas a los dioses, y competían en elocuencia.
- Herencia indoeuropea
- La lengua, los dioses y las fórmulas poéticas del Rigveda están emparentados con los del antiguo Irán, Grecia y otras culturas indoeuropeas.
Registros
- c. 1900 a. C. — Las principales ciudades de la civilización del Indo (o harappana) comienzan a decaer.
- c. 1500 a. C. — Comienza aproximadamente la composición de los himnos del Rigveda en el noroeste de Asia meridional.
- c. 1380 a. C. — Un tratado entre hititas y Mitanni invoca a Mitra, Varuṇa, Indra y los Nāsatyas.
- c. 1200 a. C. — Los himnos comienzan a reunirse y ordenarse, posiblemente en el temprano reino de Kuru (hasta alrededor del 1000 a. C.).
- c. 500 a. C. — Florecen las disciplinas auxiliares; el Nirukta de Yāska analiza palabras védicas difíciles (fecha aproximada).
- c. 1040 — Fecha aproximada de los manuscritos más antiguos del Rigveda que se conocen, procedentes de Nepal.
- c. 1360 — Sāyaṇa escribe su comentario sobre el Rigveda en la corte de Vijayanagara.
- 1849 — Max Müller comienza a publicar la primera edición impresa del Rigveda con el comentario de Sāyaṇa (terminada en 1875).
- 2003 — La UNESCO proclama la Tradición del Canto Védico Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad.
- 2007 — Los manuscritos del Rigveda conservados en Pune se inscriben en el Registro de la Memoria del Mundo de la UNESCO.
- 2014 — Jamison y Brereton publican una traducción completa del Rigveda al inglés.
Glosario
- Veda
- «Conocimiento»; cada una de las cuatro colecciones más antiguas de textos sagrados de la tradición hindú.
- Maṇḍala
- Cada uno de los diez libros del Rigveda.
- Sūkta
- Himno del Rigveda.
- Ṛṣi
- Poeta vidente al que se atribuyen himnos.
- Saṃhitā
- Texto continuo «recopilado» de un Veda.
- Padapāṭha
- Versión del texto en la que cada palabra aparece separada, utilizada para conservarlo y analizarlo.
- Śākhā
- Escuela o rama de recitación védica que conserva una versión particular del texto.
- Soma
- Bebida ritual extraída de una planta no identificada y dios asociado con ella.
- Agni
- Dios del fuego y mensajero entre los seres humanos y los dioses.
- Indra
- Rey guerrero de los dioses que mató a la serpiente Vṛtra.
- Varṇa
- Cada una de las cuatro clases sociales (sacerdotes, guerreros, gente común y sirvientes) mencionadas por primera vez en el Puruṣa Sūkta.
Preguntas y respuestas
¿Qué antigüedad tiene el Rigveda?
La mayoría de los estudiosos cree que los himnos se compusieron aproximadamente entre 1500 y 1000 a. C., por lo que tienen más de 3000 años.
¿Cómo podían recordarlo sin escribirlo?
Los alumnos lo aprendían de memoria de sus maestros y practicaban formas especiales de recitación, diciendo las palabras en distintos órdenes para poder detectar errores.
¿Quién escribió el Rigveda?
La tradición atribuye los himnos a videntes (ṛṣis) de varias familias de poetas. Según la creencia hindú, ellos «oyeron» o vieron el Veda en vez de inventarlo.
¿Se sigue utilizando hoy el Rigveda?
Sí. Sus versos se recitan en rituales hindúes como bodas y funerales, y muchas personas incluyen el mantra Gáyatri en sus oraciones diarias.
¿Describe el Rigveda el sistema de castas?
Solo un himno tardío, el Puruṣa Sūkta, menciona los cuatro varṇas. La mayoría de los estudiosos cree que el sistema completo de castas se desarrolló más tarde.
¿Invadieron los «arios» la India y destruyeron las ciudades del Indo?
La antigua teoría de la invasión se ha abandonado. La opinión predominante es que hablantes de lenguas indoarias migraron gradualmente a Asia meridional después del declive de las ciudades del Indo y se mezclaron con las poblaciones locales; una postura minoritaria sostiene que la cultura védica era autóctona.
¿Qué era el soma?
Nadie lo sabe con certeza. Los himnos describen cómo se exprimía y filtraba una planta para preparar una bebida estimulante. Se han propuesto la efedra y ciertos hongos, pero la cuestión sigue sin resolverse.
Fuentes y lecturas recomendadas
- Rigveda. Wikipedia
- 리그베다. 위키백과
- Tradition of Vedic chanting. UNESCO Intangible Cultural Heritage
- Nasadiya Sukta. Wikipedia
- Purusha Sukta. Wikipedia
- Vedic period. Wikipedia
- Shakha. Wikipedia
- Sayana. Wikipedia
- Stephanie W. Jamison and Joel P. Brereton, The Rigveda: The Earliest Religious Poetry of India (3 vols.). Oxford University Press, 2014
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