Filosofía

El capital (Das Kapital)

Das Kapital. Kritik der politischen Ökonomie

1867 · Londres (Reino Unido)

En una frase

El capital es un extenso libro de Karl Marx, publicado por primera vez en 1867, que intenta explicar cómo funciona el capitalismo, de dónde viene el beneficio, y por qué Marx pensaba que el sistema sería transformado por los propios trabajadores de los que depende.

El capital (Das Kapital)
Imagen: Zentralbibliothek Zürich · Public domain · Wikimedia Commons

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Para jóvenes lectores

Imagina una fábrica. El dueño compra máquinas y materiales y paga a trabajadores para hacer zapatos. Luego el dueño vende los zapatos por más dinero del que costó todo. ¿De dónde salió ese dinero extra? Esa es la gran pregunta de El capital, un libro escrito por Karl Marx hace unos 160 años.

Marx era un pensador alemán que vivió la mayor parte de su vida adulta en Londres, entonces la ciudad más grande del mundo y el centro de la nueva era de las fábricas. Pasó años en la sala de lectura del Museo Británico, leyendo sobre el dinero, el comercio y las fábricas, y sobre informes del gobierno acerca de cómo trabajaba la gente.

La respuesta de Marx fue que ese dinero extra viene de los trabajadores. Decía que un trabajador puede producir en un día más de lo que se le paga en salario, y que la diferencia va a parar al dueño como beneficio. Pensaba que esto era injusto, y que empujaba a los dueños a hacer que la gente trabajara más horas y más rápido.

El libro también cuenta historias reales de la época de Marx: niños trabajando largas horas en fábricas y minas, familias amontonadas en habitaciones diminutas, y campesinos expulsados de la tierra que habían usado durante generaciones. Marx quería que los lectores vieran a las personas detrás de los productos que compraban.

El capital cambió el mundo. Muchas personas, desde trabajadores y sindicatos hasta revolucionarios y gobiernos, usaron sus ideas, y otros argumentaron con fuerza en su contra. La gente todavía discrepa sobre si Marx tenía razón, pero economistas, historiadores y filósofos todavía lo leen y debaten sobre él hoy en día.

De un vistazo

Autor
Karl Marx (1818–1883); los tomos II y III fueron editados por Friedrich Engels
Título completo
Das Kapital. Kritik der politischen Ökonomie (El capital: crítica de la economía política)
Publicación
Tomo I: 14 de septiembre de 1867, Otto Meissner, Hamburgo (1000 ejemplares); Tomo II: 1885; Tomo III: 1894
Escritura
Principalmente en Londres, a partir de manuscritos desde 1857; Marx vivió en Londres desde 1849
Lengua
Alemán; traducido primero al ruso (1872), al francés (1872–1875) y al inglés (1887)
Estructura del tomo I
Ocho partes, desde la mercancía y el dinero hasta la «llamada acumulación originaria» (33 capítulos en la edición inglesa)
Campo
Economía política, filosofía, historia y teoría social
Importancia
Uno de los libros más influyentes y más discutidos del mundo moderno, fundamental para los movimientos socialistas y para muchos campos académicos

Fácil

¿Qué es El capital?

El capital, título con el que se conoce en español, es la obra económica principal de Karl Marx. Su subtítulo, «Crítica de la economía política», nos dice lo que intenta hacer. La «economía política» era el nombre de la economía de Adam Smith, David Ricardo y sus seguidores. Marx no se limitó a escribir un nuevo manual de economía; intentó mostrar los supuestos ocultos y las contradicciones de esa economía y de la sociedad capitalista que describía.

Solo el primer tomo se publicó en vida de Marx, en 1867. Tras su muerte en 1883, su amigo y colaborador Friedrich Engels editó los manuscritos inacabados de Marx para dar forma a los tomos II (1885) y III (1894). Un conjunto adicional de notas de Marx sobre economistas anteriores, publicado más tarde como Teorías sobre la plusvalía, a veces se llama el «cuarto tomo».

El capital es célebre tanto por su dificultad como por su variedad. Contiene razonamientos abstractos al estilo de la filosofía alemana, largos pasajes de análisis económico con cifras, sátira punzante y un vívido relato histórico basado en informes del gobierno británico sobre fábricas, minas y vivienda. Los lectores suelen comentar que los primeros capítulos son los más difíciles; los capítulos posteriores, sobre la jornada laboral, la maquinaria y la acumulación originaria, se leen más como historia.

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Fácil

La gran pregunta: ¿de dónde viene el beneficio?

Marx comienza con algo que todos saben: en una sociedad capitalista, la riqueza aparece como una «inmensa acumulación de mercancías», cosas producidas para ser vendidas. Una mercancía tiene dos caras. Es útil (tiene un valor de uso), y puede intercambiarse por otras cosas (tiene un valor de cambio). ¿Qué hace que un abrigo valga, digamos, lo mismo que veinte metros de lino? Siguiendo a economistas anteriores, Marx argumenta que lo que comparten es el trabajo humano: el valor se mide por el tiempo de trabajo que la sociedad, en promedio, necesita para producirlos.

Entonces llega el enigma. Un capitalista comienza con dinero (D), compra mercancías (M), y termina con más dinero (D′). Si el intercambio justo significa que se intercambian valores iguales, ¿cómo puede crecer el dinero? La respuesta de Marx es que hay una mercancía especial cuyo uso crea más valor del que cuesta: la fuerza de trabajo, la capacidad del trabajador para trabajar. El capitalista paga un salario igual al valor de la fuerza de trabajo, aproximadamente lo que los trabajadores necesitan para vivir. Pero en una jornada laboral el trabajador puede producir más valor que eso. Ese extra es la plusvalía, la fuente del beneficio, el interés y la renta.

Marx llama a esta relación explotación. No quiere decir que los empresarios individuales sean necesariamente crueles o tramposos; el punto es que el sistema funciona así incluso cuando cada intercambio es legalmente justo. Los trabajadores, que no poseen nada más que su capacidad de trabajar, deben venderla para vivir, mientras que los dueños de los medios de producción —las fábricas, la tierra y las máquinas— se quedan con lo que los trabajadores producen más allá de su salario.

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Fácil

¿Qué contienen los tres tomos?

El tomo I, El proceso de producción del capital, es el que más gente lee. Avanza desde la mercancía y el dinero (Sección Primera) hasta la transformación del dinero en capital y la compra de la fuerza de trabajo (Sección Segunda), y luego a cómo se produce la plusvalía alargando la jornada laboral (plusvalía absoluta) o haciendo el trabajo más productivo mediante la cooperación, la división del trabajo y la maquinaria (plusvalía relativa). Termina con el salario, la acumulación del capital y una parte final sobre la «llamada acumulación originaria».

El tomo II, El proceso de circulación del capital, examina cómo se mueve el capital a través de sus distintas formas —dinero, producción y mercancías— y cómo puede reproducirse la economía entera año tras año. Contiene los famosos «esquemas de reproducción» de Marx, que dividen la economía en un sector que produce medios de producción y un sector que produce bienes de consumo.

El tomo III, El proceso global de la producción capitalista, vuelve a la superficie de la vida económica. Explica cómo la plusvalía aparece como beneficio, cómo la competencia crea una tasa media de beneficio entre las industrias, por qué Marx pensaba que la tasa de beneficio tiende a caer, y cómo se divide la plusvalía en beneficio industrial, beneficio comercial, interés y renta del suelo. También incluye análisis del crédito, la banca y las crisis.

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Contexto histórico: el Londres victoriano y la era industrial

Karl Marx nació en Tréveris, en Renania, en 1818, y estudió derecho y filosofía en Bonn y Berlín, donde recibió la influencia de la filosofía de Hegel y de los jóvenes hegelianos. Como periodista radical fue expulsado o forzado a huir de Prusia, Francia y Bélgica. Tras las derrotadas revoluciones de 1848, en las que participó junto con Engels, coautor con él del Manifiesto comunista, se trasladó a Londres en 1849 y vivió allí el resto de su vida.

Gran Bretaña era entonces el país más industrializado del mundo. Sus fábricas textiles, minas de carbón y ferrocarriles mostraban el poder de la nueva economía, y también su coste humano. El Parlamento había aprobado leyes fabriles que limitaban las horas de trabajo, y los inspectores del gobierno publicaban informes detallados, los llamados Libros Azules. Marx usó estos informes ampliamente, sobre todo en los capítulos sobre la jornada laboral y la maquinaria, para documentar el trabajo infantil, las largas jornadas, los accidentes industriales y las enfermedades.

La familia de Marx vivió en la pobreza más profunda en la década de 1850; varios de sus hijos murieron pequeños. Su ingreso principal venía del periodismo, incluida más de una década como corresponsal del New-York Daily Tribune, y de Engels, que trabajaba en el negocio textil de su familia en Mánchester y sostenía a Marx económicamente. Engels también le aportó un conocimiento práctico de cómo funcionaba realmente una empresa capitalista.

En 1864 Marx ayudó a fundar la Asociación Internacional de Trabajadores, la Primera Internacional, y redactó su discurso fundacional. El capital se escribió al mismo tiempo que Marx participaba en este movimiento obrero, y estaba pensado para dar al movimiento una comprensión científica del sistema al que se enfrentaba.

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Intermedio

Ideas clave explicadas

El fetichismo de la mercancía. En una célebre sección del capítulo primero, Marx argumenta que en una sociedad de mercado las relaciones sociales entre personas que trabajan unas para otras aparecen como relaciones entre cosas, como precios y movimientos de mercancías. Igual que los creyentes religiosos atribuyen poder a objetos que ellos mismos han fabricado, las personas en la sociedad capitalista experimentan el mercado como una fuerza natural fuera de su control. Esta idea ha sido especialmente influyente en la filosofía y la teoría cultural.

La jornada laboral y la maquinaria. Como la plusvalía puede aumentarse haciendo que la gente trabaje más horas, Marx describe la historia de la jornada laboral como una lucha entre el capital y el trabajo, librada en huelgas y en leyes como la Ley de las Diez Horas de 1847. La maquinaria, argumenta, podría aligerar el trabajo, pero bajo el capitalismo se usa para intensificar el trabajo, sustituir a trabajadores cualificados y atraer a mujeres y niños a la fábrica.

La acumulación y el ejército industrial de reserva. Los capitalistas compiten, y para sobrevivir deben reinvertir beneficios y expandirse. Marx argumenta que esta acumulación tiende a sustituir trabajadores por máquinas y a crear un «ejército industrial de reserva» de personas desempleadas y subempleadas, que mantienen bajos los salarios. Llama a esto la ley general de la acumulación capitalista: la riqueza se acumula en un polo y la miseria en el otro.

La acumulación originaria. En la última parte del tomo I, Marx pregunta cómo empezó el capitalismo. Rechaza la historia de que unos simplemente ahorraron mientras otros eran perezosos. En cambio, describe la separación forzosa de los productores de los medios de producción: el cercamiento de las tierras comunales en Inglaterra, las leyes contra los vagabundos, el saqueo colonial y la trata atlántica de esclavos. El capital, escribe, viene al mundo «chorreando sangre y lodo por todos los poros, de pies a cabeza». El capítulo termina prediciendo que la concentración del capital acabará revirtiéndose: «Los expropiadores son expropiados».

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Cómo se escribió, editó y publicó

El capital fue el resultado de décadas de estudio. Marx llenó cuadernos con extractos de economistas e informes, y escribió una serie de grandes borradores: los manuscritos de 1857–1858, hoy conocidos como los Grundrisse, el libro Contribución a la crítica de la economía política (1859), un enorme manuscrito de 1861–1863 en veintitrés cuadernos (que contiene las Teorías sobre la plusvalía), y un manuscrito de 1863–1865 que se convirtió en la base principal del tomo III. Su plan original preveía seis libros, sobre el capital, la propiedad de la tierra, el trabajo asalariado, el estado, el comercio exterior y el mercado mundial; El capital cubre solo una parte de ello.

El tomo I apareció en Hamburgo el 14 de septiembre de 1867, dedicado a su difunto amigo Wilhelm Wolff. Las ventas fueron lentas al principio. Marx lo revisó para una segunda edición alemana (1872–1873), cambiando en particular la difícil apertura sobre la forma del valor, y revisó de cerca la traducción francesa publicada por entregas en 1872–1875. La primera traducción de todas fue al ruso, en 1872; los censores zaristas la dejaron pasar en parte porque la juzgaron demasiado difícil para ser leída ampliamente.

Tras la muerte de Marx, Engels preparó la tercera (1883) y la cuarta (1890) ediciones alemanas del tomo I y la traducción al inglés de Samuel Moore y Edward Aveling (1887). Después pasó años descifrando la letra de Marx y organizando borradores inacabados para formar los tomos II y III. Karl Kautsky publicó más tarde las Teorías sobre la plusvalía en tres tomos (1905–1910), reorganizando y recortando partes del manuscrito.

El capital se lee hoy en decenas de idiomas. En Corea circuló solo de forma clandestina bajo los gobiernos militares; la primera traducción completa al coreano, publicada en 1987 sin el nombre del traductor, llevó al arresto de su editor en 1989 bajo la Ley de Seguridad Nacional, y ese mismo año apareció otra traducción completa del economista Kim Soo-haeng.

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Influencia y legado

En su prefacio a la edición inglesa de 1886, Engels escribió que El capital solía llamarse en el continente «la Biblia de la clase obrera». Los partidos socialdemócratas, los sindicatos y los movimientos revolucionarios se inspiraron en él, aunque pocos miembros lo leyeron completo; los resúmenes y las divulgaciones difundieron sus ideas mucho más ampliamente que el propio libro.

En el siglo XX, las ideas de Marx fueron adoptadas como doctrina oficial por la Unión Soviética tras la Revolución de Octubre de 1917, por la República Popular China y por muchos otros estados. Estos regímenes invocaron la autoridad de Marx para justificar el gobierno de partido único y las economías planificadas, y muchos llevaron a cabo represión masiva y causaron hambrunas en las que murieron millones de personas. Los estudiosos siguen debatiendo hasta qué punto estos resultados pueden rastrearse hasta el propio pensamiento de Marx, que contiene poco detalle sobre cómo debería organizarse una sociedad poscapitalista.

Fuera de la política, El capital dio forma a muchas disciplinas académicas. Los economistas, incluidos sus críticos, se han enfrentado a su análisis de la acumulación, las crisis y el cambio tecnológico. Los historiadores han usado sus preguntas sobre los orígenes del capitalismo, el trabajo y la clase social. Los sociólogos, desde Max Weber en adelante, definieron sus propias ideas en parte en diálogo con Marx. Los filósofos y teóricos culturales de la Escuela de Fráncfort y posteriores se apoyaron especialmente en el concepto de fetichismo de la mercancía.

Los críticos han sido igual de importantes. Los economistas de la escuela marginalista, surgida en la década de 1870, sustituyeron la teoría del valor-trabajo por teorías del valor basadas en la utilidad subjetiva y la escasez, y la mayoría de los economistas convencionales de hoy no aceptan la teoría del valor de Marx. Otros argumentan que sus predicciones de creciente empobrecimiento y revolución en los países más avanzados no se cumplieron, mientras que los partidarios responden que su descripción de la globalización, la desigualdad y las crisis recurrentes sigue siendo sorprendentemente pertinente.

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Debates académicos

El problema de la transformación. En el tomo I Marx supone que las mercancías se intercambian por sus valores. En el tomo III admite que la competencia iguala las tasas de beneficio, de modo que los precios de producción difieren de los valores, y propone una manera de transformar valores en precios. Eugen von Böhm-Bawerk (1896) argumentó que esto contradecía el tomo I; Ladislaus von Bortkiewicz (1906–1907) mostró que el procedimiento de Marx estaba incompleto y propuso una corrección. Tras la Producción de mercancías por medio de mercancías de Piero Sraffa (1960), Ian Steedman y otros argumentaron que los valores-trabajo son innecesarios para determinar precios y beneficios. Los defensores han ofrecido lecturas alternativas, como la «Nueva Interpretación» y la Interpretación de Sistema Único Temporal, y el debate sigue sin resolverse.

La caída tendencial de la tasa de beneficio. Marx argumentaba que, a medida que los capitalistas sustituyen trabajadores por máquinas, la tasa de beneficio tiende a caer, aunque con tendencias contrarrestantes. Los críticos, sobre todo a través del teorema de Okishio (1961), argumentaron que las innovaciones que reducen costes y son adoptadas por capitalistas racionales no pueden reducir la tasa de beneficio si los salarios reales son constantes. Las disputas empíricas y teóricas sobre esta ley continúan.

Cómo leer El capital. Louis Althusser y sus discípulos en Para leer El capital (1965) defendieron un Marx «científico» que rompía con el humanismo hegeliano. La «Nueva Lectura de Marx» alemana y los teóricos de la forma-valor, en cambio, subrayan la lógica hegeliana de El capital y lo leen como una teoría de las formas sociales, no de cantidades de trabajo incorporado. Otros lo leen sobre todo como historia, sociología o crítica moral.

La edición de Engels. La publicación completa de los manuscritos de Marx en la edición MEGA2 ha mostrado hasta qué punto Engels reorganizó y a veces reformuló los borradores que dieron lugar a los tomos II y III, por ejemplo en los capítulos sobre la caída de la tasa de beneficio y sobre el crédito. Estudiosos como Michael Heinrich argumentan que los tomos, de apariencia acabada, dan una impresión engañosa de un sistema completo, mientras que los propios borradores de Marx son más abiertos y provisionales.

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Fuentes, ediciones y métodos

El propio método de Marx combinaba abstracción e historia. En el epílogo de 1873 a la segunda edición, distinguió el método de investigación, que debe apropiarse del material en detalle, del método de exposición, que avanza de categorías abstractas simples, como la mercancía, a otras más concretas, como la competencia y el crédito. Entender este orden es esencial: muchas afirmaciones del tomo I son simplificaciones que los tomos posteriores matizan.

La edición crítica es la segunda Marx-Engels-Gesamtausgabe (MEGA2), iniciada en 1975 en Moscú y Berlín Oriental y continuada desde 1990 por una fundación internacional coordinada por la Academia de Ciencias de Berlín-Brandeburgo. Su segunda sección contiene todas las ediciones de El capital publicadas en vida de Marx y Engels y todos los manuscritos preparatorios de Marx, lo que permite a los lectores comparar borradores, ediciones y las intervenciones de Engels.

Los historiadores del pensamiento económico leen El capital contra sus fuentes: Smith, Ricardo, los fisiócratas y muchos autores menos conocidos a los que Marx criticó. Los historiadores sociales contrastan el uso que Marx hizo de los informes fabriles británicos con otras pruebas, y han señalado tanto la fiabilidad de sus citas como la selectividad con que eligió los peores casos. La investigación reciente también usa los últimos cuadernos de Marx sobre agricultura, ciencias naturales, Rusia y sociedades no europeas para preguntar cómo cambiaban sus ideas después de 1867.

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Ideas clave

Mercancía
Un producto hecho para ser vendido, con un valor de uso (utilidad) y un valor de cambio; el punto de partida de Marx para analizar el capitalismo.
Teoría del valor-trabajo
La idea, heredada de Smith y Ricardo y reelaborada por Marx, de que el valor de las mercancías lo determina el tiempo de trabajo socialmente necesario para producirlas.
Fuerza de trabajo
La capacidad del trabajador para trabajar, vendida al capitalista a cambio de un salario; su uso produce más valor del que cuesta.
Plusvalía
El valor que los trabajadores producen más allá del valor de su salario; según Marx, la fuente del beneficio, el interés y la renta.
Fetichismo de la mercancía
El modo en que las relaciones sociales entre personas aparecen como relaciones entre cosas y precios en una sociedad de mercado.
Acumulación
La necesidad impuesta por la competencia de reinvertir el beneficio y expandirse, que Marx vincula a la mecanización, el desempleo y la desigualdad.
Acumulación originaria
La separación histórica, a menudo violenta, de los productores respecto a la tierra y las herramientas, que creó las condiciones para el capitalismo.
Crisis
La idea de Marx de que el capitalismo tiende a sufrir quiebras recurrentes que surgen de su propia dinámica y no de conmociones externas.

Registros

  1. 1818 — Karl Marx nace en Tréveris, en la Renania prusiana.
  2. 1848 — Marx y Engels publican el Manifiesto comunista; estallan revoluciones por toda Europa.
  3. 1849 — Marx se instala en Londres, donde vivirá hasta su muerte.
  4. 1857 — Marx comienza los manuscritos publicados más tarde como los Grundrisse (1857–1858).
  5. 1859 — Se publica la Contribución a la crítica de la economía política.
  6. 1864 — Se funda en Londres la Primera Internacional.
  7. 1867 — El tomo I de El capital se publica en Hamburgo el 14 de septiembre.
  8. 1872 — Aparece la traducción rusa, la primera en cualquier idioma; comienzan una edición alemana revisada y la traducción francesa.
  9. 1883 — Marx muere en Londres el 14 de marzo.
  10. 1885 — Engels publica el tomo II.
  11. 1887 — Primera traducción al inglés del tomo I, por Samuel Moore y Edward Aveling.
  12. 1894 — Engels publica el tomo III.

Glosario

Economía política
El nombre de la economía en los siglos XVIII y XIX, especialmente la escuela clásica de Smith y Ricardo.
Capital
Para Marx, no solo dinero o máquinas, sino valor que crece empleando trabajo asalariado: D–M–D′.
Valor de uso / valor de cambio
La utilidad de una cosa frente a la proporción en que se intercambia por otras cosas.
Medios de producción
La tierra, las herramientas, las máquinas, las fábricas y las materias primas usadas para producir bienes.
Capital constante y variable
El capital gastado en medios de producción (constante) frente al gastado en salarios (variable), que según Marx es el único que crea valor nuevo.
Tasa de plusvalía
La proporción entre la plusvalía y el capital variable; la medida de Marx de la tasa de explotación.
Ejército industrial de reserva
Las personas desempleadas y subempleadas, que según Marx mantienen bajos los salarios.
Cercamiento
El vallado de las tierras comunales convertidas en propiedad privada, especialmente en Inglaterra, que expulsó a muchos campesinos de la tierra.
Libros Azules
Informes parlamentarios y gubernamentales británicos impresos, incluidos los informes de los inspectores de fábricas usados por Marx.
MEGA
La Marx-Engels-Gesamtausgabe, la edición crítica completa de los escritos de Marx y Engels.

Preguntas y respuestas

¿Es difícil de leer El capital?

Los primeros capítulos son difíciles y abstractos. Muchos lectores encuentran más fácil empezar por los capítulos sobre la jornada laboral, la maquinaria y la acumulación originaria, y volver después al principio.

¿Terminó Marx El capital?

No. Publicó solo el tomo I. Engels editó los tomos II y III a partir de los borradores de Marx tras su muerte.

¿Es El capital lo mismo que el Manifiesto comunista?

No. El Manifiesto (1848) es un breve panfleto político de Marx y Engels. El capital (1867) es un extenso estudio científico de la economía capitalista.

¿Decía Marx que los patrones son malas personas?

No exactamente. Argumentaba que la competencia empuja a los capitalistas a explotar el trabajo, sea cual sea su carácter personal; su objetivo es un sistema, no individuos.

¿Aceptan hoy los economistas la teoría del valor de Marx?

La mayoría de los economistas convencionales no lo hacen, y el problema de la transformación es una razón importante. Los economistas marxistas siguen desarrollando y defendiendo versiones de ella, y muchos no marxistas todavía valoran su análisis de la acumulación y las crisis.

¿Es cierto que Marx quiso dedicar El capital a Darwin?

Es un mito. Marx envió a Darwin un ejemplar de la segunda edición y Darwin respondió cortésmente, pero una carta que en su día se creyó que mostraba a Marx pidiendo dedicarle un tomo a Darwin resultó estar dirigida a Edward Aveling.

¿Por qué es importante El capital para Corea?

Influyó en los movimientos coreanos de independencia y obreros, estuvo efectivamente prohibido bajo los gobiernos militares, y sus primeras traducciones completas de 1987–1989 marcaron la relajación de la censura durante la democratización.

Fuentes y lecturas recomendadas

  1. Das Kapital. Wikipedia
  2. 자본론. 위키백과
  3. Jonathan Wolff and David Leopold, Karl Marx. Stanford Encyclopedia of Philosophy
  4. Capital, Volume I (English translation by Samuel Moore and Edward Aveling, ed. Frederick Engels, 1887). Marxists Internet Archive
  5. Karl Marx. Wikipedia
  6. Marx-Engels-Gesamtausgabe. Wikipedia
  7. Theories of Surplus Value. Wikipedia
  8. Transformation problem. Wikipedia
  9. Michael Heinrich, An Introduction to the Three Volumes of Karl Marx’s Capital. Monthly Review Press, 2012
  10. David Harvey, A Companion to Marx’s Capital. Verso, 2010

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Redactado con ayuda de IA a partir de las fuentes publicadas arriba y revisado a medida que surgen nuevas investigaciones.

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