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Para jóvenes lectores
Imagina un pueblo en lo alto de una montaña, tan alto que a veces las nubes pasan por debajo. A ambos lados, el terreno baja muy deprisa hasta un río que ruge. Así es Machu Picchu, en los Andes de Perú, en América del Sur.
Los incas lo construyeron en el siglo XV. No tenían herramientas de hierro, carros con ruedas ni caballos. Aun así, cortaron bloques de granito y los encajaron sin cemento, como las piezas de un enorme rompecabezas. Algunas piedras están tan juntas que no cabe una tarjeta fina entre ellas.
Machu Picchu no era una gran ciudad. Se parecía más a un palacio de montaña, con casas, templos, talleres, fuentes y largas escaleras. La mayoría de los científicos cree que perteneció a un gran gobernante inca llamado Pachacútec. Él y su familia podían alojarse allí, mientras unos cientos de trabajadores vivían en el lugar y lo cuidaban.
Alrededor del poblado, los incas construyeron grandes escalones en la montaña, llamados terrazas. Así crearon lugares planos para cultivar alimentos y evitaron que la tierra se deslizara con las lluvias fuertes. Bajo el suelo hay desagües que llevan el agua a otro lugar.
Después de que los soldados españoles llegaran a Perú en la década de 1530, la gente dejó Machu Picchu. Los españoles nunca escribieron sobre el lugar, por lo que no lo destruyeron. Los agricultores de la zona siempre supieron que estaba allí, pero el resto del mundo empezó a conocerlo cuando un explorador estadounidense, Hiram Bingham, llegó a la montaña con un guía en 1911. Hoy es uno de los lugares más famosos de la Tierra.
De un vistazo
- Construcción
- Siglo XV; la datación por radiocarbono de los entierros indica que estuvo habitado aproximadamente entre los años 1420 y 1532 d. C.
- Lugar
- Cresta entre los picos Machu Picchu y Huayna Picchu, sobre el río Urubamba, a unos 80 km al noroeste de Cuzco, Perú
- Altitud
- Unos 2430 m sobre el nivel del mar, donde los altos Andes se encuentran con las laderas orientales cubiertas de bosque
- Constructores
- El Estado inca (Tawantinsuyu); tradicionalmente vinculado al gobernante Pachacútec
- Función
- Probablemente una propiedad real con palacios, templos y una comunidad permanente de unos cientos de servidores
- Nombre original
- Incierto; investigaciones recientes en archivos indican que se llamaba Picchu o Huayna Picchu
- Reconocimiento
- Santuario Histórico de Machu Picchu, Patrimonio Mundial de la UNESCO (sitio mixto cultural y natural), 1983
- Difusión mundial
- Se dio a conocer en todo el mundo después de la visita de Hiram Bingham el 24 de julio de 1911 y del número de abril de 1913 de National Geographic
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¿Qué es Machu Picchu?
Machu Picchu son las ruinas de un asentamiento inca del siglo XV situado sobre una cresta en forma de silla de montar en los Andes del sur de Perú. Al sur se eleva la montaña llamada Machu Picchu («pico viejo» en quechua); al norte, el escarpado pico de Huayna Picchu («pico joven»). Muy abajo, el río Urubamba, también llamado Vilcanota, rodea la cresta por tres lados. El sitio se encuentra a unos 2430 m de altitud, más bajo y cálido que Cuzco, la capital inca, en la zona donde las frías tierras altas dan paso a los bosques húmedos que descienden hacia la Amazonía.
El asentamiento ocupa solo unas pocas hectáreas, pero contiene más de cien edificios: casas, salas, templos, almacenes y talleres, unidos por cientos de escaleras de piedra y rodeados de terrazas que bajan por la ladera. Una gran plaza central lo divide en dos partes principales. El agua de un manantial de montaña recorre un canal de piedra y llega a una serie de pequeñas fuentes que descienden por el poblado.
Machu Picchu es famoso por tres razones: la belleza de su entorno, la destreza de los incas en la construcción con piedra y la ingeniería, y la historia de cómo sobrevivió sin aparecer en los escritos de los cronistas coloniales españoles hasta que se dio a conocer fuera de la región a principios del siglo XX. La UNESCO lo incluye entre las pocas decenas de sitios «mixtos» del Patrimonio Mundial, valorados tanto por su importancia cultural como por la natural.
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Cómo interpretar Machu Picchu: un recorrido por el poblado
Los visitantes suelen llegar cerca del extremo sur, donde se encuentra el sector agrícola: amplias terrazas de piedra y tierra y algunos edificios para almacenamiento y vigilancia. Un foso seco y un largo muro separan esta zona del sector urbano, al que se accede por una única puerta principal con un enorme dintel de piedra. La disposición indica que se controlaba la entrada al poblado.
La plaza central divide el sector urbano. En el lado occidental, más alto, se encuentran las construcciones más cuidadas. La Plaza Sagrada está delimitada por el Templo Principal y el Templo de las Tres Ventanas, cuyas aberturas trapezoidales miran hacia el este, sobre la plaza. Encima de ellos, en una pequeña colina, se alza el Intihuatana, una piedra tallada directamente en la roca del lugar para formar planos inclinados y un poste corto y vertical. Su nombre, traducido a menudo como «lugar donde se amarra el sol», se le dio más tarde; se desconoce la función exacta de la piedra, aunque está claro que tenía una gran importancia ritual.
Cerca se encuentra el edificio que suele llamarse Templo del Sol o Torreón: una torre de pared curva, construida con piedras cuidadosamente encajadas sobre un afloramiento rocoso natural. Una de sus ventanas está alineada con la salida del sol en el solsticio de junio, el invierno andino. Debajo hay una cueva con nichos tallados, a veces llamada Tumba Real, aunque allí no se encontraron entierros. Junto al Torreón hay una residencia de construcción refinada que muchos investigadores identifican como las dependencias del gobernante, con jardín y baño privados y acceso directo a la primera fuente.
En el lado oriental, más bajo, hay conjuntos de casas y talleres, muchos construidos con piedras menos trabajadas. En el extremo sur está el Templo del Cóndor, donde una roca plana tallada como la cabeza de un cóndor y unas rocas naturales que parecen alas extendidas forman la imagen de esta ave sagrada. Más allá del poblado, los senderos llevan a Huayna Picchu, a un estrecho puente inca en la pared del precipicio y a la Puerta del Sol (Inti Punku), desde donde el camino inca procedente de Cuzco permite ver el poblado por primera vez.
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Cómo lo construyeron los incas
Los constructores incas utilizaron la propia montaña como cantera. Partieron los bloques de granito dispersos por la cresta con martillos de piedra y herramientas de bronce, y luego les dieron forma golpeándolos con piedras más duras. Probablemente, grandes equipos de trabajadores movieron los bloques con cuerdas, palancas y rampas. Los incas no tenían animales de tiro lo bastante fuertes para arrastrar cargas pesadas; las llamas solo transportan bultos pequeños.
Se observan dos tipos de mampostería. Los edificios más importantes usan sillería: bloques cuidadosamente tallados y encajados sin mortero, a veces en hileras regulares y otras como piedras de muchos lados que se traban entre sí. Los edificios comunes emplean piedras menos trabajadas unidas con mortero de barro; originalmente estaban recubiertos de enlucido y quizá pintados. Las puertas, ventanas y hornacinas tienen forma trapezoidal, más ancha abajo que arriba, y los muros se inclinan ligeramente hacia el interior. Estas características ayudan a los edificios a resistir los terremotos, frecuentes en los Andes.
Quizá la mayor obra de ingeniería sea invisible. La cresta recibe lluvias intensas durante la estación húmeda y el sitio se encuentra entre dos fallas geológicas. Los constructores incas hicieron cimientos profundos y rellenaron las terrazas con capas de roca, grava, arena y tierra fértil para que el agua de lluvia se infiltrara y saliera por los drenajes sin arrastrar la ladera. Por todo el poblado hay canales superficiales y desagües. Un estudio del hidrólogo estadounidense Kenneth Wright y el arqueólogo peruano Alfredo Valencia Zegarra concluyó que este sistema de drenaje es una de las razones por las que el sitio se ha conservado tan bien durante cinco siglos.
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La sociedad que lo construyó: el Imperio inca
A principios del siglo XV, los incas eran uno de varios grupos que competían en la región de Cuzco. Según las crónicas coloniales españolas basadas en tradiciones orales incas, el momento decisivo fue una guerra contra los vecinos chancas. En ella, un príncipe conocido después como Pachacútec, cuyo nombre suele traducirse como «el que transforma el mundo», salvó Cuzco y tomó el poder. Pachacútec y sus sucesores, en especial su hijo Túpac Inca Yupanqui, conquistaron entonces un imperio, el Tawantinsuyu («las cuatro partes reunidas»), que llegó a extenderse unos 4000 km desde los actuales Ecuador y sur de Colombia hasta el centro de Chile. Los historiadores discrepan sobre cuánto hay de historia y cuánto de leyenda real posterior en el relato de la guerra contra los chancas.
El Estado inca no tenía dinero de mercado ni escritura alfabética. Registraba información mediante cuerdas anudadas llamadas quipus y organizaba el trabajo a través de la mita, un sistema por el que las comunidades debían prestar servicios durante ciertos períodos al Estado y recibían comida, bebida y alojamiento mientras trabajaban. Una gran red de caminos, el Qhapaq Ñan, con lugares de descanso y almacenes, unía el imperio; Machu Picchu estaba conectado con Cuzco por uno de sus ramales.
A Pachacútec también se le atribuye la reconstrucción de Cuzco como capital monumental. Los gobernantes incas crearon propiedades rurales para ellos y sus descendientes en el valle del Urubamba y otros lugares, con palacios, campos y trabajadores residentes. Estas propiedades pertenecían al linaje del gobernante, llamado panaca, que seguía poseyéndolas y utilizándolas después de su muerte. Lugares como Písac, Ollantaytambo y Machu Picchu encajan en este modelo de propiedades reales del valle al norte de Cuzco.
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¿Por qué se construyó Machu Picchu? Propiedad real, santuario y paisaje
Durante gran parte del siglo XX se propusieron distintas explicaciones para Machu Picchu: una fortaleza, el último refugio de los incas o un convento para las «vírgenes del Sol». La prueba clave para la interpretación actual procede de documentos coloniales. En 1990, el antropólogo estadounidense John Rowe publicó documentos jurídicos del siglo XVI que mostraban que unas tierras de «Picchu» habían pertenecido a Pachacútec y que sus descendientes aún las reclamaban después de la conquista española. Hoy, la mayoría de los arqueólogos considera Machu Picchu una propiedad real de Pachacútec y su linaje.
Como propiedad real, el sitio cumplía varias funciones. Era un lugar de descanso donde el gobernante, su familia y sus invitados podían reposar, celebrar banquetes y realizar ceremonias, probablemente sobre todo durante los meses más secos. Era un centro religioso donde se rendía culto al sol, las montañas y el agua. También era una muestra de poder: construir un poblado tan elaborado sobre una cresta de difícil acceso demostraba el alcance del Estado inca. La población permanente suele estimarse en unas 750 personas, en su mayoría servidores que mantenían los edificios y atendían a la élite.
La ubicación era importante. En la religión andina, las montañas, llamadas apus, son seres poderosos, y los manantiales, rocas y ríos pueden ser sagrados, o huacas. Machu Picchu está rodeado de picos importantes, entre ellos el Salcantay al sur, y casi circundado por el Urubamba, que los incas consideraban sagrado. Muchos edificios enmarcan determinados picos o incorporan rocas naturales, y varias estructuras están alineadas con la salida o la puesta del sol en los solsticios. Los investigadores debaten hasta qué punto estas alineaciones siguen un plan sistemático, pero está claro que los constructores diseñaron el poblado en relación con el paisaje.
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¿Quiénes vivían allí? Pruebas de los entierros y del ADN
Durante sus expediciones de 1912 y 1915, el equipo de Bingham excavó más de cien entierros en cuevas y abrigos rocosos de los alrededores. Un primer análisis indicó que la mayoría de los esqueletos eran femeninos, lo que alimentó la idea romántica de una comunidad de «mujeres escogidas». Al volver a examinar los huesos, antropólogos físicos encontraron una proporción mucho más equilibrada de hombres y mujeres, y se abandonó la teoría de las «vírgenes del Sol».
Las personas enterradas en Machu Picchu no eran miembros de la familia real, que habrían recibido sepultura con grandes ceremonias en Cuzco, sino trabajadores permanentes. Las fuentes coloniales describen a servidores de este tipo como yanaconas: personas separadas de sus comunidades de origen para servir de por vida a la élite inca. Los estudios de los esqueletos muestran que muchos comían maíz y llevaban una vida de trabajo, pero que la mayoría no realizaba labores extremadamente pesadas.
En 2023, un equipo dirigido por Lucy Salazar, junto con Richard Burger y genetistas entre los que estaba David Reich, publicó un estudio de ADN antiguo de 34 personas enterradas en Machu Picchu. Descubrió que la comunidad procedía de muchas partes del imperio, entre ellas la costa, las tierras altas y la Amazonía, y que personas de distintas ascendencias vivían juntas, tenían hijos y eran enterradas en el mismo lugar. Esto respalda las descripciones coloniales de trabajadores de las propiedades reales procedentes de numerosos grupos étnicos. También muestra cómo la política imperial inca trasladaba a las personas a grandes distancias.
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El abandono y la conquista española
Machu Picchu estuvo habitado solo alrededor de un siglo. A finales de la década de 1520, las epidemias de enfermedades europeas, quizá de viruela, se extendieron por los Andes antes de la llegada de los propios españoles y causaron la muerte del gobernante Huayna Cápac. Sus hijos Huáscar y Atahualpa libraron entonces una destructiva guerra civil. En 1532, una pequeña fuerza española al mando de Francisco Pizarro capturó a Atahualpa en Cajamarca; fue ejecutado al año siguiente y los españoles entraron en Cuzco en 1533.
Con la caída del Estado inca se derrumbó el sistema de propiedades reales. Las fechas obtenidas por radiocarbono de los entierros de Machu Picchu terminan alrededor de la época de la conquista, y el sitio parece haber sido abandonado gradualmente en las décadas siguientes. Entre 1537 y 1572 sobrevivió un Estado inca independiente en la remota región de Vilcabamba, al noroeste de Machu Picchu, hasta que los españoles capturaron y ejecutaron a su último gobernante, Túpac Amaru, en 1572. Machu Picchu estaba cerca de esa frontera, pero no hay pruebas claras de que desempeñara un papel en la resistencia de Vilcabamba.
Como ningún cronista español describió Machu Picchu, el poblado escapó de la destrucción sistemática de los lugares sagrados incas emprendida por las autoridades coloniales y los misioneros. Los edificios perdieron poco a poco sus techos de paja y quedaron cubiertos por el bosque, pero sus muros de piedra permanecieron en gran parte intactos. El nombre del lugar sobrevivió en documentos locales, y los agricultores siguieron viviendo y cultivando en algunas terrazas.
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¿«Ciudad perdida»? Bingham, el conocimiento local y las colecciones de Yale
Machu Picchu nunca estuvo realmente perdido. En 1902, el agricultor y explorador cuzqueño Agustín Lizárraga llegó a las ruinas y escribió «A. Lizárraga 1902» con carbón en un muro del Templo de las Tres Ventanas. Los mapas del siglo XIX y los registros locales de tierras mencionan el lugar, y había familias que cultivaban sus terrazas cuando llegaron los visitantes de fuera.
Hiram Bingham III, profesor de la Universidad de Yale, llegó a Perú en busca de Vilcabamba, el último refugio inca. El 24 de julio de 1911, el agricultor Melchor Arteaga lo guio montaña arriba, acompañado por un sargento de la policía peruana. En la cima, las familias Richarte y Álvarez vivían y cultivaban entre las ruinas, y un niño le mostró los edificios más elaborados. Al principio, Bingham reconoció la visita anterior de Lizárraga, pero con el tiempo se presentó cada vez más como el descubridor. Creía haber encontrado Vilcabamba; en realidad, sus ruinas fueron identificadas después en Espíritu Pampa, mucho más al oeste, un lugar que Bingham también había visitado.
Bingham regresó con equipos de Yale y de la National Geographic Society en 1912 y 1915. El número de abril de 1913 de National Geographic, dedicado por completo a Machu Picchu, lo hizo famoso. Sus equipos despejaron el sitio, levantaron planos y llevaron a Yale miles de objetos y restos humanos con permisos que el Gobierno peruano consideraba un préstamo. La disputa por su devolución duró casi un siglo. Tras un acuerdo y una demanda presentada por Perú, Yale devolvió las colecciones en 2011 y 2012; ahora se conservan en Cuzco en colaboración con la Universidad Nacional de San Antonio Abad.
Hoy, muchos peruanos e historiadores destacan que el verdadero logro de Bingham fue dar publicidad al sitio y documentarlo científicamente, no descubrirlo. La historia de la «ciudad perdida», repetida en innumerables libros y películas, borró del relato a los peruanos y a los pueblos indígenas que conocían el lugar desde hacía mucho tiempo.
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Patrimonio, turismo y conservación en la actualidad
Perú declaró la zona Santuario Histórico en 1981 para proteger tanto las ruinas como los bosques de montaña circundantes, que albergan una rica vida vegetal y animal, incluido el oso de anteojos y numerosas especies de orquídeas. La UNESCO inscribió el Santuario Histórico de Machu Picchu en la Lista del Patrimonio Mundial en 1983 por su valor cultural y natural. En 2014, el Qhapaq Ñan, la red vial inca, fue inscrito como otro sitio del Patrimonio Mundial compartido por seis países.
Machu Picchu es el símbolo más conocido de Perú y una importante fuente de ingresos. La mayoría de los visitantes viaja en tren hasta el pueblo de Aguas Calientes (Machupicchu Pueblo) y después sube en autobús por una carretera construida a mediados del siglo XX; otros recorren a pie el Camino Inca durante varios días. El número de visitantes ha crecido hasta superar ampliamente el millón al año, y el Gobierno peruano establece límites diarios, horarios de entrada y recorridos fijos. Estas normas han cambiado varias veces y siguen siendo motivo de debate, pues buscan proteger el sitio y tener en cuenta los medios de vida de la población local.
Entre los problemas de conservación figuran la erosión y los deslizamientos de tierra, el desgaste causado por millones de pisadas, el crecimiento descontrolado del pueblo situado más abajo y los daños accidentales. En 2000, por ejemplo, una grúa utilizada durante la filmación de un anuncio astilló la piedra del Intihuatana. Las comunidades indígenas quechuas de la región también reclaman una mayor participación en la gestión y presentación del sitio.
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Debates: la datación de Machu Picchu y la cronología inca
Durante décadas, la fecha de Machu Picchu se dedujo de los documentos. La cronología de los gobernantes incas propuesta por John Rowe en la década de 1940, basada principalmente en la crónica de Miguel Cabello Valboa (1586), situaba la llegada de Pachacútec al poder en 1438. Como se pensaba que Machu Picchu se había construido para Pachacútec después de su conquista del bajo Urubamba, su construcción solía fecharse hacia 1450 o más tarde, y se suponía que el sitio había estado habitado solo unos 80 años.
En 2021, Richard Burger, Lucy Salazar, Jason Nesbitt, Eden Washburn y Lars Fehren-Schmitz publicaron 26 dataciones por radiocarbono mediante espectrometría de masas con acelerador (AMS), realizadas a partir de huesos y dientes humanos excavados en tiempos de Bingham. Los resultados indican que Machu Picchu estuvo habitado de forma continua aproximadamente entre los años 1420 y 1532 d. C.; su ocupación habría comenzado unas dos décadas antes de lo que permite la cronología convencional. Los autores sostuvieron que las crónicas coloniales, recopiladas un siglo después de los hechos, comprimen la historia inca y que la expansión imperial pudo haber comenzado antes de lo que indican las fechas de Rowe. Otros investigadores han llegado a conclusiones similares a partir de dataciones por radiocarbono de otros sitios incas.
Estos hallazgos no resuelven todas las preguntas. Las fechas obtenidas por radiocarbono de los entierros sitúan en el tiempo la vida de las personas, no la construcción de edificios concretos, y las curvas de calibración del siglo XV tienen amplios márgenes de incertidumbre. La relación entre las nuevas fechas y los reinados de Pachacútec y Túpac Inca sigue en debate, y algunos investigadores aún consideran que la construcción se extendió a lo largo de ambos reinados. La enseñanza metodológica más amplia es que la cronología inca basada solo en textos españoles debe contrastarse con dataciones arqueológicas independientes.
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Debates: el nombre del sitio, su función y las fuentes
¿Cómo lo llamaban los incas? En 2021, el historiador Donato Amado Gonzales y el arqueólogo Brian Bauer estudiaron las notas de campo de Bingham, mapas del siglo XIX y documentos de los siglos XVI y XVII. Sostuvieron que el poblado se llamaba originalmente Picchu o, más probablemente, Huayna Picchu, y que el nombre Machu Picchu quedó asociado a las ruinas solo a partir de las publicaciones de Bingham. Entre sus pruebas figura un documento de 1588 que afirma que habitantes de la región de Vilcabamba pensaban regresar a «Huayna Picchu». Su argumento ha recibido amplia difusión, pero el nombre Machu Picchu está ya tan establecido que nadie propone cambiarlo.
¿Para qué servía? La interpretación como propiedad real se basa en los documentos coloniales publicados por Rowe, en la arquitectura —residencias de la élite, templos refinados y una población permanente pequeña pero diversa— y en la comparación con otras propiedades del valle del Urubamba. Otras interpretaciones, que pueden complementar esta, destacan su papel como santuario religioso y destino de peregrinación, sus alineaciones astronómicas o su posición en la frontera con las tierras bajas amazónicas, que pudo darle importancia económica y estratégica. Estas funciones pueden haber coexistido, y muchos investigadores subrayan hoy la combinación de residencia, ritual y exhibición de poder.
¿Qué fiabilidad tienen las fuentes? Las pruebas escritas proceden principalmente de crónicas españolas, como las de Juan de Betanzos (1551) y Pedro Sarmiento de Gamboa (1572), que recogen historias orales incas, pero estuvieron influidas por los intereses de sus informantes y de los funcionarios coloniales. También hay documentos jurídicos coloniales sobre las tierras. Las pruebas arqueológicas proceden de la arquitectura, de los materiales excavados entre 1912 y 1915 —muchos estudiados solo después de su regreso a Perú— y de excavaciones peruanas posteriores. La bioarqueología, los análisis de isótopos y el ADN antiguo han aportado recientemente pruebas directas sobre las personas que vivieron allí.
Ideas clave
- Propiedad real
- Propiedad rural con palacios, campos y trabajadores residentes que pertenecía a un gobernante inca y sus descendientes; esta es la interpretación más aceptada de Machu Picchu.
- Sillería
- Piedras talladas con precisión y encajadas sin mortero, utilizadas en los edificios incas más importantes.
- Ingeniería adaptada al paisaje
- Las terrazas, los cimientos y los desagües transformaron una cresta lluviosa e inestable en un poblado duradero.
- Paisaje sagrado
- En la religión andina, las montañas, rocas, manantiales y ríos eran seres poderosos, y el poblado se diseñó en relación con ellos.
- Movilidad de trabajadores
- El ADN muestra que los residentes procedían de distintas partes del imperio, reflejo de las políticas incas de traslado de personas para servir al Estado y a la élite.
- El mito de la ciudad perdida
- La población local conocía el sitio antes de 1911; el relato del descubrimiento refleja la forma en que lo presentaron personas de fuera.
- Poner a prueba las crónicas
- La datación por radiocarbono muestra que las cronologías incas escritas deben contrastarse con la arqueología.
Registros
- c. 1420 — Según las dataciones por radiocarbono mediante AMS, los entierros muestran que ya había personas viviendo en Machu Picchu.
- c. 1438 — Fecha tradicional, según la cronología de Rowe, de la llegada de Pachacútec al poder tras la guerra contra los chancas.
- 1532 — Los españoles capturan a Atahualpa en Cajamarca; las dataciones por radiocarbono más recientes de Machu Picchu corresponden aproximadamente a esta época.
- 1572 — Los españoles conquistan Vilcabamba y ejecutan a Túpac Amaru; para entonces, Machu Picchu probablemente ya está abandonado.
- 1588 — Un documento colonial menciona un lugar llamado «Huayna Picchu», quizá el nombre original del poblado.
- 1902 — Agustín Lizárraga visita las ruinas y deja su nombre en el Templo de las Tres Ventanas.
- 1911 — El 24 de julio, Melchor Arteaga guía a Hiram Bingham hasta el sitio.
- 1913 — El número de abril de National Geographic, dedicado a Machu Picchu, lo hace mundialmente famoso.
- 1981 — Perú declara el Santuario Histórico de Machu Picchu.
- 1983 — La UNESCO inscribe el Santuario Histórico en la Lista del Patrimonio Mundial.
- 2011 — Yale comienza a devolver a Perú los objetos excavados por las expediciones de Bingham; la devolución concluye en 2012.
- 2021 — Nuevas dataciones por radiocarbono mediante AMS sitúan el comienzo de la ocupación hacia 1420.
Glosario
- Inca
- Originalmente, título del gobernante; hoy se usa también para referirse al pueblo y al Estado del imperio andino de los siglos XV y principios del XVI.
- Tawantinsuyu
- Nombre quechua del Imperio inca, que significa «las cuatro partes reunidas».
- Quechua
- Lengua del Estado inca que todavía hablan millones de personas en los Andes.
- Terraza
- Escalón plano construido en una ladera y sostenido por un muro de piedra, utilizado para cultivar y evitar la erosión.
- Sillería
- Construcción con bloques de piedra cuidadosamente cortados y encajados.
- Huaca
- Lugar u objeto sagrado de la religión andina, como un santuario, una roca o un manantial.
- Apu
- Espíritu de una montaña o montaña sagrada en las creencias andinas.
- Mita
- Sistema inca de trabajo por turnos que las comunidades debían prestar al Estado.
- Yanacona
- Persona separada de su comunidad de origen para servir permanentemente a la élite inca.
- Qhapaq Ñan
- Red de caminos incas, de unos 30 000 km o más, que unía el imperio.
- Datación por radiocarbono mediante AMS
- Método para fechar materiales que alguna vez estuvieron vivos mediante la medición del carbono 14 con un espectrómetro de masas con acelerador; solo requiere muestras pequeñas.
Preguntas y respuestas
¿Cómo subieron los incas piedras tan pesadas a la montaña?
En su mayoría, no tuvieron que subirlas: el granito procedía de la propia cresta. Los trabajadores partían y tallaban allí las rocas y movían los bloques con cuerdas, palancas y rampas.
¿Era Machu Picchu una ciudad perdida?
No exactamente. Los agricultores locales vivían en sus terrazas y Agustín Lizárraga lo visitó en 1902. Solo era «desconocido» para las personas de fuera de la región hasta que Hiram Bingham lo dio a conocer después de 1911.
¿Por qué no lo destruyeron los españoles?
Ningún cronista español lo registró, probablemente porque había perdido importancia y fue abandonado después de la conquista. Por eso escapó de la destrucción de lugares sagrados incas.
¿Cuántas personas vivían allí?
Las estimaciones indican que había como máximo unos 750 residentes, en su mayoría servidores, y más personas cuando llegaban el gobernante y su corte.
¿Cuándo se construyó?
Tradicionalmente se ha fechado hacia 1450 y se ha atribuido a Pachacútec, pero las dataciones por radiocarbono publicadas en 2021 muestran que estuvo habitado aproximadamente entre 1420 y 1532.
¿Para qué se usaba el Intihuatana?
Nadie lo sabe con certeza. Es una roca del propio lugar tallada y de gran importancia ritual, quizá relacionada con la observación del sol o con el culto a las montañas cercanas.
¿Es «Machu Picchu» su nombre original?
Probablemente no. La investigación de Amado Gonzales y Bauer indica que los incas llamaban al poblado Picchu o Huayna Picchu.
¿Por qué fueron polémicas las colecciones de Yale?
Perú consideraba que los objetos y restos humanos excavados entre 1912 y 1915 se habían entregado en préstamo; Yale los conservó durante casi un siglo antes de devolverlos en 2011 y 2012.
Fuentes y lecturas recomendadas
- Historic Sanctuary of Machu Picchu. UNESCO World Heritage Centre
- Machu Picchu. Wikipedia
- Hiram Bingham III. Wikipedia
- Pachacuti. Wikipedia
- Inca road system. Wikipedia
- Richard L. Burger, Lucy C. Salazar, Jason Nesbitt, Eden Washburn, Lars Fehren-Schmitz, New AMS dates for Machu Picchu: results and implications. Antiquity 95 (383), 2021
- Lucy C. Salazar et al., Insights into the genetic histories and lifeways of Machu Picchu’s occupants. Science Advances, 2023
- Donato Amado Gonzales, Brian S. Bauer, The Ancient Inca Town Named Huayna Picchu. Ñawpa Pacha 42 (1), 2021
- Richard L. Burger, Lucy C. Salazar (eds.), Machu Picchu: Unveiling the Mystery of the Incas. Yale University Press, 2004
- Kenneth R. Wright, Alfredo Valencia Zegarra, Machu Picchu: A Civil Engineering Marvel. ASCE Press, 2000
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