Patrimonio

Gran Zimbabue

Dzimba dza mabwe (Shona)

c. 1100–1450 · Gran Zimbabue

En una frase

Gran Zimbabue es una ciudad de enormes murallas de piedra en el sur de África, construida por pueblos africanos hace unos 700–900 años. Fue tan importante que el país actual de Zimbabue lleva su nombre.

Gran Zimbabue
Imagen: Unknown · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons

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Para jóvenes lectores

Imagina una muralla tan alta como un edificio de tres pisos. Se curva como una serpiente gigante de piedra y está hecha con miles de piedras grises y planas, apiladas sin cemento. Esa muralla forma parte de Gran Zimbabue, una ciudad antigua situada en las colinas del país que hoy se llama Zimbabue, en el sur de África.

Hace unos 700–900 años, allí vivían reyes poderosos y miles de personas. La mayoría de las familias habitaban casas redondas de tierra con techos de paja. Los reyes y otras personas importantes vivían detrás de las altas murallas, que mostraban su poder.

Los habitantes de Gran Zimbabue cultivaban la tierra y criaban ganado, pero también comerciaban. Enviaban oro y marfil a la costa del océano Índico. A cambio recibían cuentas de vidrio, telas e incluso cerámica que había viajado desde China. Los arqueólogos han encontrado allí fragmentos de esos cuencos chinos.

En una colina sobre la ciudad se encontraron ocho hermosas aves talladas en una piedra blanda de color gris verdoso. Cada una estaba sobre una columna alta de piedra. Hoy, una de esas aves aparece en la bandera de Zimbabue.

Durante mucho tiempo, algunos visitantes europeos se negaron a creer que los africanos hubieran construido una ciudad tan grande e inventaron historias sobre constructores venidos de lejos. Los arqueólogos demostraron que estaban equivocados: Gran Zimbabue fue construida por los antepasados del pueblo shona, que todavía vive allí.

De un vistazo

Período
Asentamiento desde alrededor del año 1000 d. C.; construcción en piedra principalmente entre los siglos XII y XV; apogeo hacia 1300–1450; declive en los siglos XV y XVI
Lugar
Cerca de Masvingo, en el sureste de Zimbabue, en el borde meridional de la meseta de Zimbabue
Constructores
Antepasados de habla bantú del pueblo shona (Reino de Zimbabue)
Materiales
Granito local partido en bloques y colocado en muros de piedra en seco (sin mortero); casas de daga (tierra)
Partes principales
Complejo de la Colina, Gran Recinto y Complejo del Valle; todo el sitio ocupa unos 7 km²
Gran Recinto
Muralla exterior de unos 250 m de longitud y hasta unos 11 m de altura; la mayor estructura de piedra anterior a la colonización al sur del Sáhara
UNESCO
«Monumento Nacional de Gran Zimbabue», sitio del Patrimonio Mundial desde 1986
Importancia
Capital de un importante Estado del sur de África vinculado al comercio del océano Índico; símbolo nacional de Zimbabue

Fácil

¿Qué es Gran Zimbabue?

Gran Zimbabue es la capital en ruinas de un reino del sur de África, situada a unos 25 km al sureste de la actual ciudad de Masvingo, en Zimbabue. Es famosa por sus enormes murallas de bloques de granito labrados, construidas sin mortero, que se extienden por las colinas y el valle. Es el mayor de los cientos de sitios semejantes rodeados de muros de piedra, a menudo llamados «zimbabues», que se encuentran entre los ríos Zambeze y Limpopo.

La palabra zimbabue procede del shona, la lengua de la mayoría de los habitantes del país en la actualidad. Suele explicarse como dzimba dza mabwe, «casas de piedra», o como dzimba woye, «casas veneradas», expresión utilizada para las casas o tumbas de los jefes. Los portugueses registraron el nombre ya en 1531 como «Symbaoe», con el significado de corte real. El adjetivo «Gran» distingue este sitio de otros más pequeños.

La ciudad pasó de ser una aldea agrícola hacia el siglo XI a convertirse, en el siglo XIV, en una capital de quizá 10 000 habitantes o más. Era el centro de un Estado cuya riqueza procedía del ganado, la agricultura y el control del comercio de oro y marfil que llegaba a la costa suajili y cruzaba el océano Índico. En el siglo XVI había perdido su papel central, y el poder de la región se desplazó hacia el norte y el oeste.

Gran Zimbabue es un sitio del Patrimonio Mundial de la UNESCO y el monumento nacional más importante de Zimbabue. El país tomó su nombre del sitio al independizarse en 1980. Sigue siendo un lugar sagrado para muchas comunidades locales.

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Fácil

Un recorrido por el sitio: la colina, el recinto y el valle

Las ruinas forman tres grupos principales. El Complejo de la Colina se encuentra sobre una empinada colina de granito, a unos 80 m por encima del valle. Allí se construyeron muros entre enormes peñascos naturales y sobre ellos, de modo que la roca y la mampostería se funden. Es la parte más antigua del sitio: la construcción en piedra comenzó allí hacia el siglo XII. Contiene varios recintos, entre ellos el Recinto Oriental, donde se encontraron la mayoría de las famosas aves de esteatita. Muchos investigadores consideran que la colina tenía importancia real y ritual.

Debajo de la colina se encuentra el Gran Recinto, la construcción individual más impresionante. Una muralla exterior de unos 250 m de longitud, hasta unos 11 m de altura y hasta unos 5 m de grosor en la base forma un óvalo irregular. En parte de su zona superior hay una franja decorativa de piedras colocadas en un dibujo de zigzag o cheurones. En el interior hay un muro más antiguo y, entre ambos, discurre un pasadizo estrecho de muros altos, el Pasadizo Paralelo, que conduce hacia la Torre Cónica.

La Torre Cónica es un cono macizo de piedra de unos 9 m de altura y más de 5 m de diámetro en la base. No tiene puerta ni cámara interior. Se desconoce su significado. Se ha propuesto que representa un granero simbólico, señal de la generosidad y la riqueza de un gobernante; un símbolo fálico o de fertilidad; o un monumento cuya forma recuerda a las torres de otros sitios zimbabue.

Entre estos dos grupos principales y a su alrededor se encuentran las ruinas del Complejo del Valle, una serie de recintos más pequeños construidos sobre todo en los siglos XIV y XV. Más allá de los muros de piedra, la ciudad se extendía por una gran superficie donde la mayoría de las personas vivía en casas redondas de daga, una mezcla de tierra y grava, con techos de paja. Hoy solo se conservan claramente las partes de piedra, por lo que es fácil olvidar que las murallas formaban el núcleo de élite de una ciudad mucho mayor.

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Fácil

Cómo se construyeron las murallas

Los constructores utilizaron el granito de las colinas cercanas. En esta zona, los domos de granito se desprenden de forma natural en capas delgadas y uniformes cuando la roca se calienta durante el día y se enfría por la noche, en un proceso llamado exfoliación. Las losas podían partirse en bloques del tamaño de ladrillos y transportarse al lugar de construcción. Algunos investigadores creen que los constructores aceleraban el proceso calentando la roca con fuego y enfriándola después con agua, pero las pruebas directas son limitadas.

Todas las murallas están construidas en piedra en seco: los bloques se disponen en hiladas, o filas horizontales, sin mortero, y se mantienen en su sitio por su propio peso y por el cuidado con que se ajustan. Cada hilada se coloca un poco más atrás que la inferior, de modo que el muro se inclina suavemente hacia dentro y gana estabilidad. Las murallas no tienen cimientos en el sentido moderno y a menudo se construían directamente sobre la roca firme o sobre tierra compactada. Los vanos de las puertas eran redondeados y algunos tenían dinteles de madera y escalones.

Las técnicas de construcción cambiaron con el tiempo. Siguiendo una clasificación propuesta por Anthony Whitty a mediados del siglo XX, los arqueólogos distinguen un estilo temprano de piedras irregulares y poco trabajadas; otro posterior, muy regular y de hiladas cuidadas y uniformes, cuyo mejor ejemplo es la muralla exterior del Gran Recinto; y uno aún más tardío y menos regular. Estos estilos ayudan a establecer la antigüedad relativa de las distintas partes del sitio.

La escala de la obra fue enorme. Se suele calcular que solo la muralla exterior del Gran Recinto contiene unas 15 000 toneladas de piedra. No hay documentos escritos sobre cómo se organizó el trabajo, pero debió de requerir a muchos trabajadores durante largos períodos, probablemente bajo la autoridad de los gobernantes y mediante las obligaciones de trabajo de las comunidades, como ocurrió en Estados shona posteriores.

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Intermedio

La población y el Estado: ganado, oro y realeza

Gran Zimbabue forma parte de una larga historia de comunidades agrícolas de habla bantú en el sur de África. Desde el primer milenio de nuestra era vivían en la zona agricultores que trabajaban el hierro y cultivaban cereales como el sorgo y el mijo. Hacia el siglo XI, comunidades que los arqueólogos llaman Gumanye comenzaron a construir en el sitio; su cerámica y su modo de vida enlazan directamente con la cultura de Gran Zimbabue.

El antecedente inmediato de Gran Zimbabue fue Mapungubwe, un reino centrado en el valle del Limpopo, en la actual Sudáfrica, cerca de las fronteras con Botsuana y Zimbabue. Floreció en el siglo XIII y fue abandonado hacia 1300. En Mapungubwe, la clase gobernante ya vivía en lo alto de una colina por encima de la población común y comerciaba con oro y marfil con la costa. El ascenso de Gran Zimbabue aproximadamente cuando Mapungubwe entró en declive sugiere que el centro del poder y del comercio se desplazó hacia el norte.

En Gran Zimbabue, la riqueza se medía sobre todo en ganado. Los huesos de animales hallados en el sitio muestran que la élite consumía mucha carne de vacuno. El ganado también servía para formar alianzas, entregar bienes matrimoniales y recompensar a los seguidores. Los gobernantes controlaban además el comercio a larga distancia. El oro se extraía en la meseta de Zimbabue, principalmente al oeste, y se exportaba mediante intermediarios a ciudades suajilis de la costa, como Sofala y Kilwa, junto con el marfil. Entre los productos importados había cuentas de vidrio, telas, cerámica persa y celadón chino, una cerámica de cubierta verde, de los siglos XIII al XV.

Las estimaciones de población en su apogeo oscilan entre unas 10 000 y 18 000 personas, la mayoría de las cuales vivía fuera de las murallas de piedra. Se cree que solo unos pocos cientos de miembros de la élite habitaban los grandes recintos. El Estado centrado en la ciudad pudo controlar una región de decenas de miles de kilómetros cuadrados, aunque sus fronteras y su organización no se conocen con detalle.

En el contexto mundial, Gran Zimbabue fue contemporánea del Imperio de Malí en África occidental, cuyo gobernante Mansa Musa realizó su famosa peregrinación en 1324; de las ciudades Estado suajilis de la costa oriental africana; de las dinastías Yuan y de los primeros Ming en China; y de la Europa bajomedieval. Formaba parte del mundo comercial del océano Índico, que conectaba África, Arabia, la India y China.

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Intermedio

Significado religioso y cultural; las aves de Zimbabue

Gran Zimbabue fue un centro político y también un lugar sagrado. Según la tradición shona posterior, el rey, o mambo, ejercía su autoridad por su vínculo con los antepasados reales y con Dios, Mwari, mientras que los médiums hablaban en nombre de los antepasados de la tierra. Muchos investigadores creen que el Complejo de la Colina, con sus cuevas, peñascos y recintos, estuvo asociado a funciones rituales de este tipo, quizá relacionadas con la petición de lluvia. Sin embargo, esta interpretación se basa en estudios etnográficos posteriores y no en pruebas directas.

Los objetos más famosos del sitio son ocho aves talladas en esteatita, una piedra blanda y verdosa, de unos 40 cm de altura cada una y colocadas sobre columnas de piedra de aproximadamente un metro. La mayoría se encontró en el Recinto Oriental del Complejo de la Colina. No son representaciones realistas de una sola especie: combinan rasgos de aves rapaces, como el águila volatinera o el pigargo vocinglero, con detalles semejantes a los humanos, como dedos en lugar de garras. Una interpretación habitual es que representan a los antepasados reales o a mensajeros entre los vivos, los antepasados y lo divino.

Las aves tuvieron una historia moderna agitada. En 1889, un cazador se llevó una y la vendió a Cecil Rhodes; permanece en Groote Schuur, su antigua residencia en Ciudad del Cabo. Otras fueron llevadas a Sudáfrica y Alemania. Sudáfrica devolvió cuatro aves en 1981, y la parte inferior de una conservada en Berlín fue devuelta a comienzos de la década de 2000. El ave se convirtió en emblema de Rodesia y, después, del Zimbabue independiente; aparece en su bandera, escudo y moneda.

Para las comunidades locales de hoy, Gran Zimbabue es un lugar de los antepasados donde todavía se celebran ceremonias. En ocasiones ha habido tensiones entre los líderes tradicionales, los médiums y los responsables de la conservación del patrimonio por el acceso al sitio, los rituales y el derecho a custodiarlo. Los clanes vecinos también mantienen reclamaciones contrapuestas. Respetar estas relaciones vivas forma hoy parte de la gestión del monumento.

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Intermedio

Declive e historia posterior

A partir del siglo XV, Gran Zimbabue perdió su papel central y hacia 1550 ya no era una capital importante, aunque siguió habiendo habitantes en el sitio. Las causas son objeto de debate. Entre los posibles factores figuran el agotamiento de los recursos locales, como los pastos, las tierras de cultivo y la leña, debido a la gran población; el desplazamiento del comercio de oro hacia el valle del Zambeze, al norte; y la competencia política dentro de la familia gobernante.

Las tradiciones orales shona cuentan que un príncipe, Nyatsimba Mutota, partió hacia el norte en busca de sal y fundó lo que llegó a ser el Estado de Mutapa. La tradición oral debe utilizarse con cuidado como prueba histórica, pero el relato concuerda con los indicios arqueológicos de un desplazamiento del poder hacia el norte, al Estado de Mutapa, con el que se encontraron los portugueses en el siglo XVI, y hacia el oeste, al Estado torwa, centrado en Khami, otro sitio del Patrimonio Mundial y sucedido más tarde por los rozvi.

A comienzos del siglo XVI, escritores portugueses establecidos en la costa registraron información sobre las construcciones de piedra. En 1531, Vicente Pegado, capitán de Sofala, escribió sobre una fortaleza «construida con piedras de tamaño maravilloso» sin mortero, que los habitantes de la zona llamaban Symbaoe. El historiador João de Barros repitió relatos semejantes a mediados del siglo XVI. Ninguno de estos escritores visitó el sitio: la información procedía de informantes africanos y suajilis.

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Intermedio

La «controversia de Zimbabue»: negación colonial y pruebas arqueológicas

En 1871, el geólogo alemán Karl Mauch, a quien guiaron hasta el sitio después de que un cazador llamado Adam Render lo encontrara, declaró que no podía haber sido construido por africanos. Especuló que era una copia del palacio de la reina de Saba y que un dintel de madera era cedro traído por los fenicios. Estas ideas, que recordaban antiguas leyendas portuguesas sobre la tierra bíblica de Ofir, convenían a los colonizadores europeos, que estaban a punto de ocupar la región.

Después de que la Compañía Británica de Sudáfrica, de Cecil Rhodes, tomara el control del territorio en 1890, Rhodes financió las excavaciones de James Theodore Bent en 1891. Bent, que carecía de formación arqueológica, concluyó que los constructores habían sido fenicios o árabes y excavó de forma destructiva cerca de la Torre Cónica. Entre 1895 y alrededor de 1901, la Rhodesia Ancient Ruins Company autorizó a buscadores de oro a excavar en las ruinas. En 1902–1904, Richard Nicklin Hall, nombrado conservador, retiró metros de depósitos arqueológicos del Gran Recinto para eliminar lo que consideraba restos de ocupación «cafre», usando un término racista. Así se destruyó buena parte de las pruebas que habrían permitido fechar el sitio.

El primer arqueólogo profesional que trabajó allí, David Randall-MacIver, excavó en 1905 y concluyó en su libro Medieval Rhodesia (1906) que las construcciones eran medievales y africanas. En 1929, Gertrude Caton Thompson dirigió excavaciones para la Asociación Británica y confirmó esa conclusión mediante un cuidadoso estudio estratigráfico: todos los objetos que podían fecharse indicaban constructores de habla bantú y una época medieval. Muchos colonos rechazaron sus hallazgos, y ella misma describió las construcciones en términos condescendientes, pero las pruebas científicas eran claras.

La datación por radiocarbono, utilizada desde la década de 1950, confirmó la cronología medieval, y para entonces el origen africano ya era el consenso entre los arqueólogos. Sin embargo, el gobierno de la minoría blanca de Rodesia, especialmente después de su declaración unilateral de independencia en 1965, presionó a museos y autores de guías para que presentaran los orígenes como inciertos o extranjeros. Los arqueólogos que afirmaban públicamente la verdad sufrían censura; Peter Garlake, inspector de monumentos del gobierno, abandonó el país en 1970, y Roger Summers, del museo nacional, también se marchó. La controversia es hoy un ejemplo clásico de cómo el racismo y la política pueden distorsionar la interpretación del pasado.

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Intermedio

La conservación en la actualidad

Gran Zimbabue está a cargo de los Museos y Monumentos Nacionales de Zimbabue y fue inscrita en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 1986. Las murallas afrontan numerosas amenazas: derrumbes causados por la pérdida de los depósitos que las sostenían, retirados por los primeros excavadores; el crecimiento de árboles y raíces; los daños causados por el agua y la erosión; los líquenes; y los visitantes que trepan por los muros.

Algunas reconstrucciones anteriores también han recibido críticas. En el siglo XX, a veces se reconstruyeron tramos derrumbados sin documentarlos cuidadosamente, lo que dificulta distinguir la mampostería original de las intervenciones posteriores. Las prácticas actuales de conservación destacan la vigilancia, la intervención mínima, la documentación de cada reparación y el uso de técnicas tradicionales de piedra en seco por albañiles locales capacitados.

La participación de las comunidades es un asunto clave. Después de la independencia, el sitio se gestionó como monumento nacional y atracción turística, lo que en ocasiones limitó el acceso de quienes viven cerca y lo consideran sagrado. Especialistas en patrimonio, entre ellos el arqueólogo zimbabuense Webber Ndoro, han defendido que la conservación debe reconocer el significado espiritual del sitio e incluir a las comunidades locales, además de proteger sus piedras.

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Intermedio

Legado: el nombre de una nación

Para los nacionalistas africanos que luchaban contra el gobierno de la minoría blanca en Rodesia, Gran Zimbabue se convirtió en un poderoso símbolo de los logros y del autogobierno africanos. Cuando el país obtuvo la independencia en 1980, adoptó el nombre de Zimbabue y colocó el ave de esteatita en su nueva bandera. Pocos sitios arqueológicos han desempeñado un papel tan directo en la identidad de un Estado moderno.

El sitio también se ha utilizado con fines políticos después de la independencia, por ejemplo para apoyar distintas versiones de la historia nacional favorecidas por el gobierno de turno. Los historiadores señalan que tanto los escritores coloniales como los nacionalistas utilizaron Gran Zimbabue para respaldar sus propias visiones del presente, lo que recuerda que el patrimonio siempre se interpreta.

En el ámbito académico, Gran Zimbabue cambió las ideas sobre el pasado africano. Es un ejemplo fundamental del desarrollo de Estados complejos y centros urbanos en el África subsahariana sin intervención de conquistadores extranjeros, y de la participación africana en una red comercial que unía el continente con Asia siglos antes del colonialismo europeo.

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Avanzado

Debates académicos y preguntas abiertas

Cronología. La secuencia habitual sitúa primero el Complejo de la Colina, desde alrededor del siglo XI o XII; después, el Gran Recinto, entre los siglos XIII y XV; y por último, el Complejo del Valle, en los siglos XIV y XV. Esta secuencia se elaboró a partir de dataciones por radiocarbono, objetos importados y estilos de construcción de las murallas. Sin embargo, como las primeras excavaciones destruyeron gran parte de la estratigrafía, se apoya en pruebas limitadas. En la década de 2010, Shadreck Chirikure y sus colegas volvieron a examinar las dataciones por radiocarbono mediante modelos estadísticos bayesianos y sostuvieron que las distintas partes del sitio estuvieron ocupadas de manera más simultánea de lo que supone el sencillo modelo «primero la colina, luego el recinto y después el valle».

¿Para qué servía el Gran Recinto? Han predominado dos grandes interpretaciones. Según una, asociada con el historiador David Beach y otros autores, los distintos complejos reflejan una sucesión de gobernantes que trasladaron sus residencias con el tiempo. Según una interpretación «estructuralista» desarrollada por el arqueólogo Thomas Huffman a partir de estudios etnográficos posteriores sobre los shona y los venda, los complejos cumplían funciones diferentes al mismo tiempo: el Complejo de la Colina era la residencia del rey y un centro ritual, mientras que el Gran Recinto era la residencia de las esposas reales y un lugar de iniciación. Los críticos señalan que es arriesgado proyectar varios siglos hacia atrás los estudios etnográficos modernos y que las dataciones no respaldan claramente esa interpretación.

¿Quiénes fueron exactamente los constructores? Los arqueólogos están de acuerdo en que Gran Zimbabue fue construida por africanos de habla bantú cuya cultura continúa entre los shona. Se debaten las atribuciones más específicas: la mayoría vincula a los constructores con los antepasados de los karanga, un grupo shona, mientras que algunas tradiciones también reivindican vínculos con comunidades de habla venda, y los lemba conservan tradiciones orales que los relacionan con el sitio. Son preguntas sobre la relación entre identidades actuales y una población antigua, no sobre su origen africano.

¿Por qué entró en declive y cuántos habitantes tenía? Las estimaciones de población dependen del número de casas que se suponga que había fuera de las murallas, donde se ha excavado poco. Algunos modelos recientes proponen cifras menores, inferiores a unas 10 000 personas, frente a estimaciones anteriores de hasta 18 000. Sigue abierta la cuestión de la importancia relativa del deterioro ambiental, los cambios en el comercio y la fragmentación política en el declive.

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Avanzado

Pruebas y métodos

Ausencia de escritura. Los habitantes de Gran Zimbabue no utilizaban la escritura, por lo que no existen inscripciones ni crónicas de la propia ciudad. El conocimiento procede de la arqueología, de fuentes escritas externas —textos de la costa suajili, árabes y portugueses que mencionan el oro y los reinos del interior—, de tradiciones orales registradas posteriormente y de comparaciones con sociedades shona posteriores. Cada tipo de prueba tiene límites, y las buenas interpretaciones los combinan con cuidado.

Métodos de datación. La datación por radiocarbono mide la desintegración del carbono 14 en materiales orgánicos como el carbón vegetal o la madera. Se han obtenido más de dos docenas de dataciones del sitio, aunque las primeras mediciones de la década de 1950 se consideran hoy poco fiables. Los objetos importados de fecha conocida, especialmente las cerámicas chinas de los siglos XIV y XV y las cuentas de vidrio de tipos conocidos, permiten contrastar los resultados. La datación relativa utiliza la estratigrafía, es decir, el orden de las capas de depósitos, y los estilos de las murallas.

Un registro dañado. La destrucción causada por los buscadores de tesoros y los primeros excavadores entre las décadas de 1890 y 1900 constituye un problema metodológico central. Los arqueólogos deben trabajar con depósitos alterados, reinterpretar los registros de excavaciones antiguas y, a menudo, estudiar sitios cercanos menos dañados y otros zimbabues para comprender la capital.

Historiografía. La historia de la investigación en Gran Zimbabue muestra cómo el contexto político influye en las preguntas académicas. Las primeras teorías estuvieron impulsadas por la ideología colonial, la política de los colonos retrasó la aceptación de su refutación científica y los relatos posteriores a la independencia a veces han simplificado el pasado con fines nacionales. Los investigadores actuales, muchos de ellos zimbabuenses, intentan escribir la historia del sitio desde perspectivas africanas sin apartarse de las pruebas.

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Ideas clave

Arquitectura de piedra en seco
Muros construidos con piedras cuidadosamente ajustadas y sin mortero; en Gran Zimbabue, esta técnica alcanzó una escala monumental y un alto grado de refinamiento.
Cultura de Zimbabue
Tradición arqueológica de centros de élite rodeados de muros de piedra en la meseta de Zimbabue, desde Mapungubwe hasta Gran Zimbabue, Khami y sitios posteriores.
Riqueza en ganado y oro
El poder de la élite se basaba en el control de los rebaños y del comercio de oro y marfil con la costa del océano Índico.
Realeza sagrada
La autoridad de los gobernantes estaba vinculada a los antepasados y a lo divino; las murallas separaban a la élite gobernante y hacían visible su posición.
La controversia de Zimbabue
La negación, durante la época colonial, de que los africanos construyeran el sitio. La arqueología la refutó, pero se mantuvo por motivos políticos en Rodesia hasta 1980.
Patrimonio e identidad
El sitio dio su nombre y su emblema al Zimbabue actual y sigue siendo sagrado para las comunidades locales.
Vínculos con el océano Índico
Las cerámicas chinas y persas y las cuentas de vidrio muestran que el interior del sur de África formaba parte de una red comercial que llegaba hasta Asia.

Registros

  1. c. 300 d. C. — En la región viven antiguas comunidades agrícolas que trabajan el hierro.
  2. c. 1000 — Comienza un asentamiento agrícola en la colina de Gran Zimbabue y sus alrededores.
  3. c. 1150 — Se construyen las primeras murallas de piedra en el Complejo de la Colina.
  4. c. 1300 — Mapungubwe es abandonado; Gran Zimbabue se convierte en el principal centro de la región.
  5. c. 1350 — Por esta época se construyen la muralla exterior del Gran Recinto y la Torre Cónica.
  6. c. 1450 — Comienza el declive mientras el poder se desplaza hacia el norte (Mutapa) y el oeste (Torwa, Khami).
  7. 1531 — Vicente Pegado, capitán portugués en Sofala, registra una descripción de «Symbaoe».
  8. 1871 — Karl Mauch visita el sitio y afirma que lo construyeron extranjeros, dando inicio a la «controversia de Zimbabue».
  9. 1891 — J. Theodore Bent excava para Cecil Rhodes y atribuye el sitio a fenicios o árabes.
  10. 1905 — David Randall-MacIver excava y concluye que el sitio es medieval y africano.
  11. 1929 — Las excavaciones de Gertrude Caton Thompson confirman que la construcción fue obra de africanos y data de la Edad Media.
  12. 1986 — El Monumento Nacional de Gran Zimbabue se inscribe en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO, seis años después de la independencia de Zimbabue en 1980.

Glosario

Shona
El mayor grupo lingüístico y étnico de Zimbabue, descendiente de los constructores de Gran Zimbabue.
Bantú
Gran familia de lenguas emparentadas habladas en África central, oriental y meridional, entre ellas el shona.
Muro de piedra en seco
Muro hecho con piedras ajustadas entre sí sin mortero.
Exfoliación
Desprendimiento natural de la roca en láminas delgadas cuando se calienta y se enfría; proporcionó losas planas a los constructores.
Daga
Material de construcción hecho de tierra mezclada con grava, utilizado en casas, suelos y plataformas.
Motivo de cheurones
Dibujo decorativo en zigzag formado al colocar piedras en ángulo, visible en parte de la muralla del Gran Recinto.
Esteatita
Piedra blanda y fácil de tallar, utilizada para las aves de Zimbabue.
Celadón
Cerámica china de cubierta verde de la que se encontraron fragmentos en Gran Zimbabue.
Mambo
Título shona para un rey o gobernante.
Estratigrafía
Estudio de las capas de tierra y otros depósitos; las capas inferiores suelen ser más antiguas, lo que ayuda a fechar los hallazgos.
Datación por radiocarbono
Método que permite fechar restos orgánicos midiendo la desintegración del carbono 14.

Preguntas y respuestas

¿Quién construyó Gran Zimbabue?

Africanos de habla bantú que fueron los antepasados del pueblo shona del Zimbabue actual. La arqueología lo ha demostrado sin lugar a dudas.

¿Qué antigüedad tiene Gran Zimbabue?

Hubo habitantes allí desde alrededor del año 1000 d. C.; la mayoría de las murallas de piedra se construyeron entre los siglos XII y XV, por lo que tienen aproximadamente entre 600 y 900 años.

¿Por qué las murallas no tienen cemento ni mortero?

Los constructores emplearon la técnica de piedra en seco: ajustaron estrechamente bloques planos de granito y colocaron cada hilada un poco más atrás que la anterior, de modo que el muro se sostiene por su propio peso.

¿Para qué se utilizaba Gran Zimbabue?

Era la capital de un reino: una residencia real, un centro religioso y una ciudad. Todavía se debate la función exacta de cada una de sus partes.

¿Por qué se afirmó que la habían construido extranjeros?

Los colonizadores europeos del siglo XIX sostenían la creencia racista de que los africanos no podían construir monumentos semejantes, y esa idea respaldaba el dominio colonial. Los arqueólogos la refutaron a partir de 1905.

¿Qué son las aves de Zimbabue?

Ocho aves de esteatita colocadas sobre columnas altas que se encontraron en el sitio, probablemente símbolos relacionados con la realeza y los antepasados. Una aparece en la bandera de Zimbabue.

¿Por qué se abandonó Gran Zimbabue?

No se conoce una causa única. Entre los factores probables figuran la presión sobre los recursos locales, los cambios en el comercio de oro y las divisiones políticas, mientras el poder se desplazaba a los Estados de Mutapa y Torwa.

¿El país de Zimbabue lleva el nombre del sitio?

Sí. Al independizarse en 1980, la antigua Rodesia adoptó el nombre de Zimbabue por este sitio.

Fuentes y lecturas recomendadas

  1. Great Zimbabwe National Monument. UNESCO World Heritage Centre
  2. Great Zimbabwe. Wikipedia
  3. Kingdom of Zimbabwe. Wikipedia
  4. Kingdom of Mapungubwe. Wikipedia
  5. Zimbabwe Bird. Wikipedia
  6. Gertrude Caton Thompson. Wikipedia
  7. Department of the Arts of Africa, Oceania, and the Americas, Great Zimbabwe (11th–15th Century). The Metropolitan Museum of Art, Heilbrunn Timeline of Art History, 2001
  8. Peter Garlake, Great Zimbabwe. Thames and Hudson, 1973
  9. Innocent Pikirayi, The Zimbabwe Culture: Origins and Decline of Southern Zambezian States. AltaMira Press, 2001
  10. Gertrude Caton-Thompson, The Zimbabwe Culture: Ruins and Reactions. Clarendon Press, 1931

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Redactado con ayuda de IA a partir de las fuentes publicadas arriba y revisado a medida que surgen nuevas investigaciones.

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