Guerra

Rebelión Taiping

太平天國運動 (Taiping Tianguo, “Heavenly Kingdom of Great Peace”)

1850–1864 ·

En una frase

La Rebelión Taiping (1850–1864) fue una enorme guerra civil en China. Un movimiento religioso dirigido por Hong Xiuquan, que creía ser el hermano menor de Jesús, intentó derrocar a la dinastía Qing. Fue una de las guerras más mortíferas de la historia.

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Para jóvenes lectores

Hace unos 170 años, un joven del sur de China llamado Hong Xiuquan suspendió varias veces un examen muy difícil para trabajar en el gobierno. Después de uno de esos intentos, enfermó y tuvo sueños extraños. Más tarde leyó un librito sobre el cristianismo. Pensó que sus sueños significaban que Dios lo había elegido como hermano menor de Jesús para acabar con el mal.

Muchos campesinos, mineros y trabajadores pobres lo siguieron. Su vida era difícil: había demasiada gente, poca tierra, inundaciones, hambre y funcionarios injustos. Hong prometió un «Reino Celestial de la Gran Paz» donde las personas compartirían la tierra y se tratarían como hermanos y hermanas.

Los seguidores de Hong formaron un gran ejército y marcharon hacia el norte. En 1853 conquistaron la gran ciudad de Nankín y la convirtieron en su capital. Durante once años gobernaron una amplia zona del centro y el este de China, mientras los ejércitos del emperador intentaban vencerlos.

La guerra fue terrible. Se quemaron ciudades, se destruyeron cosechas y muchos millones de personas murieron por los combates, el hambre y las enfermedades. Nadie sabe el número exacto, pero la mayoría de los historiadores cree que murieron al menos veinte millones de personas. Son más habitantes de los que tienen hoy muchos países enteros.

En 1864, los ejércitos del emperador recuperaron Nankín y el Reino Celestial llegó a su fin. Pero China había cambiado para siempre. La guerra debilitó al emperador, dio mucho poder a los generales de distintas regiones e inspiró más tarde a personas que querían cambiar China.

De un vistazo

Fechas
Finales de 1850 (primeros combates) / enero de 1851 (levantamiento de Jintian) – julio de 1864 (caída de Nankín); las fuerzas supervivientes siguieron combatiendo hasta alrededor de 1871
Lugar
Sur, centro y este de China, especialmente Guangxi, el valle del río Yangtsé y la región de Jiangnan; capital en Nankín (rebautizada Tianjing, «Capital Celestial»)
Bandos
Reino Celestial Taiping contra la dinastía Qing, apoyada desde 1860–1861 por fuerzas británicas y francesas y por unidades dirigidas por oficiales occidentales, como el Ejército Siempre Victorioso
Principales líderes
Taiping: Hong Xiuquan, Yang Xiuqing, Shi Dakai, Hong Rengan, Li Xiucheng. Qing: Zeng Guofan, Zeng Guoquan, Li Hongzhang, Zuo Zongtang
Muertes
Se suelen estimar entre 20 y 30 millones, en su mayoría civiles; algunas estimaciones son mucho más altas. Es imposible conocer las cifras exactas
Resultado
Victoria Qing; el Reino Celestial fue destruido, pero la dinastía quedó debilitada y dependiente de los ejércitos regionales
Otros nombres
Guerra Civil Taiping; en China, Taiping Tianguo yundong (movimiento del Reino Celestial Taiping)

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¿Qué fue la Rebelión Taiping?

La Rebelión Taiping fue una guerra civil librada en China entre 1850 y 1864. En un bando estaba la dinastía Qing, el gobierno imperial dirigido por los manchúes que gobernaba China desde 1644. En el otro estaba el Reino Celestial Taiping (Taiping Tianguo), un Estado fundado por los seguidores de Hong Xiuquan, un aspirante de Guangdong que había suspendido los exámenes imperiales y creía que Dios lo había enviado a destruir a los «demonios» y establecer el reino de los cielos en la Tierra.

En su momento de mayor expansión, el Estado taiping controlaba gran parte del valle del río Yangtsé, la zona más rica y poblada de China. Gobernaba desde Nankín, a la que rebautizó Tianjing, la Capital Celestial. Tenía su propio calendario, sus propias leyes, su propia versión del cristianismo y sus propios planes para repartir la tierra. No era simplemente un grupo de rebeldes, sino un Estado rival que luchó contra los Qing durante más de una década.

La guerra causó una destrucción enorme. La mayoría de los historiadores acepta que murieron alrededor de 20 a 30 millones de personas, principalmente por hambrunas, enfermedades y matanzas, más que en combate; algunas estimaciones son mucho más altas. Esto la convierte en uno de los conflictos más mortíferos de la historia, de una escala muy superior a las guerras que se libraban al mismo tiempo en Europa y América del Norte.

Como el nombre «rebelión» adopta el punto de vista del gobierno Qing, algunos historiadores prefieren llamarla Guerra Civil Taiping. En China suele llamarse movimiento del Reino Celestial Taiping.

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Fácil

¿Por qué ocurrió? Antecedentes y causas

La población de China había crecido de unos 150 millones de habitantes hacia 1700 a más de 400 millones en 1850, pero las tierras de cultivo no habían aumentado al mismo ritmo. En muchas regiones, las familias pobres tenían muy poca tierra, los alquileres y los impuestos eran elevados, y una mala cosecha podía causar hambre. Los funcionarios locales a menudo eran corruptos, y al gobierno Qing, dirigido por una pequeña élite manchú junto con funcionarios chinos han, le costaba mantener el orden.

El sur de China también sufría las consecuencias del contacto con Occidente. La derrota de China frente a Gran Bretaña en la Primera Guerra del Opio (1839–1842) dañó el prestigio de la dinastía. La apertura de Shanghái y otros puertos de tratado desvió el comercio de Cantón y dejó sin trabajo a muchos barqueros, cargadores y otros trabajadores. Proliferaron los bandidos, las sociedades secretas y los piratas.

En Guangxi, donde comenzó el movimiento, había una fuerte rivalidad entre los habitantes establecidos desde hacía mucho tiempo (bendi) y los migrantes hakka, un grupo chino han con dialecto y costumbres propios cuyos recién llegados solían ser más pobres. Hong Xiuquan era hakka, y muchos de sus primeros seguidores eran campesinos y carboneros hakka que necesitaban protección en estos conflictos locales.

En esa situación apareció un nuevo mensaje religioso. Los misioneros protestantes tenían prohibido predicar en el interior del país, pero los conversos chinos distribuían folletos. Uno de ellos, Good Words to Exhort the Age (Quanshi liangyan), escrito por el converso chino Liang Fa, llegó a manos de Hong Xiuquan. Su combinación de ideas cristianas y visiones propias dio a personas pobres y preocupadas la poderosa impresión de que el mundo estaba a punto de transformarse.

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Fácil

Hong Xiuquan y la Sociedad de Adoradores de Dios

Hong Xiuquan (1814–1864) nació en una familia campesina hakka cerca de Cantón. Su familia esperaba que aprobara los exámenes imperiales de acceso a la administración, que permitían convertirse en funcionario, pero suspendió varias veces el examen de prefectura. Después de un suspenso en 1837, enfermó gravemente y tuvo visiones: vio a un anciano de barba dorada que le entregó una espada y a un hombre de mediana edad que lo ayudó a combatir demonios.

Años después, Hong leyó los folletos cristianos de Liang Fa y concluyó que el anciano había sido Dios Padre y el hombre de mediana edad, Jesús, su hermano mayor. Creía que había recibido la misión de eliminar a los demonios, a quienes identificó cada vez más con los ídolos, la «superstición» confuciana y budista y, finalmente, con los propios gobernantes manchúes. En 1847 pasó unos meses en Cantón estudiando con el misionero bautista estadounidense Issachar Jacox Roberts, aunque Roberts no lo bautizó.

Feng Yunshan, amigo de Hong y uno de los primeros conversos, organizó la Sociedad de Adoradores de Dios (Bai Shangdi hui) entre comunidades pobres de los alrededores de la montaña Zijingshan, en Guangxi. La sociedad destruía ídolos de los templos, lo que la enfrentó con las élites y milicias locales. Líderes como Yang Xiuqing, un carbonero que afirmaba que Dios Padre hablaba por medio de él, y Xiao Chaogui, que afirmaba hablar en nombre de Jesús, adquirieron gran autoridad.

A finales de 1850, los miembros de la sociedad, que ya sumaban decenas de miles, rechazaron a las tropas del gobierno. En enero de 1851 proclamaron el Reino Celestial Taiping en la aldea de Jintian. Hong se convirtió en Rey Celestial (Tianwang). Sus seguidores se cortaron la coleta, la trenza que la ley Qing obligaba a llevar a los hombres como señal de sumisión, y se dejaron crecer el pelo. Por eso, los Qing los llamaron «bandidos de pelo largo».

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Desarrollo de la guerra: principales fases y batallas

Avance y conquista (1851–1853). Tras romper el asedio de Yongan en 1852, los taiping marcharon hacia el norte a través de Hunan y llegaron al río Yangtsé. Su ejército creció enormemente durante la marcha, al incorporar mineros, barqueros, bandidos y aldeas enteras; según algunas estimaciones, llegó a reunir alrededor de medio millón de personas. Conquistaron Wuchang y luego navegaron río abajo por el Yangtsé. Tomaron Nankín el 19 de marzo de 1853 y mataron a gran parte de la guarnición manchú y a sus familias.

Expansión y fracaso en el norte (1853–1856). Se envió una Expedición del Norte para conquistar Pekín, pero era demasiado pequeña, estaba mal abastecida y no estaba acostumbrada al frío clima septentrional. Llegó a las afueras de Tianjin antes de ser destruida en 1855. Una Expedición del Oeste luchó por el control del curso medio del Yangtsé, incluidas las ciudades de Wuchang y Anqing. En 1856, las fuerzas taiping desbarataron los campamentos Qing que asediaban Nankín: los Grandes Campamentos de Jiangnan y Jiangbei.

Crisis y recuperación (1856–1860). En el mismo momento de ese éxito, el movimiento se desgarró desde dentro. En el Incidente de Tianjing, en septiembre de 1856, Yang Xiuqing, que había intentado alcanzar el mismo rango que Hong, fue asesinado junto con miles de sus seguidores por las tropas de Wei Changhui; Hong ordenó después ejecutar a Wei. El hábil general Shi Dakai abandonó Nankín en 1857 con un gran ejército y combatió por su cuenta hasta que fue capturado y ejecutado en Sichuan en 1863. Comandantes más jóvenes, especialmente Li Xiucheng y Chen Yucheng, reconstruyeron el poder taiping. En 1859, Hong Rengan, primo de Hong, llegó a Nankín y se convirtió en ministro principal.

La lucha final (1860–1864). En 1860, Li Xiucheng volvió a destruir el campamento Qing de Jiangnan y avanzó por la rica provincia de Jiangsu, donde tomó Suzhou y amenazó Shanghái. Pero el Ejército de Xiang (Hunan), dirigido por Zeng Guofan, conquistó la estratégica ciudad de Anqing en 1861 tras un largo asedio, lo que le abrió el camino río abajo por el Yangtsé. El Ejército de Huai de Li Hongzhang, en colaboración con el Ejército Siempre Victorioso, dirigido por oficiales occidentales —primero Frederick Townsend Ward y después Charles Gordon—, hizo retroceder a los taiping de Shanghái y tomó Suzhou en diciembre de 1863. Zuo Zongtang avanzó por Zhejiang.

La caída de Nankín (1864). Zeng Guoquan, hermano de Zeng Guofan, sitió Nankín. Hong Xiuquan murió en junio de 1864, probablemente por una enfermedad, y la ciudad cayó el 19 de julio. Las tropas Qing masacraron a gran parte de la población que quedaba y saquearon la ciudad. Li Xiucheng fue capturado, escribió una larga confesión y fue ejecutado. Los ejércitos taiping supervivientes siguieron combatiendo en el sur y el oeste durante varios años más, y algunos se unieron a los rebeldes nian en el norte.

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Intermedio

¿Quiénes lucharon? Los taiping, los Qing y las potencias extranjeras

El Estado taiping. En la cima estaba el Rey Celestial, Hong Xiuquan, rodeado de otros «reyes» (wang) que al principio ejercían un poder real. El ejército se organizaba en unidades inspiradas en parte en antiguos textos chinos y mantenía una estricta disciplina religiosa. Al principio, hombres y mujeres vivían en campamentos separados, incluso si estaban casados, y las mujeres servían en unidades de trabajo y en algunas unidades militares. Las leyes taiping prohibían el opio, el alcohol, el tabaco, los juegos de azar, el vendado de pies y la prostitución, aunque en la práctica los líderes mantenían grandes casas con numerosos miembros.

El bando Qing. Los ejércitos regulares Qing, las Ocho Banderas manchúes y el Ejército del Estandarte Verde chino, tuvieron un desempeño deficiente. En cambio, la dinastía fue salvada por nuevos ejércitos regionales reclutados por funcionarios letrados chinos han. Zeng Guofan, un erudito confuciano de Hunan, reclutó el Ejército de Xiang a partir de milicias locales. Sus integrantes estaban unidos por la lealtad personal a oficiales de su misma región y recibían su paga de nuevos ingresos locales. Li Hongzhang, protegido de Zeng, formó el Ejército de Huai en Anhui. Estos ejércitos defendían tanto a la dinastía como al orden social confuciano atacado por los taiping.

Las potencias extranjeras. Al principio, muchos observadores occidentales sentían curiosidad o simpatía por un movimiento cristiano en China. Algunos misioneros visitaron Nankín, e Issachar Roberts vivió allí durante un tiempo. Pero la teología taiping, especialmente la afirmación de Hong de ser hermano de Jesús, escandalizó a la mayoría de los misioneros, y los gobiernos occidentales llegaron a preferir un gobierno Qing débil pero dispuesto a cooperar. Después de que la Segunda Guerra del Opio (1856–1860) otorgara nuevos derechos por tratado a Gran Bretaña y Francia, estos países tuvieron interés en que sobreviviera la dinastía y defendieron Shanghái de los taiping. El Ejército Siempre Victorioso, una fuerza de unos pocos miles de soldados chinos con oficiales occidentales y armas modernas, sirvió bajo la autoridad Qing.

Otras rebeliones. Los taiping no fueron los únicos rebeldes. Al mismo tiempo, los Qing afrontaban la rebelión nian en el norte, levantamientos musulmanes en Yunnan y el noroeste, levantamientos miao en Guizhou y las revueltas de los Turbantes Rojos en Guangdong. El imperio luchaba en muchos frentes a la vez, lo que ayuda a explicar tanto la debilidad de los Qing como la magnitud de las muertes.

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Intermedio

Religión, sociedad y proyectos de reforma taiping

La religión taiping combinaba el cristianismo protestante con tradiciones chinas y las revelaciones propias de Hong. Los taiping imprimían partes de la Biblia, observaban un día de descanso religioso y enseñaban los Diez Mandamientos. También creían que Dios Padre y Jesús hablaban por medio de Yang Xiuqing y Xiao Chaogui, y que Hong era el segundo hijo de Dios. Llamaban a Dios Shangdi, un antiguo nombre chino de la divinidad suprema, y presentaban su fe como un regreso al culto original de China anterior a la idolatría.

El Sistema de Tierras de la Dinastía Celestial (Tianchao tianmu zhidu), publicado hacia 1853, exponía un plan utópico en el que la tierra se repartiría según el tamaño de cada familia y la calidad del suelo, los excedentes se guardarían en tesorerías comunes y la sociedad se organizaría en grupos de 25 familias con una iglesia y una tesorería. Los historiadores suelen coincidir en que este plan nunca se aplicó por completo; en la práctica, los taiping cobraban impuestos a terratenientes y campesinos de manera parecida a los gobiernos anteriores.

El Nuevo tratado sobre ayudas a la administración (Zizheng xinpian, 1859), de Hong Rengan, escrito después de que este pasara años con misioneros en Hong Kong, proponía ferrocarriles, barcos de vapor, bancos, patentes, periódicos, un servicio postal y relaciones diplomáticas en pie de igualdad con las naciones occidentales. Suele considerarse uno de los primeros programas chinos de modernización, aunque el Estado taiping tuvo pocas oportunidades de llevarlo a la práctica.

Los taiping también atacaron el confucianismo: destruyeron templos y libros y modificaron el sistema de exámenes para evaluar la doctrina taiping. Esto hizo que la mayor parte de la élite instruida se volviera contra ellos. Para muchos eruditos, la guerra pasó a ser una defensa de la propia civilización china frente a lo que consideraban una doctrina extranjera y herética.

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Intermedio

El costo humano

Nadie contó a los muertos. La cifra más citada es de entre 20 y 30 millones de fallecidos, un intervalo que aparece en muchas obras de consulta. Algunos historiadores y demógrafos han propuesto estimaciones más altas, a veces de 70 millones o más, basándose en la disminución de la población registrada entre las décadas de 1850 y 1870. Estas estimaciones son inciertas porque los registros de población Qing eran imperfectos, muchas personas huyeron en vez de morir y es difícil distinguir las muertes causadas por las otras rebeliones de la época.

La mayoría de las víctimas eran civiles. Murieron de hambre cuando los ejércitos se apoderaron del grano y los campos quedaron sin cultivar, por el cólera y otras epidemias, y en matanzas cometidas por ambos bandos. Las fuerzas taiping mataron a manchúes y a quienes consideraban «demonios»; las fuerzas Qing mataron a personas sospechosas de simpatizar con los taiping. La reconquista de ciudades como Anqing y Nankín fue seguida de asesinatos masivos. Muchas personas, especialmente mujeres, se quitaron la vida antes que caer en manos de los soldados.

La región de Jiangnan, alrededor de Nankín, Suzhou y Hangzhou, que había sido el centro cultural y económico de China, quedó devastada. Los viajeros de la posguerra describieron aldeas vacías y campos cubiertos de maleza. Migrantes de otras provincias llegaron para cultivar las tierras abandonadas, lo que cambió la población de la región durante generaciones.

La historiadora Tobie Meyer-Fong ha sostenido que la atención dedicada a los líderes y las ideologías ha ocultado las vivencias de la gente común. Muchos supervivientes no vieron la guerra como una revolución heroica ni como una restauración gloriosa, sino como una catástrofe que había que lamentar y comprender.

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Intermedio

Resultados y consecuencias

A corto plazo, la dinastía Qing sobrevivió. En el período siguiente, la Restauración Tongzhi (1862–1874), se intentó reconstruir la agricultura, restablecer los exámenes y recuperar el orden confuciano. La emperatriz viuda Cixi, que se convirtió en la figura dominante de la corte en la década de 1860, presidió esta recuperación.

La guerra desplazó el poder de la corte manchú hacia los funcionarios regionales chinos han. Hombres como Zeng Guofan, Li Hongzhang y Zuo Zongtang se convirtieron en las figuras más poderosas del imperio. Controlaban sus propios ejércitos y nuevas fuentes de ingresos, entre ellas el lijin, un impuesto sobre las mercancías en tránsito introducido durante la guerra. El historiador Philip Kuhn sostuvo que esta militarización de las élites locales marcó el inicio de un largo proceso de descentralización que influyó en China hasta el siglo XX.

La necesidad de combatir a los taiping con armas modernas también impulsó el Movimiento de Autofortalecimiento. Zeng y Li fundaron arsenales y astilleros, como el Arsenal de Jiangnan en Shanghái (1865), para producir armas y barcos de estilo occidental. Esos mismos hombres, y los ejércitos que habían formado, dirigirían China en su siguiente gran conflicto, la guerra contra Japón de 1894–1895.

A largo plazo, los taiping se convirtieron en un símbolo para revolucionarios posteriores. Según se cuenta, Sun Yat-sen, que creció en Guangdong escuchando historias sobre los taiping, admiraba a Hong Xiuquan como héroe contrario al dominio manchú. La rebelión mostró que se podía desafiar a la dinastía desde las capas populares y dejó el recuerdo tanto de una esperanza de cambio radical como de una destrucción inmensa.

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Avanzado

Memoria y relatos: cómo cuentan la historia distintos grupos

Relatos Qing y confucianos. Para la corte Qing y los funcionarios letrados que lucharon contra ellos, los taiping eran «bandidos de pelo largo» (changmao zei) y herejes. Las historias oficiales celebraban la lealtad de Zeng Guofan y de quienes murieron defendiendo ciudades. Muchas crónicas locales recopiladas después de la guerra enumeraban los nombres de mártires leales, incluidas mujeres honradas por su castidad. Era un relato de restauración y orden moral.

Relatos nacionalistas y republicanos. Desde la década de 1900, los revolucionarios contrarios al dominio manchú reinterpretaron a los taiping como protagonistas de un levantamiento nacional chino han contra el gobierno extranjero de los manchúes. Sun Yat-sen y su círculo recurrieron a ese recuerdo. Al mismo tiempo, el líder nacionalista Chiang Kai-shek admiraba a Zeng Guofan como modelo de disciplina confuciana y servicio leal, una visión que siguió siendo influyente en Taiwán.

Relatos comunistas. En la República Popular China, durante mucho tiempo se presentó a los taiping como el mayor movimiento revolucionario campesino de la historia china anterior a la revolución comunista: una lucha tanto contra los terratenientes «feudales» como contra el imperialismo extranjero. El levantamiento de Jintian aparece entre las escenas talladas en el Monumento a los Héroes del Pueblo de Pekín, y en Nankín se creó un museo de historia taiping. En este relato, el Sistema de Tierras de la Dinastía Celestial era una muestra de igualitarismo campesino, y Zeng Guofan era un «verdugo» contrarrevolucionario.

Reevaluaciones recientes. Desde las décadas de 1980 y 1990, los estudiosos y escritores de divulgación chinos se han vuelto más críticos con el autoritarismo religioso de Hong Xiuquan y la violencia taiping, mientras que Zeng Guofan se ha convertido en una figura popular en libros sobre liderazgo y desarrollo personal. Estos debates a veces son delicados porque afectan a la manera de contar la propia tradición revolucionaria del Partido Comunista. Mientras tanto, los historiadores occidentales han situado cada vez más la guerra en la historia mundial: señalan que coincidió con la Guerra de Secesión estadounidense y que recibió la influencia del comercio mundial, las redes misioneras y la diplomacia imperial.

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Avanzado

Fuentes primarias e historiografía

Documentos taiping. Se conservan muchas publicaciones taiping, a menudo porque las recogieron visitantes occidentales. Entre ellas hay folletos religiosos, proclamas, el Sistema de Tierras de la Dinastía Celestial y el Nuevo tratado de Hong Rengan. También se conservan calendarios y sellos taiping. Como los Qing destruyeron los archivos taiping después de 1864, algunos textos se conocen principalmente por copias guardadas en bibliotecas europeas. La confesión que Li Xiucheng escribió durante su cautiverio en 1864 es una fuente fundamental, pero Zeng Guofan la editó antes de publicarla. Los debates sobre lo que se había eliminado continuaron durante un siglo, hasta que se pudo consultar el manuscrito original.

Fuentes Qing y occidentales. Los memoriales y las cartas de Zeng Guofan, Li Hongzhang y otros funcionarios, los archivos de la corte Qing y las crónicas locales documentan con detalle el bando Qing. Entre las fuentes occidentales hay informes de misioneros, comunicaciones consulares, periódicos de Shanghái y Hong Kong y escritos de visitantes de Nankín. Cada tipo de fuente tiene sus propios sesgos: los funcionarios querían mostrar sus éxitos, los misioneros juzgaban a los taiping por su teología y los diplomáticos, por su efecto sobre el comercio.

Historiografía. Investigadores de principios del siglo XX, como Jian Youwen (Jen Yu-wen), recopilaron documentos taiping y escribieron historias extensas. Rebellion and Its Enemies in Late Imperial China (1970), de Philip Kuhn, dirigió la atención al bando Qing y a la militarización local. God’s Chinese Son (1996), de Jonathan Spence, exploró el mundo religioso de Hong. Autumn in the Heavenly Kingdom (2012), de Stephen Platt, destacó el contexto mundial y diplomático, especialmente las decisiones británicas de apoyar a los Qing. What Remains (2013), de Tobie Meyer-Fong, se centró en la violencia, el duelo y la conmemoración.

Preguntas abiertas. Los historiadores siguen debatiendo hasta qué punto la religión taiping era realmente cristiana, cuánto de su programa de reformas llegó a aplicarse, cuántas personas murieron y por qué, y si la intervención occidental fue decisiva o tuvo una importancia menor en la victoria Qing. La elección entre «rebelión», «revolución», «movimiento» y «guerra civil» forma parte del debate, porque cada palabra implica un juicio sobre la legitimidad.

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Batallas (1)

  1. Tercera batalla de Nanking1864

Ideas clave

Movimiento milenarista
Movimiento que espera una transformación radical y próxima del mundo, a menudo por intervención divina; la religión taiping prometía un reino celestial en la Tierra.
Reino Celestial de la Gran Paz
El Estado taiping (Taiping Tianguo), que combinaba gobierno religioso, organización militar y planes sociales utópicos.
Ejércitos regionales
Ejércitos como los de Xiang y Huai, reclutados por funcionarios chinos han y leales a sus comandantes, que derrotaron a los taiping y cambiaron el equilibrio de poder en el Estado Qing.
Guerra civil frente a rebelión
Llamar «rebelión» a la guerra acepta a los Qing como gobierno legítimo; muchos historiadores prefieren «guerra civil» para describir un conflicto entre dos Estados rivales.
Autofortalecimiento
Movimiento iniciado por los generales que derrotaron a los taiping para adoptar tecnología militar occidental y conservar las instituciones chinas.
Contexto mundial
La guerra recibió la influencia de las Guerras del Opio, las redes misioneras, el comercio mundial y la diplomacia occidental, y ocurrió al mismo tiempo que la Guerra de Crimea y la Guerra de Secesión estadounidense.
Catástrofe para la población civil
La mayoría de las decenas de millones de muertes se debieron a hambrunas, enfermedades y matanzas, más que a los combates, lo que convirtió la guerra en una catástrofe humanitaria.

Registros

  1. 1837 — Hong Xiuquan vuelve a suspender el examen de acceso a la administración y tiene visiones durante una enfermedad.
  2. 1843 — Hong lee los folletos cristianos de Liang Fa y reinterpreta sus visiones.
  3. 1847 — Hong estudia brevemente con el misionero Issachar Roberts en Cantón; la Sociedad de Adoradores de Dios crece en Guangxi.
  4. 1851 — Enero: levantamiento de Jintian; Hong proclama el Reino Celestial Taiping.
  5. 1853 — Marzo: las fuerzas taiping conquistan Nankín y la convierten en su Capital Celestial; comienza la Expedición del Norte.
  6. 1856 — Septiembre: Incidente de Tianjing; Yang Xiuqing y miles de seguidores mueren en una purga interna.
  7. 1859 — Hong Rengan llega a Nankín y escribe su Nuevo tratado sobre ayudas a la administración.
  8. 1860 — La campaña oriental de Li Xiucheng conquista Suzhou y amenaza Shanghái; la Segunda Guerra del Opio termina con la Convención de Pekín.
  9. 1861 — El Ejército de Xiang conquista Anqing, un punto de inflexión en la guerra.
  10. 1863 — Suzhou cae ante las fuerzas Qing y el Ejército Siempre Victorioso; Shi Dakai es ejecutado en Sichuan.
  11. 1864 — Junio: muere Hong Xiuquan. Julio: Nankín cae y es saqueada; Li Xiucheng es capturado y ejecutado.
  12. c. 1871 — Son derrotadas las últimas fuerzas taiping supervivientes.

Glosario

Dinastía Qing
Última dinastía imperial de China (1644–1912), fundada por los manchúes del noreste.
Hakka
Grupo chino han con dialecto propio, muchos de cuyos integrantes eran migrantes en el sur de China; Hong Xiuquan era hakka.
Coleta
Trenza que la ley Qing obligaba a llevar a los hombres chinos; los taiping se la cortaban como señal de rebelión.
Tianjing
«Capital Celestial», nombre que los taiping dieron a Nankín.
Tianwang
«Rey Celestial», título de Hong Xiuquan.
Ejército de Xiang
Ejército de Hunan reclutado por Zeng Guofan que encabezó la derrota de los taiping.
Ejército Siempre Victorioso
Fuerza pagada por los Qing y formada por soldados chinos bajo el mando de oficiales occidentales; la dirigieron Frederick Townsend Ward y, más tarde, Charles Gordon.
Lijin
Impuesto sobre las mercancías en tránsito introducido durante la guerra para financiar los ejércitos regionales.
Sistema de Tierras de la Dinastía Celestial
Documento taiping que describía un sistema utópico de reparto de tierras y tesorerías comunes.
Puertos de tratado
Puertos chinos abiertos al comercio y a la residencia de extranjeros mediante tratados posteriores a las Guerras del Opio.

Preguntas y respuestas

¿Por qué creía Hong Xiuquan que era hermano de Jesús?

Después de suspender un examen, tuvo visiones durante una enfermedad. Años más tarde leyó un folleto cristiano chino y decidió que las figuras de sus visiones eran Dios Padre y Jesús, por lo que se consideró el segundo hijo de Dios.

¿Cuántas personas murieron?

Nadie lo sabe con exactitud. La estimación más habitual es de 20 a 30 millones, en su mayoría civiles que murieron por hambre, enfermedades y matanzas. Algunas estimaciones son mucho más altas.

¿Eran cristianos los taiping?

Usaban la Biblia e ideas cristianas, pero añadieron sus propias revelaciones, incluida la condición de Hong como hijo de Dios. La mayoría de los misioneros occidentales de la época rechazó sus enseñanzas por considerarlas heréticas; hoy los historiadores suelen describir el movimiento como una nueva religión sincrética.

¿Por qué perdieron los taiping?

Sus líderes se enfrentaron violentamente entre sí en 1856, no lograron tomar Pekín, se ganaron la enemistad de la élite instruida y tuvieron que combatir contra nuevos ejércitos regionales bien organizados. El apoyo occidental a los Qing alrededor de Shanghái también contribuyó a su derrota en los últimos años.

¿Repartieron los taiping tierras entre los campesinos?

Publicaron un plan para repartir la tierra de forma igualitaria, pero los historiadores coinciden en que nunca se aplicó por completo; en la práctica, principalmente cobraban impuestos como los gobiernos anteriores.

¿Por qué se debate el nombre de esta guerra?

«Rebelión» presenta a los Qing como los gobernantes legítimos. «Revolución» destaca los objetivos de cambio radical de los taiping. «Guerra civil» describe la lucha de dos Estados rivales por China. Cada término refleja un punto de vista.

¿Cómo cambió China la guerra?

Debilitó a la corte manchú, dio poder a los líderes regionales chinos han y a sus ejércitos, impulsó el Movimiento de Autofortalecimiento, devastó la región del bajo Yangtsé e inspiró a revolucionarios posteriores.

Fuentes y lecturas recomendadas

  1. Taiping Rebellion. Wikipedia
  2. Hong Xiuquan. Wikipedia
  3. Tianjing incident. Wikipedia
  4. Zeng Guofan. Wikipedia
  5. Ever Victorious Army. Wikipedia
  6. 태평천국 운동. 위키백과 (Korean Wikipedia)
  7. Philip A. Kuhn, Rebellion and Its Enemies in Late Imperial China: Militarization and Social Structure, 1796–1864. Harvard University Press, 1970
  8. Jonathan D. Spence, God’s Chinese Son: The Taiping Heavenly Kingdom of Hong Xiuquan. W. W. Norton, 1996
  9. Stephen R. Platt, Autumn in the Heavenly Kingdom: China, the West, and the Epic Story of the Taiping Civil War. Alfred A. Knopf, 2012
  10. Tobie Meyer-Fong, What Remains: Coming to Terms with Civil War in 19th Century China. Stanford University Press, 2013

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Redactado con ayuda de IA a partir de las fuentes publicadas arriba y revisado a medida que surgen nuevas investigaciones.

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