Historia

Código de Hammurabi

Akkadian: dīnāt mīšarim (“judgments of justice”)

c. 1754 a. C. · Babilonia

En una frase

El Código de Hammurabi es una colección de unas 280 normas para resolver casos que el rey Hammurabi de Babilonia hizo grabar en una alta piedra negra hace casi 3800 años para mostrar que era un rey justo.

Código de Hammurabi
Imagen: Mbzt · CC BY 3.0 · Wikimedia Commons

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Para jóvenes lectores

Imagina una piedra más alta que una persona adulta, oscura y lisa, cubierta de arriba abajo con pequeñas marcas en forma de cuña. Es el Código de Hammurabi. Las marcas son escritura cuneiforme, una de las formas de escritura más antiguas del mundo. Las palabras están en acadio, la lengua que se hablaba en Babilonia, una gran ciudad situada en lo que hoy es Irak.

En la parte más alta de la piedra hay una imagen tallada. El rey Hammurabi está de pie, con una mano levantada hacia la cara, como si escuchara con respeto. Frente a él está sentado Shamash, el dios del sol y también de la justicia. Los babilonios creían que el sol lo ve todo y que, por eso, Shamash sabía quién decía la verdad.

Debajo de la imagen vienen las normas. Muchas dicen algo parecido a esto: «Si alguien hace esto, entonces le debe pasar aquello». Hay normas sobre robos, cultivos y riego de campos, alquiler de bueyes, matrimonios e hijos, médicos y constructores, y daños causados a otras personas.

Algunas normas nos parecen muy duras. Una dice que, si un hombre le saca un ojo a otro hombre de su misma posición social, también deben sacarle un ojo a él. Esto suele llamarse «ojo por ojo». Pero las normas no eran iguales para todos: las personas libres de posición alta, las de posición más baja y las personas esclavizadas recibían un trato distinto.

El rey escribió que había establecido estas normas para que «el fuerte no oprimiera al débil» y para que las viudas y los huérfanos recibieran un trato justo. Mucho después de la muerte de Hammurabi, los niños que aprendían a ser escribas seguían copiando sus palabras en la escuela. Hoy la piedra se encuentra en el Museo del Louvre, en París.

De un vistazo

Fecha
Hacia 1754 a. C., al final del reinado de Hammurabi de Babilonia (hacia 1792–1750 a. C., según la cronología media)
Lugar
Redactado en Babilonia; la estela conservada probablemente se erigió en la ciudad de Sippar y después fue llevada a Susa (suroeste de Irán)
Lengua y escritura
Acadio babilónico antiguo, escrito en una forma monumental de cuneiforme deliberadamente arcaica
Objeto
Estela de basalto de unos 2,25 m de altura, con un relieve de Hammurabi ante el dios del sol Shamash; Museo del Louvre, París (Sb 8)
Contenido
Un prólogo poético, 282 «leyes» numeradas por los investigadores modernos y un epílogo poético; unas 4130 líneas de texto
Descubrimiento
Excavada en Susa entre 1901 y 1902 por la misión francesa dirigida por Jacques de Morgan; publicada por primera vez por Jean-Vincent Scheil en 1902
Otras copias
Más de 50 manuscritos en tablillas de arcilla y otros fragmentos de piedra, copiados durante más de mil años
Importancia
La colección de leyes más extensa y mejor conservada del antiguo Oriente Próximo y una fuente fundamental sobre la sociedad mesopotámica y las ideas acerca de la realeza

Fácil

¿Qué es el Código de Hammurabi?

El Código de Hammurabi es una colección de decisiones jurídicas promulgadas en nombre de Hammurabi, sexto rey de la Primera Dinastía de Babilonia, que reinó en el siglo XVIII a. C. Se conoce sobre todo por un monumento de piedra finamente tallado, o estela, que hoy se encuentra en el Museo del Louvre de París. La estela está hecha de una piedra oscura y dura, el basalto; mide unos 2,25 metros de altura y tiene columnas de texto cuneiforme en ambas caras.

El texto tiene tres partes. Un largo prólogo, escrito en un lenguaje poético solemne, elogia a Hammurabi como rey elegido por los dioses y enumera las ciudades y los templos de los que se ocupó. Después vienen las normas, que los investigadores modernos han dividido en 282 párrafos numerados (los números no aparecen en la piedra). Por último, un epílogo explica por qué el rey erigió el monumento e invoca maldiciones contra cualquier gobernante futuro que lo dañe o modifique.

La palabra «código» fue aplicada al texto por su primer editor moderno y puede inducir a error. Un código legal moderno intenta abarcar todos los ámbitos de la vida y es aplicado por los tribunales. El texto de Hammurabi es selectivo, omite muchas situaciones corrientes y casi nunca se cita en los miles de documentos judiciales y contratos babilónicos conservados. Qué era exactamente y cómo se utilizaba son algunas de las preguntas más interesantes que plantea.

Aun así, es uno de los documentos más importantes que se conservan del mundo antiguo. Nos ofrece una imagen detallada de la vida cotidiana en Babilonia hace casi 4000 años: cómo se organizaban las familias, cómo se arrendaban los campos, cómo se pagaban las deudas, qué responsabilidades tenían los médicos y los constructores y cómo se trataba a las personas de distinta posición social.

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Fácil

Cómo «leer» la estela

La parte superior de la estela presenta una escultura en relieve. A la izquierda está de pie Hammurabi, con un gorro redondo de ala ancha y una túnica larga. Se lleva la mano derecha a la boca en un gesto de oración o respeto. Frente a él, el dios Shamash está sentado en un trono con forma de fachada de templo y apoya los pies en unas montañas estilizadas. De sus hombros salen llamas o rayos que indican que es el dios del sol. Extiende una vara y un anillo, símbolos de autoridad divina y quizá de medición y justicia.

A menudo se describe la imagen como si Shamash «entregara» las leyes a Hammurabi, pero los especialistas la interpretan de distintas maneras. El texto nunca afirma que el dios le dictara las leyes. Hammurabi sostiene, más bien, que los dioses le concedieron la realeza y el deber de establecer la justicia, y que él puso por escrito sus propias decisiones justas. El relieve muestra al rey en presencia del dios, recibiendo la autoridad para gobernar con justicia.

Debajo del relieve, el texto se dispone en columnas agrupadas en franjas horizontales. La escritura ya era anticuada cuando se talló la estela: los escribas emplearon formas arcaicas de los signos y escribieron las columnas con una orientación tradicional para dar al monumento un aire de dignidad y antigüedad, algo comparable a grabar hoy una inscripción con mayúsculas romanas.

Una parte de la cara frontal de la estela está lisa y vacía. En la Antigüedad se borraron mediante pulido varias columnas de texto, casi con seguridad para que un rey posterior añadiera su propia inscripción, que nunca llegó a grabarse. Las leyes que faltan se conocen en parte gracias a otras copias en tablillas de arcilla.

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Qué dicen las leyes

Casi todas las normas siguen el mismo patrón: «Si un hombre hace X, entonces ocurrirá Y». Los especialistas llaman a esta forma derecho «casuístico», es decir, basado en casos. Las normas están ordenadas aproximadamente por temas, aunque no siempre en el orden que esperaría un lector actual.

Las primeras leyes tratan de la propia justicia: las acusaciones falsas, los testigos que mienten y los jueces que cambian una decisión después de haberla sellado. Siguen el hurto y el robo, y luego las normas sobre soldados y tierras del Estado, agricultura, riego, huertos, casas y comercio. Un amplio grupo se ocupa de la vida familiar: los regalos de compromiso y matrimonio, el divorcio, los derechos de esposas, viudas e hijos, la adopción y la herencia. Las secciones posteriores tratan de las lesiones corporales, los honorarios y la responsabilidad de médicos y constructores, el alquiler de barcos, bueyes y trabajadores y, por último, la venta de esclavos.

Algunas leyes son sorprendentemente detalladas. Un constructor cuya casa se derrumba y mata al propietario debe ser condenado a muerte. Un cirujano que trata con éxito a un paciente recibe unos honorarios que dependen de la posición social de este, pero si su operación causa la muerte de un hombre libre, deben cortarle la mano. Quien no mantiene el dique de su campo y permite que el agua inunde las tierras vecinas debe pagar por el grano perdido. Si un hombre se ve obligado a entregar a su esposa o a sus hijos para saldar una deuda, deben quedar libres en el cuarto año.

Algunas disposiciones protegen a las personas más vulnerables. Una mujer cuyo marido ha sido capturado en la guerra y que no tiene medios para vivir puede convivir con otro hombre sin recibir castigo. Un hombre que se divorcia de una esposa con la que ha tenido hijos debe devolverle la dote y darle una parte de sus bienes para criarlos. Al mismo tiempo, las leyes aceptan la esclavitud, castigan algunos delitos con la muerte por ahogamiento o en la hoguera y conceden a las mujeres menos derechos que a los hombres.

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Intermedio

«Ojo por ojo» y una sociedad dividida por rangos

Las leyes más famosas se basan en la represalia, a menudo denominada con la expresión latina lex talionis. Si un hombre destruye el ojo de un awīlum (un hombre libre de plena posición social), se le destruirá su propio ojo; si rompe el hueso de otro hombre, se le romperá el suyo; si arranca un diente a un hombre de su mismo rango, se le arrancará su propio diente. Las colecciones de leyes mesopotámicas anteriores, como las atribuidas a Ur-Namma de Ur, solían exigir una compensación económica por las lesiones corporales. Por eso destaca el mayor énfasis de las leyes de Hammurabi en la represalia física.

Sin embargo, la represalia solo se aplicaba entre iguales. Si la víctima era un muškēnum, una persona libre de condición inferior o dependiente (el significado exacto del término es objeto de debate), el agresor pagaba en su lugar una mina de plata. Si la víctima era el esclavo de otro hombre, el agresor pagaba al propietario la mitad del valor del esclavo como compensación. Las leyes reconocen así tres grandes categorías: el awīlum, el muškēnum y el wardum (esclavo) o la amtum (esclava).

Este sistema graduado muestra que la justicia babilónica no se basaba en la igualdad ante la ley. Los castigos y las compensaciones dependían de la posición social tanto del agresor como de la víctima, además del género y la posición familiar. Los historiadores utilizan estas diferencias para estudiar la estructura social del período babilónico antiguo, aunque reconocen que las leyes presentan una imagen ideal y no un censo de la sociedad.

El principio de represalia puede parecer cruel, pero algunos especialistas señalan que también establecía un límite: el castigo debía corresponder al daño y no superarlo. Más adelante aparecen fórmulas parecidas en la Biblia hebrea (por ejemplo, en Éxodo 21:23–25), lo que sugiere que formaban parte de una tradición jurídica extendida por el antiguo Oriente Próximo.

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Intermedio

Hammurabi y el mundo babilónico antiguo

Hammurabi pertenecía a una dinastía amorrea que gobernaba la ciudad de Babilonia, junto al Éufrates. Cuando llegó al trono hacia 1792 a. C. (según la «cronología media», muy utilizada; otras cronologías desplazan estas fechas varias décadas), Babilonia era uno de los varios reinos que competían en Mesopotamia, junto con Larsa al sur, Ešnunna al este, Mari en el curso medio del Éufrates y el reino de la Alta Mesopotamia fundado por Shamshi-Adad.

Durante la mayor parte de su reinado, Hammurabi recurrió a la diplomacia y las alianzas; las cartas halladas en Mari muestran un mundo de negociaciones constantes entre reyes. En la última etapa de su reinado derrotó a Rim-Sin de Larsa (hacia 1763 a. C.) y después a Ešnunna y Mari, y puso la mayor parte del sur y el centro de Mesopotamia bajo el dominio de Babilonia. El prólogo del Código enumera muchas de estas ciudades entre los lugares de cuyos dioses y habitantes se había ocupado Hammurabi. Esto ayuda a situar el texto en los últimos años de su reinado, hacia 1755–1750 a. C.

Hammurabi se presentaba como «pastor» de su pueblo y rey de justicia. Desde hacía mucho tiempo se esperaba que los gobernantes mesopotámicos establecieran kittum y mīšarum, «verdad» y «equidad». En la práctica, esto incluía promulgar decretos que anulaban ciertas deudas y liberaban a personas sometidas a servidumbre por deudas. El Código responde a este ideal: muestra al rey como guardián de la justicia bajo la autoridad de los dioses.

El imperio de Hammurabi no duró mucho. Durante el reinado de su hijo Samsu-iluna, el sur se separó, y en 1595 a. C. (según la cronología media) una incursión hitita puso fin a la Primera Dinastía de Babilonia. Pero el prestigio de Hammurabi y de sus leyes perduró durante muchos siglos.

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Intermedio

Copias, saqueo y redescubrimiento

La estela del Louvre probablemente no fue la única. Su texto menciona Esagila, el templo de Marduk en Babilonia, y los especialistas creen que se erigieron copias en varias ciudades. Según el Louvre, la estela conservada se levantó originalmente en Sippar, la ciudad del dios del sol Shamash. Se han encontrado fragmentos de al menos otra copia en piedra.

En el siglo XII a. C., el rey elamita Shutruk-Nahhunte saqueó Babilonia y llevó monumentos famosos como trofeos a su capital, Susa, en el actual suroeste de Irán. La estela de Hammurabi probablemente estaba entre ellos, junto con otros monumentos mesopotámicos, como la estela de la victoria de Naram-Sin. Lo más probable es que las columnas borradas de la cara frontal se prepararan para una inscripción elamita que dejara constancia de la captura.

El texto también sobrevivió en arcilla. Se conocen más de 50 manuscritos, desde el período babilónico antiguo hasta los períodos neoasirio y neobabilónico: un intervalo de más de mil años. Los escribas en formación copiaban las leyes y, especialmente, el prólogo y el epílogo. El texto se conservaba en bibliotecas como la del rey asirio Asurbanipal en Nínive. Algunas tablillas posteriores incluso añaden comentarios o traducciones.

En el invierno de 1901–1902, la misión arqueológica francesa en Susa, dirigida por Jacques de Morgan, encontró la estela rota en tres fragmentos. El asiriólogo Jean-Vincent Scheil la publicó y tradujo pocos meses después, en 1902. El descubrimiento causó sensación en Europa, entre otras razones porque las leyes eran anteriores a las leyes de Moisés y se parecían a ellas en algunos aspectos.

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Intermedio

Antes y después: una tradición de colecciones de leyes

Cuando se descubrió, el Código de Hammurabi fue celebrado como el código legal más antiguo del mundo. Los descubrimientos posteriores mostraron que pertenecía a una tradición más antigua. Las leyes de Ur-Namma (en sumerio, hacia 2100 a. C.), las de Lipit-Ishtar de Isin (en sumerio, siglo XX a. C.) y las de la ciudad de Ešnunna (en acadio, algo anteriores a Hammurabi) comparten su estructura de prólogo, normas basadas en casos y epílogo, así como varios de sus temas.

Otras colecciones de leyes posteriores del Oriente Próximo, como las leyes asirias medias y las leyes hititas, mantuvieron la misma forma básica. Las secciones jurídicas de la Biblia hebrea, especialmente el Código de la Alianza de Éxodo 21–23, también se parecen a las leyes de Hammurabi tanto en la forma como en el contenido. Un ejemplo conocido es el caso de un buey que cornea a una persona: ambos textos distinguen entre un buey que nunca antes había mostrado esa conducta y otro cuyo dueño ya había recibido una advertencia.

La mayoría de los especialistas no explican estas semejanzas como una copia directa de la estela de Hammurabi, sino como resultado de una cultura jurídica y de escribas compartida por el antiguo Oriente Próximo, en la que eran ampliamente conocidos ciertos casos modelo y formas de razonamiento. Otros sostienen que los autores bíblicos del primer milenio a. C. pudieron conocer los textos mesopotámicos de forma más directa, quizá a través de la formación de escribas neoasirios. La cuestión sigue abierta.

En el mundo moderno, Hammurabi se ha convertido en un símbolo del Estado de derecho. Su retrato figura entre los de grandes legisladores en la sala de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, y hay reproducciones de la estela en varios lugares, entre ellos la sede de las Naciones Unidas en Nueva York.

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Intermedio

El prólogo y el epílogo: la ley como propaganda real y expresión de piedad

Los lectores suelen pasar por alto el marco poético, pero es esencial para comprender el texto. El prólogo comienza en el tiempo de los dioses, cuando Anu y Enlil concedieron la supremacía a Marduk, el dios de Babilonia, y llamaron a Hammurabi por su nombre «para hacer aparecer la justicia en el país, destruir a los malvados y a los perversos, y evitar que el fuerte oprima al débil». Después enumera más de veinte ciudades y sus templos, y presenta a Hammurabi como su benefactor.

El epílogo explica que Hammurabi erigió su estela ante su estatua como «rey de justicia» para que cualquier hombre perjudicado pudiera acudir a ella, pedir que le leyeran la inscripción, comprender su caso y encontrar reparación. Elogia al rey como un pastor que protegió su país y termina con largas maldiciones contra cualquier gobernante futuro que ignore, altere o borre sus palabras, invocando por turno a cada uno de los grandes dioses.

Este marco muestra que el monumento no era simplemente una obra de consulta jurídica. También era una declaración pública de la legitimidad del rey, dirigida a los dioses, a los súbditos de Hammurabi y a los futuros reyes. Al dejar constancia de sus decisiones justas en piedra duradera, el rey demostraba que había cumplido el deber que los dioses le habían encomendado.

El prólogo y el epílogo también se valoraban como literatura. Su estilo se convirtió en modelo de buen babilónico y estuvieron entre los pasajes más copiados en las escuelas de escribas de épocas posteriores.

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Avanzado

Debate: ¿legislación, jurisprudencia o monumento real?

Los estudiosos de principios del siglo XX trataron el texto como legislación en el sentido moderno: un conjunto de leyes obligatorio para los jueces. Esta interpretación tropezó con una gran dificultad. Se conservan miles de contratos, cartas y documentos de pleitos del período babilónico antiguo, pero casi nunca hacen referencia al Código y, en algunos casos, la práctica parece diferir de sus normas. Tampoco hay pruebas de que los jueces estuvieran obligados a consultarlo.

En un influyente artículo de 1960, el asiriólogo F. R. Kraus sostuvo que las leyes se entienden mejor como una colección de decisiones ejemplares, una forma de jurisprudencia, que como legislación. Jean Bottéro comparó más tarde las leyes con la «ciencia» mesopotámica de las listas, como las colecciones de presagios y los textos médicos, que también utilizan la fórmula «si… entonces…»: las leyes eran casos modelo que ilustraban principios, organizados en variantes (un hombre libre, una persona de menor posición, un esclavo; una primera falta, una falta repetida), y no normas destinadas a aplicarse mecánicamente.

Otros especialistas destacan aspectos distintos. Raymond Westbrook sostuvo que estas colecciones podían servir como obras de consulta para los jueces y que formaban parte de una tradición jurídica común. Martha Roth y otros subrayan el carácter monumental y político de la estela, como expresión de la ideología real destinada tanto a ser vista como a ser leída. Marc Van De Mieroop ha señalado cómo encaja el texto en la imagen que Hammurabi construyó de sí mismo tras sus conquistas.

La mayoría de los especialistas actuales combinarían estas perspectivas: el Código refleja prácticas y problemas jurídicos reales, reformulados por estudiosos como casos modelo y expuestos en monumentos como prueba de la justicia del rey. Su autoridad era más moral e ideológica que procesal. El debate muestra el riesgo de interpretar textos antiguos mediante categorías modernas como «código» o «ley».

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Avanzado

Fuentes, texto e interpretación

El texto del Código se reconstruye a partir de dos tipos de testimonios: la estela del Louvre, que es el más completo pero carece de las columnas borradas, y los manuscritos en tablillas de arcilla, que permiten recuperar la mayor parte de lo perdido y muestran variantes. La numeración de los párrafos, introducida por Scheil en 1902, se ha conservado por comodidad, aunque la propia estela no divide así las leyes y, en algunas ediciones, las leyes de la parte borrada se identifican con letras.

Traducir las leyes no es sencillo. Términos sociales fundamentales como muškēnum no tienen equivalentes modernos exactos y se han traducido como «persona común», «dependiente del palacio» o «siervo». Los términos jurídicos y las unidades de medida también exigen una comparación cuidadosa con los documentos de la época. Las traducciones modernas de referencia al inglés, como la de Martha Roth en Law Collections from Mesopotamia and Asia Minor, sirven de base a gran parte de la investigación; traducciones más antiguas, como la de L. W. King (1910), ampliamente disponible en internet, son útiles, pero están desactualizadas en algunos puntos.

Los historiadores también deben contrastar las leyes con otras fuentes: las cartas de Hammurabi a sus funcionarios en Larsa, que muestran cómo intervenía en disputas sobre tierras y riego; los documentos judiciales de Sippar y otras ciudades; y los decretos reales de cancelación de deudas. Estos documentos muestran un sistema jurídico en funcionamiento, con jueces, testigos, juramentos y ordalías fluviales, en el que el Código parece haber servido como referente ideal más que como un reglamento.

Por último, la datación del reinado de Hammurabi depende de una cuestión aún sin resolver: la cronología absoluta de Mesopotamia. Las fechas utilizadas aquí siguen la «cronología media»; las cronologías «baja» y «alta» sitúan su reinado varias décadas después o antes. Sin embargo, la datación relativa es segura: el Código pertenece a los últimos años de su reinado, después de la conquista de Larsa y Mari.

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Ideas clave

Derecho casuístico
Normas formuladas como casos concretos del tipo «Si un hombre hace X, entonces ocurre Y», en lugar de expresarse como principios generales.
Ley del talión
El principio de represalia, «ojo por ojo», que en las leyes de Hammurabi se aplica principalmente entre personas de igual posición social.
Rangos sociales
Las penas dependen de si la víctima es un awīlum (hombre libre de plena posición social), un muškēnum (persona libre de condición inferior) o una persona esclavizada.
Rey de justicia
Se esperaba que los reyes mesopotámicos establecieran la «verdad y la equidad» (kittum y mīšarum); el Código presenta a Hammurabi cumpliendo ese deber.
Legitimidad divina
El relieve y el prólogo presentan la autoridad de Hammurabi como una concesión de los dioses, especialmente Shamash y Marduk.
Decisiones modelo
Muchos especialistas consideran las leyes casos ejemplares para el aprendizaje y la reflexión, más que un conjunto de leyes aplicado por los tribunales.
Tradición jurídica compartida
Las leyes de Hammurabi forman parte de una familia de colecciones de leyes del Oriente Próximo, desde Ur-Namma hasta la Biblia hebrea.

Registros

  1. c. 2100 a. C. — Se recopilan en sumerio las leyes de Ur-Namma, la colección de leyes mesopotámicas más antigua que se conoce.
  2. c. 1792 a. C. — Hammurabi sucede a su padre Sin-muballit como rey de Babilonia (cronología media).
  3. c. 1763 a. C. — Hammurabi conquista Larsa y derrota a Rim-Sin; Ešnunna y Mari caen poco después.
  4. c. 1754 a. C. — El Código se redacta y se graba en estelas hacia el final del reinado de Hammurabi.
  5. c. 1750 a. C. — Muere Hammurabi; lo sucede su hijo Samsu-iluna.
  6. c. 1595 a. C. — Una incursión hitita saquea Babilonia y pone fin a la Primera Dinastía (cronología media).
  7. c. 1158 a. C. — El rey elamita Shutruk-Nahhunte lleva monumentos mesopotámicos a Susa, probablemente incluida la estela.
  8. c. 650 a. C. — Se conservan copias de las leyes en la biblioteca de Asurbanipal en Nínive; los escribas siguen estudiando el texto.
  9. 1901 — La misión francesa en Susa, dirigida por Jacques de Morgan, encuentra la estela (invierno de 1901–1902).
  10. 1902 — Jean-Vincent Scheil publica la primera edición y traducción al francés.
  11. 1960 — F. R. Kraus sostiene que las leyes son decisiones ejemplares y no legislación, lo que transforma el debate.

Glosario

Estela
Losa de piedra colocada en posición vertical y tallada con una inscripción o un relieve para servir de monumento público.
Escritura cuneiforme
Sistema de escritura con signos en forma de cuña impresos en arcilla o tallados en piedra, utilizado en Mesopotamia durante unos 3000 años.
Acadio
Lengua semítica de la antigua Mesopotamia; el babilónico antiguo es la variedad empleada en tiempos de Hammurabi.
Amorreos
Pueblo de Siria y Mesopotamia cuyas dinastías gobernaron Babilonia y muchas otras ciudades a comienzos del segundo milenio a. C.
Shamash
Dios mesopotámico del sol que, por verlo todo, era también el dios de la justicia.
Marduk
Dios protector de Babilonia, que llegó a convertirse en la principal divinidad del panteón babilónico.
Awīlum
En las leyes, un hombre libre de plena posición social.
Muškēnum
Persona libre de condición inferior o dependiente; su significado exacto es objeto de debate.
Ordalía fluvial
Forma de resolver un caso arrojando al acusado al río; se creía que el dios del río juzgaba si era culpable o inocente.
Cronología media
El sistema de fechas absolutas más utilizado para la Mesopotamia antigua, que sitúa el reinado de Hammurabi hacia 1792–1750 a. C.

Preguntas y respuestas

¿Fue el Código de Hammurabi el primer código legal?

No. Se conocen colecciones de leyes más antiguas, como las de Ur-Namma, Lipit-Ishtar y Ešnunna. La de Hammurabi es simplemente la más extensa y mejor conservada.

¿Dice realmente «ojo por ojo»?

Sí. Varias leyes castigan una lesión causando la misma lesión, pero solo cuando la víctima y el agresor tenían la misma posición social. Si la víctima era de condición inferior o estaba esclavizada, se exigía en su lugar un pago en dinero.

¿Dónde está hoy la estela?

En el Museo del Louvre de París. Hay reproducciones en otros lugares, y museos de todo el mundo conservan fragmentos de otras copias y numerosas versiones en tablillas de arcilla.

¿Por qué se encontró en Irán y no en Irak?

Un rey elamita la llevó a Susa como botín de guerra en el siglo XII a. C., unos 600 años después de su creación.

¿La utilizaban realmente los jueces babilónicos?

Los documentos judiciales conservados casi nunca la citan. Por eso, muchos especialistas creen que era un modelo de decisiones justas y un monumento real, no un reglamento que los jueces estuvieran obligados a seguir.

¿Está relacionada con las leyes de Moisés?

Hay semejanzas notables, como las leyes sobre los bueyes que cornean y sobre la represalia. La mayoría de los especialistas las explican por una tradición jurídica compartida en el antiguo Oriente Próximo, y no por una copia directa.

¿Por qué hay espacios vacíos en la piedra?

En la Antigüedad se borraron mediante pulido varias columnas, probablemente para que el rey elamita añadiera su propia inscripción. Las leyes que faltan se conocen en parte gracias a las copias en tablillas de arcilla.

Fuentes y lecturas recomendadas

  1. Code of Hammurabi. Wikipedia
  2. Hammurabi. Wikipedia
  3. 함무라비 법전. 위키백과
  4. Law Code of Hammurabi, king of Babylon (Sb 8). Musée du Louvre, Collections
  5. The Code of Hammurabi, translated by L. W. King. The Avalon Project, Yale Law School
  6. Martha T. Roth, Law Collections from Mesopotamia and Asia Minor (2nd ed.). Scholars Press (Society of Biblical Literature, Writings from the Ancient World), 1997
  7. Marc Van De Mieroop, King Hammurabi of Babylon: A Biography. Blackwell, 2005

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Redactado con ayuda de IA a partir de las fuentes publicadas arriba y revisado a medida que surgen nuevas investigaciones.

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