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Para jóvenes lectores
Hace unos 160 años, cuatro países del centro de América del Sur entraron en guerra. Paraguay es un país pequeño sin costa. Para llegar al mar, sus barcos tienen que navegar por grandes ríos. Sus vecinos eran Brasil, un enorme imperio, y Argentina y Uruguay, que controlaban la desembocadura de esos ríos.
El gobernante de Paraguay, Francisco Solano López, temía que Brasil y Argentina se volvieran demasiado poderosos. Cuando Brasil envió soldados a Uruguay en 1864, López dijo que eso rompía el equilibrio de la región. Atacó a Brasil y, poco después, también a Argentina. Entonces Brasil, Argentina y Uruguay hicieron un pacto contra Paraguay llamado Triple Alianza.
La guerra duró más de cinco años. Muchos combates ocurrieron en pantanos y bosques junto a los ríos. Los soldados sufrieron inundaciones, hambre y enfermedades terribles como el cólera. Paraguay construyó una fortaleza llamada Humaitá y resistió durante mucho tiempo, pero sus enemigos tenían muchos más soldados y barcos.
Al final, Paraguay quedó casi destruido. López siguió luchando incluso cuando tuvo que enviar a niños y ancianos a combatir. Murió en 1870. Murieron tantos hombres paraguayos que, después de la guerra, las mujeres hicieron gran parte del trabajo para reconstruir el país.
Nadie sabe con exactitud cuántas personas murieron. Los historiadores no están de acuerdo sobre la cifra, pero sí en que Paraguay perdió una parte enorme de su población. La guerra se recuerda de maneras muy distintas en Paraguay, Brasil, Argentina y Uruguay.
De un vistazo
- Fechas
- De noviembre de 1864 (Paraguay captura un barco brasileño) al 1 de marzo de 1870 (muerte de Solano López en Cerro Corá)
- Lugar
- Paraguay, la provincia brasileña de Mato Grosso, la provincia argentina de Corrientes y el sur de Brasil; sobre todo a lo largo de los ríos Paraguay y Paraná
- Beligerantes
- Paraguay contra la Triple Alianza del Imperio del Brasil, la República Argentina y Uruguay
- Nombres
- Guerra de la Triple Alianza (países de habla hispana), Guerra do Paraguai (Brasil), Guerra Grande o Guerra Guasu (Paraguay)
- Figuras principales
- Francisco Solano López; el emperador Pedro II, el duque de Caxias, el conde de Eu; Bartolomé Mitre; Venancio Flores
- Muertes
- Cifra muy incierta; suele citarse un total de entre 150.000 y 300.000 o más. Las estimaciones de la pérdida de población de Paraguay van desde menos del 20 % hasta alrededor del 60–69 %.
- Resultado
- Victoria aliada; Paraguay estuvo ocupado hasta 1876 y perdió cerca del 40 % del territorio que reclamaba frente a Brasil y Argentina
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¿Qué fue la guerra de la Triple Alianza?
La guerra de la Triple Alianza se libró entre 1864 y 1870: Paraguay combatió contra Brasil, Argentina y Uruguay. Recibe ese nombre por el tratado que firmaron los tres aliados en 1865. En Brasil se la llama guerra del Paraguay; en Paraguay, a menudo se la conoce como Guerra Grande o, en guaraní, Guerra Guasu.
Los historiadores suelen describirla como la guerra entre Estados más mortífera de la historia de América Latina. Participaron cientos de miles de soldados y hubo largos asedios, grandes batallas fluviales y algunos de los primeros buques de guerra acorazados utilizados en América del Sur. Para Paraguay, el resultado fue una catástrofe: su ejército quedó destruido, murió gran parte de su población, su capital fue ocupada y perdió territorios que reclamaba.
La guerra tuvo lugar en una región marcada por grandes ríos. El Paraná y el Paraguay fluyen hacia el sur hasta el Río de la Plata, el ancho estuario situado entre Buenos Aires y Montevideo. Quien controlaba esos ríos controlaba el comercio de Paraguay, del interior argentino y de la provincia brasileña de Mato Grosso, a la que era más fácil llegar en barco a través de Paraguay.
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Antecedentes: un pequeño país sin salida al mar entre gigantes
Paraguay se independizó de España en 1811. Bajo el dictador José Gaspar Rodríguez de Francia, permaneció aislado de sus vecinos durante décadas. Su sucesor, Carlos Antonio López, abrió el país, trajo ingenieros extranjeros, construyó un ferrocarril, una fundición de hierro y astilleros, y fortaleció el ejército. Cuando murió en 1862, su hijo Francisco Solano López asumió la presidencia. En Paraguay, el Estado poseía gran parte de las tierras y controlaba el comercio, y la mayoría de la población hablaba guaraní además de español o en lugar de este.
Sus vecinos eran mucho más grandes. Brasil era un imperio gobernado por Pedro II, con un territorio enorme y una economía que todavía se basaba en la esclavitud. Argentina apenas salía de décadas de guerras civiles entre Buenos Aires y las provincias, y el presidente Bartolomé Mitre intentaba unificar el país. Uruguay, un país pequeño entre Brasil y Argentina, estaba dividido entre dos partidos, los blancos y los colorados, que a menudo luchaban entre sí con ayuda de sus vecinos.
También había antiguas disputas fronterizas. Paraguay y Brasil se disputaban tierras en el norte, mientras que Paraguay y Argentina se disputaban tierras en el Chaco y en Misiones. Paraguay quería, además, la libre navegación de los ríos para que su comercio pudiera llegar al mar.
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Cómo comenzó la guerra
El detonante estuvo en Uruguay. En 1864, el líder colorado Venancio Flores se rebeló contra el gobierno blanco uruguayo. Brasil, que afirmaba que los ganaderos brasileños en Uruguay sufrían malos tratos, apoyó a Flores; el gobierno argentino también lo favorecía. Los blancos buscaron ayuda en Paraguay. Solano López advirtió a Brasil que una invasión de Uruguay amenazaría el equilibrio de poder en la región. Pese a ello, en octubre de 1864 las tropas brasileñas entraron en Uruguay.
López respondió en noviembre de 1864 capturando el vapor brasileño Marquês de Olinda en el río Paraguay. En diciembre, su ejército invadió Mato Grosso. Después pidió permiso a Argentina para atravesar la provincia de Corrientes y llegar a Brasil y Uruguay. Cuando Mitre se negó, Paraguay declaró la guerra a Argentina y ocupó la ciudad de Corrientes en abril de 1865. Mientras tanto, Flores había tomado el poder en Uruguay con ayuda brasileña.
El 1 de mayo de 1865, Brasil, Argentina y Uruguay firmaron el Tratado de la Triple Alianza. Establecía que los aliados no harían la paz mientras López permaneciera en el poder y planeaba en secreto cómo se modificarían las fronteras disputadas de Paraguay. Cuando el gobierno británico publicó el texto secreto en 1866, muchas personas en América Latina y Europa quedaron conmocionadas.
Todavía se debate por qué López decidió ir a la guerra. Algunos historiadores lo ven como un gobernante ambicioso que sobreestimó a su ejército y quería convertir a Paraguay en una potencia regional. Otros destacan que tenía motivos reales para temer que Brasil y Argentina dominaran Uruguay y luego Paraguay. La mayoría coincide en que todos cometieron graves errores de cálculo: López esperaba una ayuda que nunca llegó de los blancos uruguayos y de las provincias argentinas contrarias a Mitre, mientras que los aliados esperaban una guerra corta.
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Desarrollo de la guerra (1864–1870)
La primera fase (1864–1865) fue una ofensiva paraguaya. Paraguay tomó partes de Mato Grosso y avanzó hacia Corrientes y el sur de Brasil. Pero el 11 de junio de 1865 la armada brasileña destruyó gran parte de la flota paraguaya en la batalla de Riachuelo, sobre el río Paraná. En septiembre de 1865 se rindió un ejército paraguayo que había quedado rodeado en Uruguaiana, en el sur de Brasil. Desde entonces, Paraguay estuvo a la defensiva.
En la segunda fase (1866–1868), los aliados invadieron Paraguay. Cruzaron el Paraná en abril de 1866 y combatieron en Tuyutí el 24 de mayo, en una de las mayores batallas libradas en América del Sur, que terminó con grandes pérdidas paraguayas. Sin embargo, el 22 de septiembre de 1866 fracasó de forma desastrosa un ataque aliado contra las trincheras de Curupayty: los aliados sufrieron miles de bajas frente a muy pocas paraguayas. La guerra entró entonces en un largo estancamiento en los pantanos alrededor de la fortaleza de Humaitá, que protegía el río Paraguay. El cólera y otras enfermedades mataron a muchísimos soldados de ambos bandos. Mitre abandonó el frente para ocuparse de las rebeliones en su país, y el mariscal brasileño Luís Alves de Lima e Silva, más tarde duque de Caxias, asumió el mando aliado.
En febrero de 1868, buques acorazados brasileños lograron pasar frente a Humaitá, y la fortaleza fue abandonada ese mismo año. En diciembre de 1868, Caxias dirigió una campaña conocida como la Dezembrada, que destruyó la mayor parte del ejército paraguayo restante en las batallas de Itororó, Avay y Lomas Valentinas. Las tropas aliadas ocuparon la capital, Asunción, en enero de 1869, y se estableció un gobierno provisional respaldado por ellas.
López se negó a rendirse. Se retiró a las colinas y los bosques del interior con un nuevo ejército que incluía a muchos niños, ancianos y soldados heridos. El mando brasileño pasó a Gastón de Orleans, conde de Eu y yerno del emperador Pedro II. El 16 de agosto de 1869, en Acosta Ñu (Campo Grande), fueron derrotadas las fuerzas paraguayas, formadas en gran parte por niños y adolescentes. La fase final consistió en una persecución por el norte de Paraguay, hasta que las tropas brasileñas encontraron y mataron a López en Cerro Corá el 1 de marzo de 1870.
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Soldados, civiles y la guerra en la vida cotidiana
Paraguay movilizó a casi toda su población masculina. Los ejércitos aliados eran grandes, pero procedían de sociedades muy distintas. Brasil reclutó «Voluntarios de la Patria» y más tarde recurrió al reclutamiento forzoso; algunos hombres esclavizados fueron liberados para servir, a veces en sustitución de los hijos de sus dueños. Muchos soldados brasileños eran negros o mestizos, y su servicio influyó después en los debates sobre la esclavitud en Brasil. En varias provincias argentinas la guerra era impopular, y algunos reclutas se rebelaron o desertaron.
Para la población civil paraguaya, la guerra afectó todos los aspectos de la vida. El gobierno trasladó a las personas lejos de los ejércitos que avanzaban, y mujeres, niños y ancianos siguieron al ejército o fueron obligados a desplazarse hacia el interior, donde muchos murieron de hambre y enfermedades. Las mujeres que siguieron al ejército o fueron evacuadas con el gobierno recibieron más tarde el nombre de residentas. Las acusadas de deslealtad, a menudo familiares de supuestos traidores, fueron enviadas al exilio interno como destinadas, y muchas murieron allí. Las mujeres también cultivaron la tierra, fabricaron suministros y cuidaron a los heridos.
En 1868, en San Fernando, López se convenció de que se estaba formando una conspiración contra él. Tras juicios apresurados, cientos de personas, entre ellas sus propios hermanos, altos funcionarios y extranjeros, fueron torturadas y ejecutadas. Los historiadores discrepan sobre si existió alguna conspiración real; la mayoría considera que las purgas muestran la paranoia del régimen sometido a una presión extrema.
Las tropas aliadas también cometieron actos de violencia contra civiles, especialmente durante la campaña final. La tradición paraguaya recuerda, por ejemplo, el incendio de un hospital de campaña en Piribebuy en agosto de 1869. Los detalles de estos hechos son objeto de debate, pero no hay duda de que el último año de la guerra fue brutal para la población paraguaya.
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¿Cuántos murieron? Un problema demográfico
El número de muertes es una de las cuestiones más debatidas de la guerra. El principal problema es que nadie sabe cuántas personas vivían en Paraguay en 1864. Una antigua cifra de 1,3 millones ya no se acepta. Las estimaciones actuales de la población anterior a la guerra van de unas 300.000 a alrededor de 450.000 personas, aunque algunas estimaciones recientes son más altas.
Por eso, las estimaciones de las pérdidas paraguayas varían enormemente. La historiadora Vera Blinn Reber sostuvo en 1988 que Paraguay perdió una proporción relativamente moderada de su población, aproximadamente entre el 7 y el 18,5 %. Thomas Whigham y Barbara Potthast, basándose en un censo de 1870–1871 redescubierto poco antes, sostuvieron en 1999 que Paraguay perdió alrededor del 60–69 % de su población. Otros investigadores han propuesto cifras intermedias, de alrededor del 40–50 %. La mayoría de las muertes se debieron a enfermedades, hambre y agotamiento, más que a los combates.
Las pérdidas aliadas también son inciertas. Brasil probablemente perdió a decenas de miles de hombres, la mayoría por enfermedades; Argentina y Uruguay sufrieron menos pérdidas en cifras absolutas. En conjunto, suele estimarse que la guerra causó entre 150.000 y 300.000 muertes o más, pero todas las cifras deben considerarse estimaciones con amplios márgenes de incertidumbre. A menudo se afirma que, después de la guerra, las mujeres superaban ampliamente en número a los hombres en Paraguay, aunque las proporciones exactas son discutidas.
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Resultados y consecuencias
Paraguay. El país fue ocupado por tropas brasileñas y argentinas; las fuerzas brasileñas permanecieron hasta 1876. Paraguay perdió a favor de Brasil tierras al norte del río Apa y, a favor de Argentina, territorios en Misiones y el Chaco central. Una disputa por parte del Chaco entre los ríos Pilcomayo y Verde se sometió al arbitraje del presidente estadounidense Rutherford B. Hayes, quien en 1878 adjudicó el territorio a Paraguay; la localidad de Villa Hayes lleva su nombre. En 1870 se aprobó una nueva constitución, pero el Estado estaba en bancarrota. Durante las décadas siguientes se vendió gran parte de las tierras públicas a compradores nacionales y extranjeros, y Paraguay siguió siendo durante mucho tiempo uno de los países más pobres de la región.
Brasil. La guerra fue muy costosa y aumentó la deuda externa brasileña. También convirtió al ejército en una poderosa institución nacional, cuyos oficiales se sentían ignorados por los políticos del Imperio. El servicio de soldados que habían sido esclavizados y la comparación con otros países fortalecieron el movimiento abolicionista. En 1871 se aprobó la Ley del Vientre Libre y en 1888 se abolió por completo la esclavitud. En 1889, oficiales del ejército derrocaron a la monarquía y proclamaron la república. Los historiadores debaten hasta qué punto la guerra condujo directamente a estos cambios, pero la mayoría la considera un factor importante.
Argentina y Uruguay. En Argentina, la guerra ayudó al gobierno nacional de Buenos Aires a fortalecer su autoridad sobre las provincias, aunque también provocó levantamientos. Argentina obtuvo Misiones y Formosa. Uruguay, cuyo conflicto civil había iniciado la cadena de acontecimientos, permaneció bajo gobiernos colorados durante muchas décadas. En toda la región, la guerra profundizó la desconfianza mutua. Más tarde, Paraguay y Bolivia libraron la guerra del Chaco (1932–1935) por territorios cuya situación había quedado sin resolver.
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Cómo recuerda cada país la guerra
En Paraguay, la guerra es la gran tragedia nacional y también un motivo de orgullo por la resistencia. Durante décadas después de 1870, se culpó ampliamente a López del desastre. A principios del siglo XX, escritores nacionalistas, especialmente Juan E. O’Leary, lo reinterpretaron como un defensor heroico de la nación, y en 1936 un nuevo gobierno lo declaró oficialmente héroe nacional. El dictador Alfredo Stroessner (1954–1989) hizo del culto a López parte de la ideología estatal. El Día del Niño en Paraguay se celebra el 16 de agosto para recordar a los niños soldados de Acosta Ñu, y el 1 de marzo, fecha de la muerte de López en Cerro Corá, es el Día de los Héroes Nacionales. En la memoria popular, la supervivencia del guaraní también suele relacionarse con la guerra.
En Brasil, la guerra se celebró durante mucho tiempo como una gran victoria, y el duque de Caxias se convirtió en patrono del ejército brasileño. Grandes pinturas históricas, como Combate naval de Riachuelo, de Victor Meirelles, y Batalla de Avaí, de Pedro Américo, conmemoraron la guerra. Más tarde, voces críticas en Brasil cuestionaron su costo y preguntaron si los aliados habían cometido atrocidades contra la población civil paraguaya.
En Argentina, la guerra causó divisiones políticas desde el principio, porque muchos dirigentes provinciales se oponían a la alianza de Mitre con Brasil. Más tarde, algunos historiadores argentinos la consideraron un crimen contra otro pueblo de habla hispana. El pintor Cándido López, que perdió el brazo derecho en Curupayty y aprendió a pintar con la izquierda, dejó una célebre serie de escenas de batalla detalladas. En Uruguay, donde la guerra comenzó con un conflicto civil, ha recibido menos atención en la memoria nacional. En las últimas décadas, historiadores y gobiernos de los cuatro países han colaborado en investigaciones y actos de reconciliación.
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Fuentes primarias
Entre las fuentes oficiales se encuentran los informes militares aliados, la correspondencia de comandantes como Caxias y Mitre, los debates parlamentarios de Brasil y Argentina y la correspondencia diplomática, incluidos los informes británicos y estadounidenses enviados desde Asunción y Buenos Aires. El texto publicado del Tratado de la Triple Alianza es una fuente esencial para conocer los objetivos bélicos de los aliados. Gran parte de la documentación del Estado paraguayo se perdió o fue capturada durante la guerra, y una parte fue llevada a Brasil; la pérdida de los archivos paraguayos dificulta el estudio de la perspectiva paraguaya.
Paraguay también produjo una notable propaganda durante la guerra. Los periódicos de trinchera, como Cabichuí, impresos en el frente con ilustraciones xilográficas y textos parcialmente en guaraní, muestran cómo el régimen presentaba la guerra a los soldados. Extranjeros que habían trabajado en Paraguay escribieron relatos influyentes: el ingeniero inglés George Thompson, que sirvió en el ejército de López, publicó The War in Paraguay (1869), y el farmacéutico George Frederick Masterman, encarcelado durante las purgas de San Fernando, publicó ese mismo año unas memorias hostiles al régimen. El explorador británico Richard Burton escribió cartas desde el bando aliado. Estos relatos son vívidos, pero están marcados por las experiencias y lealtades de sus autores.
Las fuentes demográficas son especialmente problemáticas. Los recuentos anteriores a la guerra eran incompletos o poco fiables, y el hallazgo del material censal de 1870–1871 utilizado por Whigham y Potthast no puso fin al debate, porque los historiadores discrepan sobre cómo interpretar su alcance y sus lagunas. Las fotografías, incluidas las realizadas por la firma uruguaya Bate & Co., figuran entre las primeras fotografías de guerra de América del Sur y muestran las condiciones en los campamentos y campos de batalla.
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Historiografía y debates
Las primeras historias reflejaban la visión de los vencedores: López aparecía como un tirano sanguinario que había llevado a su pueblo a la ruina, y los aliados, como libertadores. En Paraguay, en cambio, los escritos nacionalistas «lopistas» de principios del siglo XX reivindicaron a López como defensor de la soberanía, una visión que se volvió oficial bajo los gobiernos militares y Stroessner.
A partir de las décadas de 1960 y 1970, una interpretación «revisionista» ganó mucha popularidad en América del Sur. Autores como el argentino León Pomer y el brasileño Júlio José Chiavenato sostuvieron que Paraguay había sido un Estado autosuficiente y relativamente igualitario, y que el imperialismo británico había alentado la guerra para abrir Paraguay al capital extranjero; Chiavenato la describió como un genocidio. Esta tesis se difundió ampliamente en los libros de texto y la cultura popular.
Desde la década de 1990, historiadores que investigan en archivos de varios países han criticado con fuerza la tesis del imperialismo británico. Maldita Guerra (2002), de Francisco Doratioto, y la historia en varios volúmenes de Thomas Whigham sostienen que la guerra surgió principalmente de rivalidades regionales, de la formación de Estados en el Río de la Plata y de las decisiones de López y los dirigentes aliados. Encontraron pocas pruebas de que Gran Bretaña planeara o impulsara la guerra. Los investigadores siguen debatiendo los objetivos de López, las características del Paraguay anterior a la guerra, la responsabilidad aliada por las muertes de civiles y si el término genocidio es apropiado para lo ocurrido a la población paraguaya.
Las investigaciones más recientes estudian la guerra desde la historia social, de género y cultural: las experiencias de las mujeres, los soldados afrobrasileños y los pueblos indígenas del Chaco y Mato Grosso, el papel de las enfermedades y la construcción de las memorias nacionales. La cuestión demográfica sigue siendo el ejemplo más visible de cómo las pruebas inciertas permiten llegar a conclusiones muy distintas.
Batallas (11)
Ideas clave
- Equilibrio de poder en el Río de la Plata
- Las rivalidades entre Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay por las fronteras, los ríos y la influencia en Uruguay condujeron a la guerra.
- Objetivo de guerra incondicional
- El tratado de la Triple Alianza descartaba la paz mientras López gobernara, lo que contribuyó a que la guerra fuera larga y afectara a toda la sociedad.
- Guerra fluvial
- El control de los ríos Paraná y Paraguay, de fortalezas como Humaitá y de los nuevos buques acorazados determinó gran parte de la guerra.
- Catástrofe demográfica
- Paraguay perdió una parte muy grande de su población, aunque la proporción exacta es discutida; la mayoría murió por enfermedades y hambre.
- Formación del Estado
- La guerra fortaleció los gobiernos centrales y los ejércitos de Brasil y Argentina, y contribuyó al fin de la monarquía y de la esclavitud en Brasil.
- Memorias nacionales contrapuestas
- Paraguay recuerda la resistencia heroica y la tragedia; en Brasil y Argentina, las visiones celebratorias han dado paso a otras más críticas.
- Revisionismo y sus críticos
- La explicación basada en el imperialismo británico fue popular en la década de 1970, pero las investigaciones posteriores en archivos la han rechazado en gran medida.
Registros
- 1862 — Francisco Solano López asume la presidencia de Paraguay.
- 1864 — Brasil interviene en Uruguay (octubre); Paraguay captura el Marquês de Olinda (noviembre) e invade Mato Grosso (diciembre).
- 1865 — Paraguay ocupa Corrientes (abril); Tratado de la Triple Alianza (1 de mayo); batalla de Riachuelo (11 de junio); rendición en Uruguaiana (septiembre).
- 1866 — Los aliados invaden Paraguay; batalla de Tuyutí (24 de mayo); derrota aliada en Curupayty (22 de septiembre).
- 1868 — Buques acorazados brasileños pasan frente a Humaitá; purgas de San Fernando; la campaña de la Dezembrada destruye el ejército paraguayo.
- 1869 — Los aliados ocupan Asunción (enero); batalla de Acosta Ñu (16 de agosto).
- 1870 — López muere en Cerro Corá (1 de marzo); nueva constitución paraguaya.
- 1876 — Tratado con Argentina; las últimas tropas brasileñas de ocupación abandonan Paraguay.
- 1878 — El arbitraje de Hayes adjudica parte del Chaco a Paraguay.
- 1888 — Se abole la esclavitud en Brasil; la monarquía cae al año siguiente.
Glosario
- Triple Alianza
- Alianza formada en 1865 por Brasil, Argentina y Uruguay contra Paraguay.
- Río de la Plata
- Estuario de los ríos Paraná y Uruguay, y la región que lo rodea.
- Humaitá
- Posición fortificada junto al río Paraguay que frenó el avance aliado durante más de dos años.
- Buque acorazado
- Buque de guerra de vapor protegido por placas de hierro.
- Blancos y colorados
- Los dos partidos políticos tradicionales de Uruguay, cuyo conflicto civil desencadenó la guerra.
- Residentas
- Mujeres paraguayas que siguieron al ejército o fueron evacuadas durante la guerra y ayudaron a reconstruir el país.
- Guaraní
- Lengua indígena muy hablada en Paraguay, utilizada en la propaganda de guerra y que sigue siendo idioma oficial.
- Arbitraje
- Resolución de una disputa mediante la decisión de una parte neutral, como ocurrió con el laudo de Hayes de 1878.
Preguntas y respuestas
¿Por qué se llama guerra de la Triple Alianza?
Porque tres países, Brasil, Argentina y Uruguay, formaron una alianza mediante un tratado en 1865 para luchar contra Paraguay.
¿De verdad combatieron niños en la guerra?
Sí. En la última etapa, Paraguay envió niños al combate, especialmente en Acosta Ñu en 1869. Hoy Paraguay los recuerda en el Día del Niño, el 16 de agosto.
¿Quién comenzó la guerra?
Paraguay realizó los primeros ataques militares, primero contra Brasil y luego contra Argentina, pero lo hizo después de que Brasil invadiera Uruguay. Los historiadores comparan las ambiciones y los errores de cálculo de López con las presiones que ejercían sus vecinos más grandes.
¿Causó Gran Bretaña la guerra?
Esta teoría fue popular en las décadas de 1960 y 1970, pero la mayoría de los historiadores recientes, tras estudiar archivos de varios países, encuentra pocas pruebas que la respalden y destaca las causas regionales.
¿Por qué difieren tanto las estimaciones de las muertes paraguayas?
Porque se desconoce la población anterior a la guerra y los datos censales conservados son incompletos. Según los supuestos utilizados, las pérdidas van desde menos de una quinta parte hasta alrededor de dos tercios de la población.
¿Cómo afectó la guerra a la esclavitud en Brasil?
Los hombres esclavizados que sirvieron en el ejército fueron liberados, y la guerra expuso a Brasil a críticas por mantener la esclavitud. Aumentó la presión abolicionista, que contribuyó a la Ley del Vientre Libre de 1871 y a la abolición de la esclavitud en 1888.
Fuentes y lecturas recomendadas
- Paraguayan War. Wikipedia
- 파라과이 전쟁. 위키백과
- Paraguayan War casualties. Wikipedia
- Treaty of the Triple Alliance. Wikipedia
- Francisco Solano López. Wikipedia
- Battle of Acosta Ñu. Wikipedia
- Thomas L. Whigham, The Paraguayan War, Volume 1: Causes and Early Conduct. University of Nebraska Press, 2002
- Francisco Doratioto, Maldita guerra: nova história da Guerra do Paraguai. Companhia das Letras, 2002
- Vera Blinn Reber, The Demographics of Paraguay: A Reinterpretation of the Great War, 1864–70. Hispanic American Historical Review 68, no. 2, 1988
- Thomas L. Whigham and Barbara Potthast, The Paraguayan Rosetta Stone: New Insights into the Demographics of the Paraguayan War, 1864–1870. Latin American Research Review 34, no. 1, 1999
Redactado con ayuda de IA a partir de las fuentes publicadas arriba y revisado a medida que surgen nuevas investigaciones.