Guerra

Guerra anglo-zulú

Impi yamaNgisi · Anglo-Zulu War of 1879

1879 ·

En una frase

En 1879 el Imperio británico invadió el reino zulú independiente en el sudeste de África; el ejército zulú logró una célebre victoria en Isandlwana, pero tras seis meses Gran Bretaña derrotó al rey Cetshwayo, y la paz que siguió despedazó al reino.

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Para jóvenes lectores

Hace unos 150 años, en las verdes colinas del sudeste de África, existía un fuerte reino africano llamado el Reino zulú. Su rey se llamaba Cetshwayo. Al lado había una colonia británica llamada Natal. Los británicos querían controlar toda el África austral, y veían al ejército zulú como un obstáculo.

En 1879 un funcionario británico envió a Cetshwayo una lista de exigencias que ningún rey podría aceptar, como disolver todo su ejército en treinta días. Cuando venció el plazo, los soldados británicos marcharon hacia Zululandia.

Los británicos tenían fusiles y cañones. La mayoría de los soldados zulúes llevaban escudos de piel de vaca y lanzas cortas para apuñalar, aunque algunos tenían armas de fuego. Pero los soldados zulúes eran valientes, veloces y estaban muy bien organizados. En una colina llamada Isandlwana, sorprendieron a un gran campamento británico y lograron una de las mayores victorias que un ejército africano haya obtenido jamás contra un ejército europeo.

Gran Bretaña envió entonces muchos más soldados. En julio de 1879 vencieron al ejército zulú cerca de la ciudad real de Ulundi y la incendiaron. El rey Cetshwayo fue capturado y enviado muy lejos.

Después de la guerra, los británicos dividieron el reino en trece pequeños territorios con jefes distintos. Los jefes se pelearon y lucharon entre sí, y murió mucha más gente que en la propia guerra. Hoy el pueblo zulú recuerda Isandlwana con orgullo, y los británicos recuerdan la valiente defensa de un pequeño puesto llamado Rorke's Drift. Ambos recuerdos forman parte de la historia.

De un vistazo

Fechas
11 de enero – 4 de julio de 1879 (combates principales); Cetshwayo capturado el 28 de agosto de 1879
Lugar
Zululandia, hoy parte de la provincia de KwaZulu-Natal, Sudáfrica
Beligerantes
El Reino zulú bajo el rey Cetshwayo kaMpande contra el Imperio británico, con voluntarios coloniales y auxiliares africanos de Natal
Figuras clave
Cetshwayo, Ntshingwayo kaMahole, Mavumengwana kaNdlela, el príncipe Dabulamanzi kaMpande; sir Henry Bartle Frere, lord Chelmsford, sir Garnet Wolseley
Batallas famosas
Isandlwana y Rorke's Drift (22–23 de enero), Hlobane y Kambula (28–29 de marzo), Gingindlovu (2 de abril), Ulundi (4 de julio)
Pérdidas (aproximadas)
Unos 1.900 muertos del lado británico, incluidos muchos auxiliares africanos; quizá entre 6.000 y 10.000 soldados zulúes muertos, sin que se registraran las pérdidas civiles
Desenlace
Victoria militar británica; el reino fue dividido en 13 jefaturas, cayó en guerra civil y fue anexado por Gran Bretaña en 1887

Fácil

¿Qué fue la guerra anglo-zulú?

La guerra anglo-zulú fue un conflicto breve pero muy importante, librado en 1879 entre el Imperio británico y el Reino zulú, un estado africano independiente en la región que hoy es KwaZulu-Natal, en Sudáfrica. Duró unos seis meses. Los británicos la iniciaron, aunque el rey zulú no los había atacado.

Mucha gente conoce la guerra por dos batallas libradas el mismo día, el 22 de enero de 1879. En Isandlwana, un ejército zulú destruyó la mayor parte de un campamento británico, matando a más de 1.300 soldados y auxiliares. Unas horas después, en una pequeña estación misionera llamada Rorke's Drift, unos 150 soldados británicos y coloniales resistieron durante toda la noche a miles de atacantes zulúes. Una batalla se convirtió en símbolo de la destreza militar africana; la otra se convirtió en una leyenda victoriana del valor británico.

Pero la guerra es mucho más que batallas. Es la historia de cómo un orgulloso reino africano, construido a lo largo de dos generaciones, perdió su independencia. Muestra cómo los imperios europeos de finales del siglo XIX usaron ultimátums, alianzas y fuerza militar para apoderarse de tierras africanas, y cómo los africanos resistieron.

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Fácil

¿Quiénes eran los zulúes y cómo se organizaba su reino?

A comienzos del siglo XIX los zulúes eran una pequeña jefatura entre las muchas comunidades de habla nguni situadas entre las montañas de Drakensberg y el océano Índico. Bajo Shaka kaSenzangakhona (que gobernó hacia 1816–1828) los zulúes se convirtieron en el centro de un reino grande y poderoso. Shaka y sus sucesores sometieron a muchos pueblos vecinos, a veces por acuerdo y a menudo por la guerra.

El corazón del reino era el sistema de amabutho. Los hombres jóvenes de edades similares se organizaban en regimientos (en singular, ibutho) que servían al rey. Vivían durante períodos en las residencias reales (amakhanda), cuidaban el ganado del rey, trabajaban sus campos y luchaban en sus guerras. Un hombre solo podía casarse cuando el rey daba permiso a su regimiento. Este sistema vinculaba a cada hogar con el rey y daba al reino un ejército entrenado que podía reunirse con rapidez.

El ganado era la forma de riqueza más importante. Se usaba para el pago de la dote (ilobolo), para regalos, para sacrificios a los antepasados y para alimento. La mayoría de la gente vivía en residencias familiares (imizi) con casas redondas de techo de paja alrededor de un corral para el ganado. Al hablar de la destrucción causada por la guerra, la pérdida de ganado y el incendio de las residencias familiares importaron tanto como las muertes en el campo de batalla.

Cetshwayo kaMpande se convirtió en rey después de que su padre Mpande muriera en 1872. Había ganado una sangrienta lucha por la sucesión contra su hermano Mbuyazi en Ndondakusuka en 1856. Quería restaurar la fuerza de la monarquía manteniendo al mismo tiempo la paz con la colonia británica de Natal, al sur, y con la república bóer del Transvaal, al noroeste.

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¿Por qué entró Gran Bretaña en guerra?

En la década de 1870 el secretario colonial británico, lord Carnarvon, quería unir las colonias británicas, las repúblicas bóers y los reinos africanos del África austral en una sola «confederación» bajo control británico, tal como se había hecho en Canadá. En 1877 Gran Bretaña anexó la república bóer del Transvaal. Al hacerlo, también heredó la vieja disputa del Transvaal con los zulúes por la tierra a lo largo de su frontera común.

Sir Henry Bartle Frere, enviado como alto comisionado en 1877, creía que un Reino zulú independiente con un gran ejército obstaculizaba la confederación. Una comisión de límites establecida en 1878 decidió, de hecho, que la mayor parte de la tierra en disputa pertenecía a los zulúes, lo cual resultaba incómodo para Frere. Retrasó el anuncio del resultado y usó otros incidentes como pretexto para actuar. El más famoso ocurrió en 1878, cuando unos hijos del jefe zulú Sihayo cruzaron a Natal, capturaron a dos de sus esposas que habían huido allí y las mataron.

El 11 de diciembre de 1878, en el bajo río Thukela, los representantes de Frere leyeron el fallo sobre los límites junto con un ultimátum. Entre otras cosas, exigía que Cetshwayo entregara a los hijos de Sihayo, pagara multas en ganado, disolviera el sistema de amabutho, permitiera a los jóvenes casarse libremente y aceptara a un residente británico. Aceptarlo habría significado renunciar a la independencia del reino. El gobierno británico en Londres no quería una nueva guerra, pero las lentas comunicaciones permitieron a Frere actuar por su cuenta. Cuando venció el plazo, las fuerzas británicas cruzaron la frontera el 11 de enero de 1879.

Desde el punto de vista zulú, la guerra fue una invasión por parte de un vecino con quien el rey se había esforzado mucho por mantener buenas relaciones. Cetshwayo ordenó a su pueblo luchar solo en suelo zulú y no invadir Natal, y envió mensajeros a pedir la paz varias veces durante la guerra.

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Fácil

Los dos bandos

El comandante británico, el teniente general lord Chelmsford, disponía de unos 16.000 a 17.000 hombres para la primera invasión. Solo una parte eran soldados regulares británicos con fusiles Martini-Henry de retrocarga y algunas piezas de artillería. Muchos eran voluntarios coloniales blancos y policía montada, y varios miles eran africanos reclutados en Natal para el Contingente Nativo de Natal. Estos soldados africanos a menudo estaban mal equipados (al principio solo uno de cada diez tenía un arma de fuego), y su papel y sus pérdidas suelen quedar fuera de los relatos populares.

El ejército zulú podía reunir quizá entre 35.000 y 40.000 hombres. La mayoría luchaba con un escudo de piel de vaca y la lanza corta para apuñalar (iklwa), junto con lanzas arrojadizas. Muchos también tenían armas de fuego, sobre todo mosquetes viejos comprados a comerciantes, pero tenían poco entrenamiento con ellas y munición deficiente. Los zulúes eran veloces, disciplinados y experimentados; su ataque clásico era los «cuernos del búfalo»: el centro (el pecho) contenía al enemigo mientras dos alas (los cuernos) rodeaban para envolverlo, con una reserva (los lomos) por detrás.

Chelmsford dividió su fuerza en varias columnas que entrarían en Zululandia desde distintas direcciones y se reunirían en la capital del rey, oNdini (que los británicos llamaban Ulundi). Esperaba que los zulúes fueran derrotados rápidamente.

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Intermedio

Isandlwana y Rorke's Drift, 22–23 de enero de 1879

La columna central, con el propio Chelmsford, cruzó el río Mzinyathi (Buffalo) en Rorke's Drift y acampó al pie de la rocosa colina de Isandlwana. El campamento no estaba fortificado. Temprano el 22 de enero, Chelmsford se llevó a cerca de la mitad de la fuerza para buscar al ejército zulú, que creía más al este. En realidad, el grueso del ejército zulú, quizá entre 20.000 y 25.000 hombres bajo los comandantes Ntshingwayo kaMahole y Mavumengwana kaNdlela, estaba oculto en un valle a solo unos kilómetros de distancia.

Cuando los exploradores británicos encontraron al ejército zulú, este atacó. Los regimientos se desplegaron en la formación de cuernos y avanzaron por terreno abierto bajo fuego de fusil. La línea británica y colonial, al mando del teniente coronel Henry Pulleine y el coronel Anthony Durnford, estaba demasiado dispersa. En pocas horas los cuernos cerraron el cerco sobre el campamento y los defensores fueron aplastados. Más de 1.300 hombres del lado británico murieron, incluidos muchos soldados del Contingente Nativo de Natal; solo un pequeño número logró escapar. Un eclipse parcial de sol oscureció el cielo durante la etapa final, y más tarde fue recordado tanto en los relatos británicos como en los zulúes. Las pérdidas zulúes también fueron elevadas, quizá entre 1.000 y 3.000 muertos, y muchos más heridos.

Relatos zulúes recogidos más tarde explican acciones que escandalizaron a los británicos, como abrir los cuerpos de los muertos. Según la creencia zulú, esto liberaba el espíritu del muerto y protegía al guerrero que lo había matado; era un ritual, no simple crueldad. Se dice que Cetshwayo comentó que la victoria era como «una lanza clavada en el vientre de la nación», porque habían muerto tantos hombres jóvenes.

Esa tarde y esa noche, entre 3.000 y 4.000 hombres de la reserva zulú, dirigidos por el medio hermano del rey, el príncipe Dabulamanzi kaMpande, cruzaron a Natal en contra de las órdenes de Cetshwayo y atacaron el pequeño puesto de Rorke's Drift. Unos 150 defensores, tras muros de sacos de maíz y cajas de galletas, resistieron durante unas diez horas. Se concedieron once Cruces de Victoria, la más alta condecoración británica al valor, por esta defensa, un número inusualmente alto para un solo combate. Los historiadores han señalado que el gobierno británico tenía fuertes razones para celebrar Rorke's Drift, con el fin de desviar la atención del desastre de Isandlwana.

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Intermedio

Del estancamiento a Ulundi

Isandlwana detuvo la invasión británica. En la costa, la columna derecha, al mando del coronel Charles Pearson, ganó una batalla en Nyezane el 22 de enero, pero luego quedó atrapada en la estación misionera de Eshowe durante más de dos meses. En el noroeste, la columna del coronel Evelyn Wood atacaba comunidades zulúes y les arrebataba ganado. El pánico en Natal fue grande, pero los zulúes, siguiendo las instrucciones de Cetshwayo, no invadieron la colonia.

Gran Bretaña envió refuerzos desde todo el imperio. A finales de marzo la guerra dio un vuelco. El 28 de marzo las fuerzas zulúes, junto con los abaQulusi locales, derrotaron un ataque montado británico en la montaña de Hlobane. Pero al día siguiente el grueso del ejército zulú atacó el campamento fortificado de Wood en Kambula y sufrió pérdidas muy elevadas frente a los fusiles y la artillería disparados desde detrás de las barricadas. El 2 de abril otro ejército zulú fue derrotado en Gingindlovu, y Eshowe fue liberada.

En la segunda invasión Chelmsford avanzó despacio y con cautela, construyendo campamentos fortificados. El 1 de junio, el exiliado príncipe imperial francés Luis Napoleón Bonaparte, que se había unido a las fuerzas británicas como observador, fue muerto por soldados zulúes durante una patrulla, un hecho que causó sensación en Europa. Mientras tanto, el gobierno británico había enviado a sir Garnet Wolseley para relevar a Chelmsford, pero este quería terminar la guerra primero.

El 4 de julio de 1879, en Ulundi, Chelmsford formó a unos 5.000 hombres en un gran cuadro hueco con artillería y ametralladoras Gatling. Los regimientos zulúes atacaron con valor pero no lograron alcanzar el cuadro. Tras unos treinta minutos se retiraron, y los británicos incendiaron la residencia real de oNdini. Cetshwayo escapó, pero fue perseguido y capturado en el bosque de Ngome el 28 de agosto de 1879.

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Intermedio

Las bajas y el costo de la guerra para la gente común

Las cifras exactas son inciertas. Los registros británicos enumeran unos 1.900 muertos de su lado, incluidos soldados africanos de Natal cuyas muertes se contaron con menos cuidado que las de los soldados blancos. Las muertes zulúes en combate son solo estimaciones, hechas por oficiales británicos que contaron cuerpos o hicieron cálculos aproximados; a menudo se dan cifras de unos 6.000 a 7.000, y algunos historiadores creen que el número real, incluidos los hombres que murieron después a causa de sus heridas, fue mayor, quizá cerca de 10.000. El ejército zulú no tenía servicio médico, y muchos heridos murieron en sus casas.

La guerra también golpeó a la población civil. Las columnas británicas y sus aliados africanos incendiaron residencias familiares y kraals reales, y se apoderaron de decenas de miles de cabezas de ganado como una manera deliberada de debilitar el reino. Para las familias zulúes esto significaba perder alimento, riqueza y los animales necesarios para el matrimonio y las ceremonias religiosas. La siembra y la cosecha se vieron interrumpidas.

Muchos africanos de Natal también se vieron afectados. Algunos sirvieron voluntariamente en el Contingente Nativo de Natal, a veces por viejos conflictos con la casa real zulú; otros fueron reclutados a la fuerza o trabajaron como conductores de transporte y peones. Sus experiencias rara vez se pusieron por escrito y solo se han estudiado en serio en las últimas décadas.

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Intermedio

El acuerdo de paz y la destrucción del reino

Wolseley no anexó Zululandia. En cambio, en septiembre de 1879 la dividió en trece jefaturas bajo jefes designados. Algunos eran hombres que habían ayudado a los británicos, como Zibhebhu kaMaphitha, el hermano de Cetshwayo, Hamu, e incluso un comerciante y cazador blanco, John Dunn. El objetivo era asegurarse de que ningún gobernante zulú volviera a ser lo bastante fuerte. Se prohibió el sistema de amabutho.

El resultado fue un desastre. Los jefes designados lucharon contra los partidarios de la casa real, los uSuthu. Cetshwayo, retenido en Ciudad del Cabo, hizo campaña para regresar. Visitó Londres en 1882 y se reunió con la reina Victoria. En 1883 Gran Bretaña lo restauró solo en parte de su antiguo reino, dejando a Zibhebhu independiente a su lado. Zibhebhu atacó y destruyó oNdini en julio de 1883, matando a muchos hombres destacados. Cetshwayo huyó y murió en Eshowe en febrero de 1884; la causa de su muerte es incierta, y algunos sospecharon de un envenenamiento.

Su hijo Dinuzulu obtuvo la ayuda de los bóers contra Zibhebhu, pero a cambio los bóers se quedaron con una gran extensión de tierra zulú, a la que llamaron la Nueva República. En 1887 Gran Bretaña anexó lo que quedaba de Zululandia, y en 1897 fue unida a Natal. Gran parte de la tierra zulú se abrió después a la colonización blanca. Historiadores como Jeff Guy han sostenido que el acuerdo de posguerra y la guerra civil causaron a la sociedad zulú un daño incluso mayor que la propia invasión.

La guerra también formó parte de una historia más amplia. En 1880–81 los bóers del Transvaal se alzaron contra el dominio británico y recuperaron la independencia en la primera guerra bóer. En 1906, la rebelión de Bambatha contra los impuestos coloniales en Natal fue aplastada con gran pérdida de vidas africanas. En cada caso, la derrota militar de los estados africanos abrió camino a las leyes de tierras y al sistema laboral de la Sudáfrica del siglo XX.

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Intermedio

Cómo se recuerda la guerra

En Gran Bretaña la guerra se recordó sobre todo a través de Rorke's Drift y de imágenes heroicas de soldados. Pinturas, poemas y, más tarde, películas, en especial Zulu (1964) y Zulu Dawn (1979), moldearon la imagen popular. Zulu (1964), que representa Rorke's Drift, es admirada como película pero ha sido criticada por mostrar a los guerreros zulúes sobre todo como una masa anónima. Cabe destacar que el papel de Cetshwayo fue interpretado por Mangosuthu Buthelezi, un descendiente real de la familia real zulú que más tarde se convirtió en un destacado político sudafricano.

Para el pueblo zulú, Isandlwana es motivo de orgullo y prueba de que un ejército africano podía derrotar a una fuerza europea moderna. Los poemas de alabanza (izibongo) y la tradición oral mantuvieron vivos los nombres de regimientos y comandantes. Hoy la batalla se conmemora cada año en el lugar, a menudo en presencia del rey zulú, y un monumento a los muertos zulúes se alza en Isandlwana junto a los numerosos monumentos británicos. La guerra también se ha usado en la política moderna, por ejemplo en movimientos nacionalistas zulúes, lo que muestra que la memoria puede moldearse para servir a fines actuales.

En Sudáfrica en su conjunto, la política patrimonial posterior al apartheid ha intentado presentar los campos de batalla como una historia compartida, incluidos los soldados negros que lucharon del lado británico. Algunas personas de la época también criticaron la guerra en la propia Gran Bretaña: el obispo John William Colenso, de Natal, y sus hijas defendieron a Cetshwayo y argumentaron que Frere le había impuesto la guerra. El debate sobre si la guerra fue un acto de defensa justificado o una invasión no provocada comenzó en 1879 y ha continuado desde entonces.

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Avanzado

Fuentes primarias: ¿qué voces sobreviven?

El registro escrito está dominado por fuentes británicas: despachos oficiales, las actas del tribunal de investigación sobre Isandlwana, documentos parlamentarios, registros regimentales, cartas y diarios de soldados, e informes de corresponsales de prensa. Son ricos pero parciales. A menudo exageran el número de combatientes zulúes, subestiman a los auxiliares africanos y las bajas zulúes, y reflejan los supuestos raciales de la época.

Las perspectivas zulúes sobreviven en varios tipos de fuentes. Después de la guerra, funcionarios y misioneros británicos registraron declaraciones de veteranos zulúes sobre Isandlwana y otras batallas. El propio Cetshwayo dictó relatos de la historia y las costumbres zulúes durante su cautiverio; estos fueron editados más tarde por Colin Webb y John Wright como A Zulu King Speaks (1978). El Archivo James Stuart, una gran colección de testimonios orales registrados por el funcionario de Natal James Stuart a finales del siglo XIX y comienzos del XX, y publicados en varios volúmenes por Webb y Wright, es una fuente clave para la sociedad y la memoria zulúes, aunque los historiadores deben recordar que Stuart eligió las preguntas y tradujo las respuestas.

Las pruebas materiales aportan más datos. Los campos de batalla de Isandlwana y Ulundi han sido estudiados, y casquillos, botones y otros objetos muestran dónde tuvieron lugar los combates. Estas pruebas se han usado para contrastar los relatos escritos tradicionales sobre cómo se derrumbó la línea británica en Isandlwana.

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Avanzado

Debates entre historiadores

Las primeras historias se centraron en repartir culpas dentro del mando británico. ¿Quién fue responsable de Isandlwana: Chelmsford, que dividió su fuerza y dejó el campamento sin fortificar, o Durnford y Pulleine, que estaban al mando en el lugar y murieron allí? Los partidarios de Chelmsford tendían a culpar a Durnford. Otro debate de larga duración se refiere al suministro de munición: una vieja versión sostenía que la línea británica se derrumbó porque las cajas de munición de reserva no se pudieron abrir con la rapidez suficiente. Muchos historiadores posteriores han dudado de esto y subrayan en cambio la línea excesivamente extendida, la velocidad del avance zulú y el enorme tamaño del ejército zulú.

The Washing of the Spears (1965), de Donald Morris, fue un relato enormemente popular del ascenso y la caída de la nación zulú, pero se basó sobre todo en fuentes británicas y ha sido criticado por repetir estereotipos coloniales. Desde finales de la década de 1970, una nueva generación de historiadores, en especial Jeff Guy en The Destruction of the Zulu Kingdom (1979), desplazó la atención hacia la sociedad zulú, la economía del ganado y el trabajo, y el acuerdo de posguerra. Guy sostuvo que la guerra fue producto de una política imperial destinada a quebrar un estado africano independiente y convertir a su población en fuente de mano de obra para la Sudáfrica colonial.

John Laband y otros han escrito estudios detallados sobre el sistema militar y la estrategia zulúes, tratando a Cetshwayo como un gobernante racional que intentó librar una guerra defensiva y buscar negociaciones, y no como un déspota «salvaje». La investigación actual también estudia a los soldados africanos del lado británico, a las mujeres y a la población civil, y cómo se ha recordado y usado la guerra en la política sudafricana posterior. Todavía se debate hasta qué punto Frere actuó por su cuenta y hasta qué punto llevaba a cabo los objetivos más amplios de la política británica.

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Batallas (9)

  1. Batalla de Rorke's Drift1879
  2. Batalla de Isandhlwana1879
  3. Batalla de Ulundi1879
  4. Batalla de Kambula1879
  5. Batalla de Intombe1879
  6. Batalla de Hlobane1879
  7. Batalla de Gingindlovu1879
  8. Sitio de Eshowe1879
  9. Battle of Inyezane1879

Ideas clave

Política de confederación
El plan británico de la década de 1870 para unir colonias, repúblicas bóers y estados africanos del África austral bajo dominio británico. Un Reino zulú independiente se interponía en su camino.
El ultimátum como pretexto
Las exigencias de Frere de diciembre de 1878 se diseñaron para que Cetshwayo no pudiera aceptarlas, dando a Gran Bretaña una razón para invadir.
Amabutho
Regimientos organizados por edad que servían al rey zulú en la guerra y en la paz. Vinculaban los hogares con la monarquía y fueron el principal objetivo de las exigencias británicas.
Victoria y derrota a la vez
Isandlwana demostró que un ejército africano podía vencer a una fuerza europea moderna, pero los zulúes carecían de la potencia de fuego y los recursos para una guerra larga.
Dividir para gobernar
Después de la guerra, Gran Bretaña dividió Zululandia en 13 jefaturas, lo que provocó una guerra civil y debilitó al reino más que los propios combates.
Memorias en pugna
La memoria británica se centra en Rorke's Drift; la memoria zulú se centra en Isandlwana. Los historiadores modernos intentan sostener ambas, junto con los olvidados auxiliares africanos.

Registros

  1. c. 1816 — Shaka comienza a construir el Reino zulú.
  2. 1856 — Cetshwayo derrota a su hermano Mbuyazi en Ndondakusuka y se convierte en heredero.
  3. 1873 — Cetshwayo es instalado como rey; Theophilus Shepstone asiste en representación de Natal.
  4. 1877 — Gran Bretaña anexa el Transvaal; Bartle Frere llega como alto comisionado.
  5. 1878 — La comisión de límites presenta su informe; el 11 de diciembre se entrega el ultimátum de Frere.
  6. 1879 — Invasión británica (11 de enero); victoria zulú en Isandlwana y defensa de Rorke's Drift (22–23 de enero).
  7. 1879 — Hlobane y Kambula (28–29 de marzo); Gingindlovu (2 de abril); victoria británica en Ulundi (4 de julio); Cetshwayo capturado (28 de agosto).
  8. 1879 — Wolseley divide Zululandia en 13 jefaturas (septiembre).
  9. 1882 — Cetshwayo visita Londres para pedir su restauración.
  10. 1883 — Cetshwayo es restaurado en parte; Zibhebhu destruye oNdini; guerra civil.
  11. 1884 — Muerte de Cetshwayo en Eshowe (febrero).
  12. 1887 — Gran Bretaña anexa Zululandia; en 1897 se une a Natal.

Glosario

Zululandia
El territorio del Reino zulú al norte del río Thukela, hoy parte de KwaZulu-Natal, Sudáfrica.
ibutho / amabutho
Un regimiento zulú organizado por edad; el plural se refiere a todo el sistema regimental.
iklwa
La lanza corta y de hoja ancha para apuñalar, asociada a la guerra zulú desde la época de Shaka.
oNdini (Ulundi)
La principal residencia real y capital de Cetshwayo, incendiada por los británicos en julio de 1879.
Contingente Nativo de Natal
Soldados africanos reclutados en la colonia británica de Natal para luchar en la guerra.
Alto comisionado
El funcionario británico de mayor rango responsable de las relaciones con los estados y pueblos del África austral fuera de la Colonia del Cabo.
uSuthu
La facción leal a Cetshwayo y a su hijo Dinuzulu en la guerra civil posterior a 1879.
Cruz de Victoria
La más alta condecoración británica al valor en combate; se concedieron once por Rorke's Drift.

Preguntas y respuestas

¿Empezaron los zulúes la guerra?

No. Los británicos invadieron después de que Cetshwayo no pudiera cumplir un ultimátum que exigía el fin de su ejército y de su independencia. Los zulúes lucharon principalmente en su propia tierra.

¿Cómo pudieron las lanzas vencer a los fusiles en Isandlwana?

El ejército zulú era mucho más numeroso, se movía muy deprisa, usaba hábiles tácticas de cerco y contó con la ayuda de errores británicos: el campamento no estaba fortificado y los defensores estaban demasiado dispersos. Muchos zulúes también portaban armas de fuego.

¿Por qué es tan famoso Rorke's Drift?

Una pequeña guarnición sobrevivió a un largo ataque nocturno de una fuerza mucho mayor. Ocurrió justo después del desastre de Isandlwana, así que el gobierno y la prensa británicos lo celebraron con fuerza, y más tarde una famosa película lo hizo aún más conocido.

¿Qué le pasó al rey Cetshwayo?

Fue capturado, retenido en Ciudad del Cabo, visitó Londres en 1882, regresó a parte de su reino en 1883, fue derrotado por su rival Zibhebhu y murió en 1884.

¿Cuánta gente murió?

Unos 1.900 del lado británico y probablemente entre 6.000 y 10.000 soldados zulúes. Las muertes civiles por hambre, desplazamiento y la posterior guerra civil no se contabilizaron y pudieron ser numerosas.

¿Están de acuerdo los historiadores sobre por qué se perdió Isandlwana?

No del todo. Los debates abarcan la decisión de Chelmsford de dividir su columna, el papel de Durnford y Pulleine, la dispersión de la línea de fuego y viejas afirmaciones sobre el suministro de munición. La mayoría hoy también subraya el liderazgo y las tácticas zulúes, y no solo los errores británicos.

¿Qué tan fiables son las fuentes zulúes?

Las declaraciones de veteranos y la tradición oral son muy valiosas, pero la mayoría fueron registradas por funcionarios coloniales o misioneros en inglés, a veces años después. Los historiadores las comparan con cuidado con los registros británicos y las pruebas materiales.

Fuentes y lecturas recomendadas

  1. Anglo-Zulu War. Wikipedia
  2. Battle of Isandlwana. Wikipedia
  3. Battle of Rorke’s Drift. Wikipedia
  4. Battle of Ulundi. Wikipedia
  5. Cetshwayo. Wikipedia
  6. Jeff Guy, The Destruction of the Zulu Kingdom: The Civil War in Zululand, 1879–1884. Longman, 1979
  7. John Laband, Rope of Sand: The Rise and Fall of the Zulu Kingdom in the Nineteenth Century. Jonathan Ball, 1995
  8. Donald R. Morris, The Washing of the Spears. Simon and Schuster, 1965
  9. C. de B. Webb and J. B. Wright (eds.), A Zulu King Speaks: Statements Made by Cetshwayo kaMpande on the History and Customs of His People. University of Natal Press, 1978

Redactado con ayuda de IA a partir de las fuentes publicadas arriba y revisado a medida que surgen nuevas investigaciones.

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