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Para jóvenes lectores
Hace unos 700 años, el rey de Inglaterra también tenía una gran extensión de tierra en Francia, cerca de la ciudad de Burdeos, donde se hacía buen vino. Pero, por esas tierras, debía reconocer al rey de Francia como su señor. ¡Imagina tener que obedecer a tu vecino en una parte de tu propia casa! Eso causaba muchas discusiones.
En 1328, el rey de Francia murió sin dejar un hijo varón. Eduardo III, rey de Inglaterra, dijo: «Mi madre era una princesa francesa, ¡así que yo debería ser rey de Francia!». Los nobles franceses eligieron a otro hombre, un primo llamado Felipe. En 1337, los dos reyes comenzaron una guerra que tuvo pausas y duró 116 años. Más tarde la llamaron guerra de los Cien Años, aunque duró más de cien años y no fue una sola batalla.
Los arqueros ingleses, que usaban arcos largos, ganaron batallas famosas como Crécy y Azincourt. Pero la mayor parte de la guerra no consistió en grandes batallas. Los soldados recorrían el campo, quemaban granjas y se llevaban lo que querían. La gente de las aldeas sufrió muchísimo. Además, una enfermedad llamada peste negra mató a muchísimas personas.
Cuando la situación de Francia parecía muy mala, una joven campesina llamada Juana de Arco dijo que Dios la había enviado para ayudar al príncipe francés. Dirigió a soldados que liberaron la ciudad de Orleans en 1429 y ayudó a que el príncipe fuera coronado rey. Después, sus enemigos la capturaron y la quemaron en la hoguera, pero llegó a ser una de las heroínas más famosas de Francia.
Al final, los franceses recuperaron casi todas sus tierras. En 1453, Inglaterra solo conservaba el puerto de Calais. Después de la guerra, las personas de ambos reinos se sentían más unidas a «Inglaterra» o a «Francia» que antes.
De un vistazo
- Período
- 1337–1453, con largas treguas entre las fases de lucha
- Bandos principales
- Los reyes Plantagenet de Inglaterra (más tarde, de la rama de Lancaster) contra los reyes Valois de Francia; entre sus aliados estuvieron Borgoña, Flandes, Bretaña, Escocia y Castilla en distintos momentos
- Región principal
- Francia, especialmente Gascuña, Normandía, Bretaña y la región del Loira; también Flandes, Escocia, la península ibérica y el canal de la Mancha
- Fases
- Fase eduardiana (1337–1360), fase carolina (1369–1389) y fase lancastriana (1415–1453)
- Enfrentamientos famosos
- Esclusa (1340), Crécy (1346), Poitiers (1356), Azincourt (1415), sitio de Orleans (1428–1429), Formigny (1450) y Castillon (1453)
- Resultado
- Victoria de los Valois; Inglaterra perdió todos sus territorios franceses excepto Calais (que perdió en 1558)
- Consecuencias para la población civil
- Grave devastación causada por las incursiones y los soldados sin paga; las pérdidas se sumaron a las de la peste negra, por lo que no es posible calcular con precisión las muertes causadas por la guerra
- Nombre
- «Guerra de los Cien Años» es una denominación posterior, utilizada por los historiadores desde el siglo XIX
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¿Qué fue la guerra de los Cien Años?
La guerra de los Cien Años es el nombre que los historiadores dan a una serie de guerras entre Inglaterra y Francia que comenzaron en 1337 y terminaron en 1453. No fue una guerra continua: hubo varias fases de lucha separadas por treguas y tratados de paz, algunos de los cuales duraron muchos años.
En el centro del conflicto había dos preguntas. La primera era quién debía gobernar las tierras del suroeste de Francia que los reyes ingleses poseían como vasallos de la corona francesa. La segunda era quién era el legítimo rey de Francia. Desde Eduardo III, los reyes ingleses reclamaron el trono francés por descender de una princesa francesa. Durante los reinados de Enrique V y de su hijo Enrique VI, pareció que podían conseguirlo.
La guerra terminó con una victoria francesa. En 1453, los ingleses habían perdido Normandía y Gascuña y solo conservaban Calais. La guerra dejó profundas huellas en ambos reinos: en sus impuestos, ejércitos, lenguas, héroes y relatos sobre sí mismos.
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¿Por qué comenzó?
Desde la conquista normanda de 1066, los reyes ingleses también habían sido grandes señores en Francia. A comienzos del siglo XIV habían perdido la mayor parte de esas tierras, pero aún conservaban el ducado de Aquitania, llamado a menudo Gascuña, en torno a Burdeos. Por este ducado, el rey inglés debía rendir homenaje al rey francés como vasallo a su señor. Los reyes franceses utilizaban sus tribunales para intervenir en Gascuña, algo que molestaba a los reyes ingleses.
En 1328, Carlos IV de Francia murió sin dejar un hijo varón. Su pariente varón más cercano por parte de su hermana era el hijo de esta, el joven Eduardo III de Inglaterra. Los juristas y nobles franceses prefirieron a Felipe de Valois, un primo que descendía por línea masculina y se convirtió en Felipe VI. Más tarde, los juristas franceses justificaron esta decisión apelando a la llamada ley sálica, que excluía la herencia por vía femenina; este argumento se desarrolló más plenamente después de los hechos.
Otras tensiones agravaron la situación. Las ricas ciudades textiles de Flandes dependían de la lana inglesa, por lo que se inclinaban hacia Inglaterra, mientras que su conde era leal a Francia. Francia apoyaba a Escocia contra Inglaterra mediante la «Vieja Alianza». En mayo de 1337, Felipe VI declaró confiscada Gascuña y Eduardo III respondió con la guerra; en 1340 adoptó formalmente el título de rey de Francia.
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¿Quiénes lucharon y cómo?
Inglaterra tenía menos población que Francia, pero contaba con un sistema bien organizado para reclutar ejércitos pagados mediante contratos. Sus fuerzas combinaban hombres de armas que combatían a pie con numerosos arqueros provistos de arcos largos, capaces de disparar muchas flechas rápidamente. Francia disponía de más caballeros y mayores recursos, y más tarde creó compañías permanentes de soldados pagados y una potente artillería.
Gran parte de los combates no tuvo lugar en grandes batallas, sino durante las cabalgadas: incursiones a caballo por territorio enemigo destinadas a quemar aldeas, destruir cosechas, apoderarse de botines y demostrar que el rey rival no podía proteger a su pueblo. También eran frecuentes los asedios de ciudades y castillos.
Ambos reyes dependían de aliados y señores locales. Algunos nobles franceses, sobre todo en Bretaña y más tarde en Borgoña, apoyaron a Inglaterra; los gascones permanecieron en gran medida fieles al rey inglés, su señor lejano. Compañías de mercenarios de muchas nacionalidades luchaban a cambio de una paga y, en tiempos de paz, a menudo seguían saqueando por su cuenta.
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La fase eduardiana (1337–1360)
Los ingleses obtuvieron el control del canal de la Mancha tras la batalla naval de Esclusa en 1340. En 1346, Eduardo III desembarcó en Normandía, marchó hacia París y luego hacia el norte y, el 26 de agosto, derrotó en Crécy a un ejército francés mucho más numeroso. Después sitió Calais durante aproximadamente un año, hasta que la ciudad se rindió en 1347; permanecería en manos inglesas durante más de dos siglos.
En 1348, la peste negra llegó a Francia e Inglaterra. En muchas zonas mató quizá a un tercio de la población o más e interrumpió la guerra. Los combates se reanudaron en la década de 1350. En 1356, el hijo mayor de Eduardo, Eduardo de Woodstock, llamado más tarde el Príncipe Negro, derrotó a los franceses en Poitiers y capturó al propio rey Juan II.
Con su rey prisionero, Francia entró en crisis: en 1358 estallaron tanto un movimiento reformista en París, dirigido por Étienne Marcel, como una violenta revuelta campesina, la Jacquerie. El Tratado de Brétigny (1360) concedió a Eduardo una Aquitania muy ampliada, bajo su plena soberanía, y un enorme rescate por Juan, a cambio de que renunciara a su pretensión a la corona francesa. Sin embargo, las renuncias nunca se hicieron plenamente efectivas.
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Recuperación francesa, guerra civil y conquista inglesa (1369–1429)
Carlos V de Francia reanudó la guerra en 1369. Aconsejado por su condestable Bertrand du Guesclin, evitó las grandes batallas campales y recuperó ciudades y castillos uno por uno. En la década de 1380, los ingleses apenas conservaban Calais y una franja costera de Gascuña. Ambos reinos estaban agotados: Inglaterra sufrió la Revuelta de los Campesinos de 1381 y, desde 1389, se sucedieron las treguas.
La guerra también se extendió más allá de Francia. Inglaterra y Francia apoyaron a distintos aspirantes al trono durante la guerra civil castellana de la década de 1360; el Príncipe Negro ganó la batalla de Nájera en 1367, pero Enrique de Trastámara, apoyado por Francia, acabó ocupando el trono, y las galeras castellanas ayudaron después a Francia a atacar la costa inglesa. En Escocia, la alianza con Francia obligaba a Inglaterra a luchar en dos frentes, mientras que en los Países Bajos la lealtad de las ciudades flamencas cambiaba según sus intereses en el comercio de la lana. Por ello, algunos historiadores describen el conflicto como una guerra de Europa occidental y no exclusivamente anglofrancesa.
En Francia, Carlos VI sufrió episodios de enfermedad mental a partir de 1392. Sus parientes compitieron por el poder y, tras el asesinato del duque de Orleans en 1407, estalló una guerra civil entre las facciones de armañacs y borgoñones. Enrique V de Inglaterra aprovechó esta división. Invadió Francia en 1415, tomó Harfleur y, el 25 de octubre, derrotó a un ejército francés más numeroso en Azincourt. A partir de 1417 conquistó Normandía.
En 1419, Juan Sin Miedo, duque de Borgoña, fue asesinado durante una reunión con el heredero francés, el delfín Carlos. Borgoña se alió entonces con Inglaterra. El Tratado de Troyes (1420) convirtió a Enrique V en heredero del trono francés y desheredó al delfín. Tanto Enrique V como Carlos VI murieron en 1422, por lo que el niño Enrique VI quedó como pretendiente a ambas coronas, mientras que el delfín gobernaba desde Bourges los territorios al sur del Loira.
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Juana de Arco y el final de la guerra (1429–1453)
En 1428, las fuerzas inglesas sitiaron Orleans, una ciudad clave junto al Loira. Juana, una campesina de Domrémy, en el este de Francia, que decía guiarse por las voces de unos santos, convenció al delfín para que la dejara unirse a un ejército de socorro. El sitio terminó en mayo de 1429, los ingleses fueron derrotados en Patay y, el 17 de julio de 1429, Carlos VII fue coronado en Reims, lugar tradicional de coronación de los reyes franceses.
Las tropas borgoñonas capturaron a Juana en Compiègne en 1430 y la entregaron a los ingleses. Un tribunal eclesiástico de Ruan la juzgó por herejía y fue quemada en la hoguera el 30 de mayo de 1431, cuando tenía unos diecinueve años. Una investigación posterior, concluida en 1456, anuló la sentencia. La Iglesia católica la canonizó en 1920.
El giro decisivo llegó en 1435, cuando Borgoña hizo las paces con Carlos VII en el Congreso de Arrás. París volvió a estar bajo el dominio de Carlos en 1436. Tras una tregua, los franceses, que ya contaban con compañías permanentes de soldados pagados y una artillería eficaz, reconquistaron Normandía, vencieron en Formigny en 1450 y luego recuperaron Gascuña. Un intento inglés de retomar Burdeos terminó en derrota en Castillon el 17 de julio de 1453. Ningún tratado de paz puso fin formalmente a la guerra, pero Inglaterra solo conservó Calais.
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La guerra y la gente común
Para la mayoría de los habitantes de Francia, la guerra no significaba batallas gloriosas, sino miedo. Las cabalgadas quemaban deliberadamente aldeas y cosechas. Durante las largas treguas, los soldados licenciados formaban «compañías libres» y, más tarde, bandas conocidas como écorcheurs («desolladores»), que robaban, secuestraban y extorsionaban a la población rural. Muchas comunidades campesinas fortificaron sus iglesias o huyeron a ciudades amuralladas.
Es imposible calcular una cifra fiable de muertos. La guerra coincidió con la peste negra y posteriores brotes de peste, hambrunas y crisis económicas, y los registros rara vez distinguen entre estas causas. Los historiadores coinciden en que algunas zonas del norte y el oeste de Francia perdieron una gran parte de su población entre mediados del siglo XIV y mediados del XV, pero se debate cuánto se debió a la guerra misma.
Inglaterra no sufrió una invasión terrestre, aunque sí incursiones francesas y castellanas en sus costas meridionales, pero sus habitantes pagaron fuertes impuestos. Los impopulares impuestos personales de finales de la década de 1370 y de 1381 fueron una de las causas de la Revuelta de los Campesinos. Los soldados, muchos de ellos arqueros comunes, también regresaban a casa con botines, rescates e historias.
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Consecuencias
En Francia, la necesidad de pagar la guerra ayudó a la corona a establecer impuestos regulares, como la talla, sin tener que obtener siempre la aprobación de las asambleas. En la década de 1440, Carlos VII creó compañías permanentes de soldados pagados: un primer ejemplo de ejército permanente. La monarquía francesa salió de la guerra más fuerte y centralizada.
En Inglaterra, la necesidad de obtener dinero dio al Parlamento, y en especial a la Cámara de los Comunes, mayor importancia en la aprobación de impuestos. La derrota desacreditó al gobierno de Enrique VI, de la casa de Lancaster, y fue una de las causas de fondo de las guerras civiles llamadas más tarde guerras de las Dos Rosas, que comenzaron en 1455. Los reyes ingleses siguieron usando el título de «rey de Francia» hasta 1801.
La guerra también contribuyó a definir con mayor claridad las identidades nacionales. Durante finales del siglo XIV y el siglo XV, el inglés fue reemplazando al francés como lengua de la corte, el derecho y el gobierno de Inglaterra. En Francia, la lealtad a la corona y la hostilidad hacia los ingleses pasaron a formar parte de la manera en que las personas se describían a sí mismas. En el terreno militar, la guerra mostró la fuerza de una infantería bien organizada y, hacia el final, de la artillería de pólvora, aunque los historiadores debaten hasta qué punto estos cambios fueron revolucionarios.
Borgoña también salió beneficiada. Los duques Valois de Borgoña, que gobernaban asimismo gran parte de los Países Bajos, aprovecharon la guerra y el conflicto civil francés para construir un Estado rico y semiautónomo, con una brillante cultura cortesana. Sus cambios de bando decidieron varios momentos cruciales de la guerra. Tras la muerte del último duque, Carlos el Temerario, en 1477, sus territorios se dividieron entre la corona francesa y los Habsburgo, un legado que influyó durante siglos en la política europea.
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Cómo la recuerdan Inglaterra y Francia
En Inglaterra, la guerra se recuerda sobre todo por las victorias de Crécy, Poitiers y, especialmente, Azincourt, a menudo a través de los dramas históricos de Shakespeare. Su obra Enrique V (hacia 1599) convirtió Azincourt en la historia de un pequeño «grupo de hermanos» que venció a un enemigo orgulloso. La versión cinematográfica de Laurence Olivier de 1944 se hizo para elevar la moral durante la Segunda Guerra Mundial. La derrota final se recuerda con menos frecuencia.
En Francia, la guerra se convirtió en una historia de sufrimiento y recuperación, con Juana de Arco en el centro. Desde el siglo XIX, distintos grupos la reivindicaron: los católicos la veían como una santa; los republicanos, como una hija del pueblo; y los nacionalistas, como un símbolo de resistencia frente a invasores extranjeros. Algunos de estos usos han provocado divisiones políticas, y los historiadores intentan distinguir a la Juana del siglo XV de sus imágenes posteriores.
El propio nombre «guerra de los Cien Años» comenzó a utilizarse en el siglo XIX, cuando los historiadores agruparon retrospectivamente estos conflictos en un gran relato nacional. Los estudiosos actuales suelen señalar que las personas de la época no vivieron una única guerra entre dos naciones, sino una serie de conflictos dinásticos, feudales y civiles en los que las lealtades eran complejas.
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Fuentes primarias
La fuente narrativa más famosa son las Crónicas de Jean Froissart, escritas en francés desde la segunda mitad del siglo XIV y revisadas varias veces. Froissart se basó en la crónica anterior de Jean le Bel y en entrevistas con caballeros y heraldos. Sus relatos vívidos, centrados en los ideales caballerescos, han influido en la imagen popular de la guerra, pero sus cifras suelen ser poco fiables y a veces modificó su relato para complacer a mecenas de distintos bandos. El proyecto The Online Froissart ofrece varias versiones manuscritas.
Entre otros relatos se encuentran la crónica de Enguerrand de Monstrelet sobre los comienzos del siglo XV, el anónimo Diario de un burgués de París, que describe la vida en la capital bajo el dominio borgoñón e inglés, y textos ingleses como la Gesta Henrici Quinti. Las actas del juicio de condena de Juana de Arco (1431) y de la investigación que anuló la sentencia (1455–1456) contienen sus respuestas registradas y numerosos testimonios, aunque fueron producidas por tribunales con sus propios intereses.
Los documentos administrativos son igualmente importantes: cuentas de la hacienda inglesa, listas de soldados, tratados, registros fiscales y cartas. Permiten a los historiadores comprobar las afirmaciones de los cronistas sobre el tamaño de los ejércitos, las pagas y el abastecimiento.
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Debates entre historiadores
Uno de los debates trata sobre la naturaleza de la guerra. ¿Fue una guerra nacional entre Inglaterra y Francia, una disputa feudal por Gascuña, un conflicto dinástico por la sucesión o una guerra civil francesa en la que el rey inglés era uno de varios grandes príncipes? Hoy, la mayoría de los historiadores considera que tuvo todos esos aspectos en distintos momentos y entiende su interpretación como guerra nacional, en parte, como una creación posterior.
Otro debate se refiere a las batallas y las cifras. Los cronistas describían con frecuencia enormes ejércitos franceses derrotados por fuerzas inglesas diminutas. El trabajo de Anne Curry con documentos administrativos ingleses y franceses, especialmente sobre Azincourt, sostiene que la diferencia de tamaño pudo haber sido menor de lo que afirma el relato tradicional. Otros investigadores, que se apoyan más en las crónicas, siguen defendiendo una gran superioridad numérica francesa. Historiadores militares como Clifford J. Rogers han debatido si la guerra produjo una «revolución de la infantería» en Europa.
La narración de Jonathan Sumption en varios volúmenes, concluida en 2023, y la síntesis más breve de Christopher Allmand son obras de referencia modernas en inglés. Por su parte, los estudios franceses, desde el trabajo de Édouard Perroy de mediados del siglo XX, han destacado los efectos de la guerra en el Estado y la sociedad de Francia. Los historiadores también siguen estudiando las actas del juicio de Juana de Arco para comprender la religión, el género y la política del siglo XV.
Batallas (40)
- Batalla de Cassel (1328)1328
- Batalla de Cadzand1337
- Batalla de Arnemuiden1338
- Batalla de Sluys1340
- Batalla de Saint-Omer1340
- Batalla de Morlaix1342
- Batalla de Auberoche1345
- Batalla de Crécy1346
- Sitio de Calais1346–1347
- Batalla de Caen1346
- Batalla de Neville's Cross1346
- Batalla de Blanchetaque1346
- batalla de Winchelsea1350
- Combate de los Treinta1351
- Batalla de Poitiers1356
- batalla de Auray1364
- Batalla de Cocherel1364
- batalla de Nájera1367
- Batalla de Montiel1369
- batalla de La Rochelle1372
- Batalla de Roosebeke1382
- Batalla de Atoleiros1384
- Batalla de Aljubarrota1385
- Batalla de Azincourt1415
- Sitio de Harfleur1415
- Sitio de Ruan1418–1419
- batalla de Baugé1421
- Sitio de Meaux1421–1422
- Batalla de Cravant1423
- Batalla de Verneuil1424
- sitio de Orleans1428–1429
- Batalla de Patay1429
- Batalla de los Arenques1429
- Asedio de Paris1429
- Batalla de Beaugency1429
- Batalla de Jargeau1429
- Batalla de Meung-sur-Loire1429
- Asedio de Compiègne1430
- Batalla de Formigny1450
- Batalla de Castillon1453
Ideas clave
- Rey vasallo
- El rey inglés también era vasallo del rey francés por Gascuña: una compleja relación feudal que favorecía los conflictos.
- Pretensión sucesoria
- Eduardo III y sus sucesores reclamaron el trono francés por descender de una princesa francesa, mientras que los Valois basaban su derecho en la línea masculina.
- Cabalgada
- Incursión destructiva a caballo destinada a dañar las tierras y el prestigio del enemigo, que convirtió a la población civil en la principal víctima de la guerra.
- Arco largo e infantería
- La combinación de arqueros y hombres de armas que combatían a pie dio a Inglaterra famosas victorias, aunque las batallas eran menos frecuentes que las incursiones y los asedios.
- Fortalecimiento del Estado
- La necesidad de pagar la guerra contribuyó a crear impuestos permanentes, ejércitos estables y gobiernos monárquicos más fuertes.
- Identidad nacional
- La guerra ayudó a convertir disputas dinásticas en relatos sobre Inglaterra y Francia como naciones, con héroes como Juana de Arco y Enrique V.
- Una guerra bautizada después
- Las personas de la época no hablaban de una «guerra de los Cien Años»; el nombre refleja formas de narrar la historia propias del siglo XIX.
Registros
- 1328 — Carlos IV de Francia muere sin dejar un hijo varón; Felipe VI de Valois se convierte en rey.
- 1337 — Felipe VI confisca Gascuña; comienza la guerra.
- 1346 — Victoria inglesa en Crécy (26 de agosto); comienza el sitio de Calais.
- 1348 — La peste negra llega a Francia e Inglaterra.
- 1356 — Batalla de Poitiers; el rey Juan II de Francia es capturado.
- 1369 — Carlos V reanuda la guerra y comienza una recuperación francesa sostenida.
- 1415 — Enrique V vence en Azincourt (25 de octubre).
- 1420 — El Tratado de Troyes convierte a Enrique V en heredero de la corona francesa.
- 1429 — Juana de Arco ayuda a levantar el sitio de Orleans; Carlos VII es coronado en Reims.
- 1431 — Juana de Arco es quemada en la hoguera en Ruan (30 de mayo).
- 1435 — Congreso de Arrás: Borgoña hace las paces con Carlos VII.
- 1453 — Victoria francesa en Castillon; Inglaterra solo conserva Calais.
Glosario
- Gascuña (Aquitania)
- Ducado del suroeste de Francia, con centro en Burdeos, que los reyes ingleses poseían como vasallos del rey de Francia.
- Homenaje
- Ceremonia en la que un vasallo reconocía públicamente a un señor y le prometía lealtad a cambio de tierras.
- Valois
- Dinastía real francesa que comenzó con Felipe VI en 1328.
- Plantagenet / Lancaster
- Familia real inglesa a la que pertenecía Eduardo III y su rama posterior, a la que pertenecieron Enrique IV, Enrique V y Enrique VI.
- Arco largo
- Arco alto de madera utilizado por arqueros ingleses y galeses, capaz de disparar rápidamente a larga distancia.
- Delfín
- Título del heredero al trono de Francia.
- Armañacs y borgoñones
- Dos facciones rivales de príncipes franceses cuya guerra civil, a comienzos del siglo XV, abrió el camino a la conquista inglesa.
- Écorcheurs
- «Desolladores»: bandas de soldados sin empleo que saquearon el campo francés, especialmente en las décadas de 1430 y 1440.
- Ley sálica
- Antiguo código legal franco que los juristas franceses citaron más tarde para excluir a las mujeres y a sus descendientes de la sucesión al trono.
Preguntas y respuestas
¿Duró realmente cien años la guerra?
Duró más: 116 años, de 1337 a 1453. Pero no se luchó todos los días. Entre las fases de combate hubo muchos años de tregua y paz.
¿Por qué el rey inglés quería ser rey de Francia?
La madre de Eduardo III era hermana del último rey francés de la dinastía anterior, por lo que Eduardo afirmó que la corona debía corresponderle. Los franceses eligieron en cambio a un primo emparentado por línea masculina. Eduardo también quería proteger sus tierras en Gascuña.
¿Quién fue Juana de Arco?
Una joven campesina que creía que unos santos le hablaban. En 1429 ayudó a los franceses a liberar Orleans y acompañó al delfín para que fuera coronado. Los ingleses y sus aliados franceses hicieron que la juzgaran y la quemaran en la hoguera en 1431. Más tarde, su condena fue anulada y, en 1920, fue declarada santa.
¿Por qué los ingleses ganaron en Crécy y Azincourt, pero perdieron la guerra?
Las batallas eran poco frecuentes; el dinero, los asedios, las alianzas y el control del territorio decidían las guerras. Francia era más grande y rica y, cuando terminó su guerra civil y Borgoña cambió de bando en 1435, Inglaterra no pudo conservar sus conquistas.
¿Hasta qué punto es fiable Froissart?
Es una fuente muy valiosa para conocer el ambiente y los detalles de la época, pero debe utilizarse con cuidado. Escribía para entretener a lectores nobles, reescribía sus textos para distintos mecenas y sus cifras suelen estar exageradas. Los historiadores comparan sus relatos con los documentos administrativos.
¿Fue una guerra entre dos naciones?
Al principio, no en el sentido moderno. Comenzó como un conflicto dinástico y feudal, y muchos nobles «franceses» lucharon por Inglaterra. Pero, hacia su final, la larga guerra había contribuido a crear un sentimiento más fuerte de pertenencia a Inglaterra o Francia.
¿Por qué conservó Inglaterra Calais durante tanto tiempo?
Calais estaba cerca de Inglaterra, frente a la parte más estrecha del canal de la Mancha, tenía sólidas fortificaciones y era el mercado oficial por el que se vendía la lana inglesa al extranjero. Permaneció en manos inglesas hasta que los franceses la tomaron en 1558, más de un siglo después del final de la guerra.
¿Fueron realmente decisivos los arqueros ingleses con arco largo?
Fueron muy importantes en batallas como Crécy y Azincourt, sobre todo cuando defendían posiciones fuertes frente a los atacantes. Pero también influyeron el terreno, la disciplina, el clima, el mando y los errores franceses. Además, los arcos largos no podían ganar asedios ni mantener territorios por sí solos. Hacia el final de la guerra, la artillería y las tropas permanentes francesas superaron a los ingleses.
Fuentes y lecturas recomendadas
- Hundred Years’ War. Wikipedia
- 백년 전쟁. 위키백과
- Joan of Arc. Wikipedia
- Treaty of Troyes. Wikipedia
- Chevauchée. Wikipedia
- Black Death. Wikipedia
- Froissart’s Chronicles. Wikipedia
- The Online Froissart. Digital Humanities Institute, University of Sheffield
- Christopher Allmand, The Hundred Years War: England and France at War c.1300–c.1450. Cambridge University Press, 1988
- Jonathan Sumption, The Hundred Years War (5 vols.). Faber and Faber, 1990–2023
Redactado con ayuda de IA a partir de las fuentes publicadas arriba y revisado a medida que surgen nuevas investigaciones.