Historia

Ibn al-Haytham (Alhacén)

أبو علي الحسن بن الحسن بن الهيثم Abū ʿAlī al-Ḥasan ibn al-Ḥasan ibn al-Haytham (Latin: Alhacen, Alhazen)

c. 1000–1040 · El Cairo (califato fatimí)

En una frase

Ibn al-Haytham, conocido en la Europa latina como Alhacén, fue un científico de lengua árabe nacido en Basora que trabajó en la El Cairo fatimí a comienzos del siglo XI y cuyo Libro de óptica explicó la visión como la entrada de la luz en el ojo y puso a prueba sus ideas con experimentos cuidadosos.

Ibn al-Haytham (Alhacén)
Imagen: Michel Bakni · CC BY-SA 4.0 · Wikimedia Commons

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Para jóvenes lectores

Hace unos mil años nació en Basora, una ciudad portuaria en lo que hoy es el sur de Irak, un hombre llamado al-Hasan ibn al-Haytham. Le encantaban las matemáticas y se hacía grandes preguntas: ¿qué es la luz? ¿Cómo ven nuestros ojos? ¿Es siempre verdad lo que dicen los libros antiguos?

En su época, muchas personas creían que nuestros ojos envían rayos invisibles, como una antorcha, que tocan las cosas que miramos. Ibn al-Haytham no estaba de acuerdo. Señaló que mirar el Sol brillante nos hace daño en los ojos, así que algo tiene que estar entrando en ellos. Explicó que la luz rebota en los objetos y viaja en línea recta hasta el ojo.

Le gustaba poner a prueba sus ideas. Construyó un cuarto oscuro con un pequeño agujero en una pared. La luz de fuera entraba por el agujero y formaba una imagen del mundo exterior en la pared opuesta, ¡al revés! Esto se llama cámara oscura, y funciona como el primer paso de una cámara fotográfica.

Una historia famosa cuenta que el gobernante de Egipto le pidió que controlara las inundaciones del gran río Nilo. Cuando Ibn al-Haytham vio el río, se dio cuenta de que su plan no podía funcionar. Se dice que, temiendo la ira del gobernante, fingió estar mal de la cabeza hasta que este murió. Los historiadores no están seguros de cuánto hay de verdad en esta historia.

Escribió un gran libro llamado Libro de óptica, en siete partes. Muchos años después se tradujo al latín, y científicos europeos como Roger Bacon y Johannes Kepler aprendieron de él. Su consejo todavía suena moderno: no te fíes simplemente de lo que han escrito personas famosas; compruébalo con la razón y el experimento, y desconfía también de tus propias opiniones.

De un vistazo

Vivió
c. 965 – c. 1040 d. C. (a veces se sitúa su muerte poco después de 1040)
Nació en
Basora, en el actual Irak, entonces bajo los emires buyíes
Trabajó en
El Cairo, capital del califato fatimí, durante la mayor parte de su vida productiva
Lengua
Árabe
Campos
Óptica y percepción visual, astronomía, geometría, teoría de números, filosofía natural
Obra principal
Kitāb al-Manāẓir (Libro de óptica), siete libros, escrito c. 1011–1021; en latín, De aspectibus o Perspectiva
Otras obras
Al-Shukūk ʿalā Baṭlamyūs (Dudas sobre Ptolomeo, c. 1025–1028); Sobre la forma del eclipse; Sobre la configuración del mundo; El modelo de los movimientos de cada uno de los siete planetas (c. 1038); tratados sobre lúnulas, números perfectos, y análisis y síntesis
Producción
Las listas medievales le atribuyen entre unos 90 y 200 títulos; más de 50 se conservan al menos en parte

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¿Quién fue Ibn al-Haytham?

Abū ʿAlī al-Ḥasan ibn al-Ḥasan ibn al-Haytham fue un matemático, astrónomo y estudioso de la luz que vivió aproximadamente entre 965 y 1040. Nació en Basora, en el sur de Irak, y pasó la mayor parte de su vida laboral en El Cairo, la capital de los califas fatimíes. En la Europa latina medieval, su primer nombre, al-Hasan, se convirtió en Alhacen, y un editor del siglo XVI lo escribió como Alhazen, nombre por el que todavía es ampliamente conocido.

Se le recuerda sobre todo por el Kitāb al-Manāẓir, el Libro de óptica. En él explicó que vemos porque la luz de los objetos entra en nuestros ojos, no porque nuestros ojos emitan rayos. Estudió cómo se refleja la luz en los espejos y cómo se dobla (se refracta) al pasar del aire al agua o al vidrio, y cómo el ojo y la mente trabajan juntos para juzgar el tamaño, la distancia y el color.

También escribió decenas de obras sobre geometría, números y astronomía. Varias de ellas critican al gran astrónomo griego Ptolomeo, a quien admiraba pero no aceptaba sin cuestionarlo. Debido a su insistencia en poner a prueba las afirmaciones, algunos autores modernos lo han llamado pionero del método científico; los historiadores debaten hasta qué punto esas etiquetas son justas.

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Basora, El Cairo y un mundo islámico dividido

A finales del siglo X, los califas abasíes de Bagdad habían perdido la mayor parte de su poder real. Irak, incluida Basora, estaba controlado por los buyíes, una dinastía persa. Egipto y buena parte del norte de África y Siria estaban gobernados por los fatimíes, un califato rival, ismailí y chiita, que había fundado El Cairo en 969 como su capital.

A pesar de la división política, los eruditos viajaban y los libros en árabe circulaban por toda la región. Las obras griegas de matemáticas, óptica y astronomía —de Euclides, Ptolomeo, Apolonio y otros— se habían traducido al árabe en los dos siglos anteriores, y autores árabes como al-Kindi ya habían escrito sobre la visión. Ibn al-Haytham pudo apoyarse en esta rica biblioteca.

El califa fatimí al-Hakim (r. 996–1021) fue mecenas del saber, pero también conocido por sus decisiones imprevisibles y severas. Las historias más conocidas sobre la vida de Ibn al-Haytham se sitúan en este contexto.

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Su vida: hechos, relatos e incertidumbres

Lo que sabemos de su vida procede sobre todo de diccionarios biográficos escritos unos doscientos años después, en especial los de al-Qifti e Ibn Abi Usaibia, y de una breve autobiografía intelectual que escribió en 1027. Los relatos posteriores no siempre coinciden entre sí, y algunas partes se leen como leyenda.

Según estos relatos, primero ocupó un cargo oficial en Basora. Tras estudiar las opiniones religiosas y filosóficas contradictorias de su época, decidió dedicarse al saber, sobre todo a la filosofía de Aristóteles y a las matemáticas. Se hizo famoso por sus matemáticas aplicadas, y a al-Hakim le llegó la noticia de que había afirmado que se podían regular las crecidas del Nilo.

El califa lo invitó a Egipto. La historia cuenta que, al remontar el Nilo, se dio cuenta de que su plan no funcionaría; versiones posteriores añaden que inspeccionó el lugar cerca de Asuán. En su lugar, se le dio un cargo administrativo, pero, temiendo al califa, se dice que fingió estar loco y quedó confinado en su casa hasta la muerte de al-Hakim en 1021. Durante este tiempo se dice que escribió buena parte del Libro de óptica.

Después vivió en El Cairo, cerca de la mezquita de al-Azhar, y se mantuvo copiando manuscritos científicos y dando clases. Una copia de las Cónicas de Apolonio hecha de su puño y letra, fechada en 1024, se conserva en Estambul. Un relato lo sitúa en Siria durante un tiempo; otras pruebas lo sitúan en Egipto hacia 1038. Murió en El Cairo hacia 1040.

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Intermedio

¿Cómo vemos? El Libro de óptica

Los pensadores antiguos tenían dos teorías principales de la visión. Euclides y Ptolomeo, los matemáticos, enseñaban una teoría de extramisión: el ojo emite un cono de rayos visuales. Aristóteles y sus seguidores enseñaban una teoría de intromisión: algo procedente del objeto —una «forma»— entra en el ojo. El médico Galeno describió la anatomía del ojo. Autores árabes anteriores habían seguido una u otra de estas tradiciones.

Ibn al-Haytham las combinó de una manera nueva. Con los aristotélicos, sostenía que la visión ocurre cuando algo entra en el ojo: la luz y el color. Con los matemáticos, trataba esto como rayos que viajan en línea recta, susceptibles de estudiarse con geometría. Con Galeno, usaba un modelo detallado del ojo. Contra la extramisión argumentó, entre otras cosas, que la luz intensa puede dañar el ojo, y que resulta poco plausible que el ojo pueda enviar rayos hasta las estrellas lejanas en el instante en que se abren los párpados.

Su teoría se enfrentaba a un problema: cada punto de un objeto emite luz en todas direcciones, de modo que cada punto del ojo recibe luz de cada punto del objeto, lo que debería producir una imagen borrosa. Su solución fue que solo el rayo que incide perpendicularmente sobre la superficie del ojo se percibe con claridad, de modo que cada punto del objeto corresponde a un solo punto del ojo. Esta respuesta no era del todo convincente, pero ninguna otra teoría de la época era tan completa, y dio forma a la óptica europea hasta la teoría de Kepler sobre la imagen retiniana, en el siglo XVII.

El Libro de óptica tiene siete libros. Los libros I–III tratan la visión directa, el ojo y la percepción, incluidos los errores de la vista; los libros IV–VI tratan la reflexión y las imágenes en los espejos; el libro VII trata la refracción. A lo largo de toda la obra describe instrumentos y procedimientos que permiten al lector comprobar sus afirmaciones.

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Intermedio

Espejos, refracción y el cuarto oscuro

Dio una formulación completa de la ley de la reflexión: el rayo incidente, el rayo reflejado y la línea perpendicular al espejo se encuentran en un mismo plano, y los ángulos a cada lado son iguales. Estudió espejos planos, esféricos, cilíndricos y cónicos, y describió la aberración esférica: la forma en que un espejo curvo no logra reunir todos los rayos en un único punto.

En el libro VII investigó la refracción con un aparato adaptado de uno descrito por Ptolomeo. Observó que la proporción entre el ángulo de incidencia y el ángulo de refracción no permanece constante. Explicó la refracción con una analogía mecánica —una bola lanzada de frente contra una tabla fina la atraviesa, mientras que una lanzada de refilón rebota— y sostuvo que la luz se mueve más rápido en medios menos densos y sigue el camino «más fácil y rápido», una idea que los historiadores comparan con el principio del tiempo mínimo de Fermat, formulado mucho después.

Su breve tratado Sobre la forma del eclipse ofrece el primer análisis físico y matemático claro de la imagen de agujero de alfiler, o cámara oscura. Las imágenes de agujero de alfiler ya se habían observado antes —en el Mozi chino y en los Problemas atribuidos a Aristóteles—, pero Ibn al-Haytham varió el tamaño y la forma del agujero y la distancia de la pantalla para mostrar cómo se forma la imagen, por qué aparece invertida y por qué un agujero grande produce una imagen borrosa. Usó un dispositivo así para observar el Sol en forma de creciente durante un eclipse parcial.

El libro V contiene lo que hoy se llama el problema de Alhazen: dado un espejo esférico, una fuente de luz y un ojo, encontrar el punto del espejo donde la luz se refleja hacia el ojo. Ptolomeo había estudiado casos particulares. Ibn al-Haytham resolvió el problema general usando la intersección de secciones cónicas; no tiene solución con regla y compás, y una solución puramente algebraica no se publicó hasta 1965.

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Intermedio

Ver con la mente

Una de sus ideas más originales es que ver no es solo cuestión de luz y del ojo. Para reconocer un objeto, juzgar su distancia o comparar su tamaño, la mente debe interpretar lo que recibe el ojo, a menudo con rapidez y sin que nos demos cuenta, usando lo que hemos aprendido de experiencias anteriores. Los psicólogos modernos llaman a una idea parecida inferencia inconsciente.

Aplicó esta idea a las ilusiones ópticas. La Luna parece más grande cerca del horizonte que en lo alto del cielo, aunque su ángulo en el cielo sea el mismo. Ibn al-Haytham sostuvo que juzgamos que la Luna del horizonte está más lejos porque vemos el suelo y los objetos extendiéndose hacia ella, y por eso la percibimos como más grande. Esta explicación basada en la distancia ya la habían sugerido antes autores antiguos, pero su versión fue la que conoció la Europa medieval.

También describió la constancia del color —los objetos parecen del mismo color bajo luces distintas— y escribió sobre la visión con dos ojos, incluido lo que más tarde se conoció como el horóptero. Algunos autores modernos le han atribuido el mérito de haber anticipado muchos descubrimientos posteriores de la ciencia de la visión; otros advierten que su explicación de la visión binocular sigue muy de cerca y corrige la de Ptolomeo, así que su logro debe entenderse en ese contexto.

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Intermedio

Astronomía y matemáticas

En Sobre la configuración del mundo dio una descripción física y no técnica del universo de Ptolomeo, con esferas sólidas anidadas que llevaban a los planetas alrededor de una Tierra inmóvil. Este libro se tradujo más tarde al hebreo y al latín, y se leyó en la Europa renacentista. Sin embargo, en las Dudas sobre Ptolomeo (c. 1025–1028) criticó con dureza las contradicciones del Almagesto, las Hipótesis planetarias y la Óptica de Ptolomeo, sobre todo el ecuante, un artificio que hacía que los planetas se movieran de manera uniforme alrededor de un punto que no era el centro de su círculo, algo que consideraba que no podía corresponder a ningún movimiento físico real.

En El modelo de los movimientos de cada uno de los siete planetas (c. 1038), que solo se conserva en parte, propuso un modelo geométrico que conservaba un universo centrado en la Tierra y movimientos circulares, pero eliminaba el ecuante. También escribió sobre cómo determinar el meridiano, encontrar la dirección de La Meca, y la distancia de la Vía Láctea, que sostenía que se encontraba mucho más allá de la Luna.

En matemáticas investigó el postulado de las paralelas de Euclides, usando una figura de cuatro lados asociada más tarde con Johann Lambert; Omar Jayam criticó después su uso del movimiento en geometría. Escribió sobre las «lúnulas de Alhazen», sobre la construcción del heptágono regular, y sobre el cálculo del volumen de un paraboloide sumando cuartas potencias de números enteros. En teoría de números usó la propiedad hoy llamada teorema de Wilson, resolvió sistemas de congruencias, y quizá fue el primero en afirmar que todo número perfecto par tiene una forma particular, demostrada más tarde por Euler.

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Intermedio

Duda y experimento

En las Dudas sobre Ptolomeo escribió que quien busca la verdad no es quien simplemente confía en los autores antiguos, sino quien los cuestiona y se somete a la argumentación y a la demostración. Añadió que un crítico así también debe desconfiar de sí mismo, para evitar el prejuicio o la indulgencia.

El Libro de óptica apela repetidamente a la «comprobación»: procedimientos que contrastan una afirmación con la observación. Combinó la filosofía natural con la geometría: una afirmación física sobre la luz se expresaba en términos geométricos y luego se comprobaba con instrumentos como tubos de observación, pantallas y dispositivos graduados.

También tenía convicciones religiosas. Las fuentes medievales lo describen en general como musulmán suní, y escribió que buscar la verdad y el conocimiento era la mejor manera de acercarse a Dios. Escribió un tratado sobre el cálculo de la quibla, la dirección de la oración. Para él, la investigación rigurosa y la fe no se presentaban como opuestas.

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Intermedio

Influencia en el mundo islámico y en Europa

En el mundo islámico, su óptica se conoció sobre todo a través de una revisión posterior, el Tanqīḥ al-Manāẓir del erudito persa Kamal al-Din al-Farisi (m. c. 1320), que la usó para explicar el arco iris. En al-Ándalus, el matemático-rey al-Mu'taman ibn Hud de Zaragoza utilizó su obra en el siglo XI.

En la Europa latina, el Libro de óptica fue traducido por un traductor desconocido, probablemente a finales del siglo XII o comienzos del XIII, como De aspectibus o Perspectiva. Se convirtió en la base de la tradición «perspectivista» del siglo XIII de Roger Bacon, John Pecham y Vitelión. En 1572, Friedrich Risner lo imprimió en Basilea junto con la óptica de Vitelión, con el título de Opticae thesaurus, y lo leyeron Kepler, Descartes, Huygens y otros.

Hoy en día, un cráter lunar y un asteroide llevan su nombre, su retrato aparece en un billete iraquí, y el Año Internacional de la Luz de 2015 conmemoró el milenario de su obra óptica. A menudo se le llama «el padre de la óptica».

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Avanzado

¿Un Ibn al-Haytham o dos? Biografía y atribución

Las bibliografías medievales incluyen obras bajo dos nombres ligeramente distintos: al-Ḥasan ibn al-Ḥasan ibn al-Haytham y Muḥammad ibn al-Ḥasan ibn al-Haytham. Roshdi Rashed argumentó que podrían tratarse de dos personas distintas: un filósofo y médico, Muhammad, de Irak, y el matemático al-Hasan, que trabajó en Egipto, y que los biógrafos los fusionaron. Otros especialistas, entre ellos A. I. Sabra, defendieron que se trataba de una sola persona. Hoy la mayoría de los expertos trata el corpus matemático y óptico como obra de un único autor, pero la cuestión afecta a qué obras y qué detalles biográficos le pertenecen.

La historia del Nilo y la locura fingida proceden de fuentes escritas mucho después de su muerte y tienen la forma de un relato moral sobre un erudito y un tirano. Podrían conservar un recuerdo real, pero no se pueden confirmar. Las fechas de su nacimiento y muerte también se derivan de estas fuentes tardías, y algunos especialistas sitúan su muerte después de 1040.

La atribución también importa para la tradición latina. Algunos tratados circularon en latín bajo su nombre, mientras que otros, como Sobre la forma del eclipse, permanecieron en árabe hasta el siglo XX y no tuvieron influencia en la Europa medieval. Al valorar su influencia, los historiadores deben preguntarse qué textos estaban realmente disponibles para qué lectores.

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Avanzado

¿«El primer verdadero científico»? Un debate sobre su lugar en la historia

En la literatura de divulgación, a menudo se describe a Ibn al-Haytham como el fundador del método científico o el primer verdadero científico. Los historiadores de la ciencia son más cautelosos. Matthias Schramm argumentó que fue el primero en variar sistemáticamente las condiciones experimentales. G. J. Toomer, al reseñar a Schramm, advirtió que en aquel momento la Óptica no se había traducido por completo, que ciertos pasajes aislados podían leerse de forma anacrónica, y que Ibn al-Haytham debía entenderse junto a autores griegos e islámicos anteriores, no de manera aislada.

Buena parte del conocimiento moderno se apoya en ediciones críticas. A. I. Sabra editó y tradujo el texto árabe de los libros I–III (traducción inglesa publicada por el Warburg Institute en 1989) y más tarde los libros IV–V. A. Mark Smith editó la versión latina medieval, De aspectibus, con traducciones al inglés y comentarios en una serie de volúmenes iniciada en 2001. Comparar el árabe y el latín muestra que la traducción medieval difiere del original en algunos puntos, de modo que los europeos medievales leyeron un Alhacén algo distinto.

Algunos autores modernos han afirmado que fundó la psicología experimental o la psicofísica, pero los críticos señalan que sus observaciones sobre la percepción eran cualitativas, no cuantitativas. De igual modo, su explicación de la ilusión de la Luna no era nueva, aunque se convirtió en la versión medieval estándar. Una visión equilibrada lo presenta como un extraordinario matemático y físico que transformó la óptica en una ciencia unificada, experimental y geométrica, trabajando dentro de una tradición griega y árabe, a la que reformuló de manera crítica.

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Ideas clave

Intromisión de la luz
Vemos porque la luz y el color viajan desde cada punto de un objeto en línea recta hasta el ojo.
Rayos perpendiculares
Solo el rayo que incide perpendicularmente sobre el ojo se percibe con claridad, lo que da una correspondencia de uno a uno entre el objeto y el ojo.
Ley de la reflexión
El rayo incidente, el rayo reflejado y la normal se encuentran en un mismo plano, con ángulos iguales.
Análisis de la cámara oscura
La luz que pasa por una pequeña abertura forma una imagen invertida cuya nitidez depende del tamaño del agujero.
La percepción como inferencia
La mente interpreta la información visual usando la experiencia previa para juzgar el tamaño, la distancia y el color.
Comprobación y experimento
Las afirmaciones sobre la luz se comprueban con instrumentos y observación controlada.
Crítica de la autoridad
Incluso Ptolomeo debe ser cuestionado cuando sus modelos contradicen la realidad física o se contradicen entre sí.

Registros

  1. c. 965 d. C. — Ibn al-Haytham nace en Basora bajo los buyíes.
  2. 969 d. C. — Los fatimíes conquistan Egipto y fundan El Cairo.
  3. 996 d. C. — Al-Hakim se convierte en califa fatimí.
  4. c. 1011 — Comienza el Libro de óptica; la tradición dice que entonces estaba confinado en El Cairo.
  5. 1021 — Muerte de al-Hakim; el Libro de óptica está terminado hacia esta fecha.
  6. 1024 — Copia las Cónicas de Apolonio; el manuscrito se conserva en Estambul.
  7. c. 1025 — Se escriben las Dudas sobre Ptolomeo (c. 1025–1028).
  8. 1027 — Escribe una breve autobiografía y una lista de sus obras.
  9. c. 1038 — El modelo de los movimientos de cada uno de los siete planetas.
  10. c. 1040 — Muere en El Cairo.
  11. c. 1200 — El Libro de óptica se traduce al latín como De aspectibus.
  12. 1572 — Friedrich Risner imprime la Óptica latina en Basilea como Opticae thesaurus.

Glosario

Óptica (ʿilm al-manāẓir)
La ciencia de la visión y la luz.
Teoría de la extramisión
La idea antigua según la cual el ojo emite rayos para ver los objetos.
Teoría de la intromisión
La idea de que algo procedente del objeto entra en el ojo y produce la visión.
Refracción
El desvío de la luz al pasar de un material transparente a otro.
Cámara oscura
Espacio oscurecido en el que la luz que atraviesa un pequeño agujero proyecta una imagen invertida.
Califato fatimí
Una dinastía ismailí chiita que gobernó Egipto y las tierras vecinas desde El Cairo (969–1171).
Ecuante
Un punto de los modelos planetarios de Ptolomeo alrededor del cual un planeta se mueve a velocidad angular uniforme.
Secciones cónicas
Curvas —elipse, parábola, hipérbola— que se forman al cortar un cono; usadas en su solución del problema de Alhazen.
Perspectivistas
Autores europeos de óptica del siglo XIII, como Bacon, Pecham y Vitelión, que siguieron su obra.
Inferencia inconsciente
La idea de que la percepción implica juicios rápidos y no advertidos de la mente.

Preguntas y respuestas

¿Por qué se le llama Alhacén?

Los autores latinos medievales convirtieron su primer nombre, al-Hasan, en Alhacen. La grafía Alhazen se popularizó con la edición impresa de Friedrich Risner de 1572.

¿Inventó la cámara fotográfica?

No. Las imágenes de agujero de alfiler ya se habían observado mucho antes que él, en China y en Grecia. Él dio la primera explicación científica clara de cómo se forma la imagen, que es el principio básico de una cámara.

¿De verdad fingió estar loco?

Esa historia procede de biógrafos que escribieron unos dos siglos después. Puede contener algo de verdad, pero los historiadores no pueden confirmarla.

¿Por qué parece la Luna más grande cerca del horizonte?

Sostuvo que se trata de un engaño de la mente: creemos que la Luna del horizonte está más lejos, así que nuestro cerebro la hace parecer más grande.

¿Fue el primer científico en usar experimentos?

No fue el primero en experimentar —Ptolomeo también usaba instrumentos—, pero combinó el experimento y la geometría de una forma inusualmente sistemática. Llamarlo el primer científico es una simplificación moderna que los historiadores debaten.

¿Qué partes de su obra se conocieron en la Europa medieval?

Sobre todo el De aspectibus latino y algunas obras cosmológicas. Tratados como Sobre la forma del eclipse permanecieron en árabe y fueron desconocidos en Europa hasta la época moderna.

¿Hay dudas sobre si todas las obras que se le atribuyen son de una sola persona?

Sí. Rashed sugirió que las bibliografías fusionan a dos hombres llamados Ibn al-Haytham; Sabra y otros defendieron que era uno solo. La cuestión afecta a la atribución de algunos títulos filosóficos y médicos.

Fuentes y lecturas recomendadas

  1. Ibn al-Haytham. Wikipedia
  2. J. J. O'Connor and E. F. Robertson, Abu Ali al-Hasan ibn al-Haytham. MacTutor History of Mathematics Archive, University of St Andrews
  3. Book of Optics. Wikipedia
  4. Alhazen's problem. Wikipedia
  5. Camera obscura. Wikipedia
  6. 이븐 알하이삼. Wikipedia (Korean)
  7. A. I. Sabra, The Optics of Ibn al-Haytham, Books I–III: On Direct Vision (translation and commentary). The Warburg Institute, University of London, 1989
  8. A. Mark Smith, Alhacen's Theory of Visual Perception: A Critical Edition, with English Translation and Commentary, of the First Three Books of Alhacen's De aspectibus. American Philosophical Society (Transactions, vol. 91), 2001

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Redactado con ayuda de IA a partir de las fuentes publicadas arriba y revisado a medida que surgen nuevas investigaciones.

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